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A principios
de la década de los ochenta ya comenzaron a darse con cierta
frecuencia procesos de regulación de empleo en empresas españolas
que también afectaron a directivos con amplia experiencia.
Las empresas prejubilaban o jubilaban anticipadamente. "En
algunos casos esto generaba problemas personales y depresión.
Por otra parte, había mucha gente emprendedora, muchas empresas
que querían comenzar y no tenían los recursos adecuados,
o los conocimientos o la experiencia. De esta forma se unieron ambas
circunstancias: hacer que mucha gente experimentada se sintiera
útil, y satisfacer una necesidad de muchos aspirantes a empresarios."
Así explica José María Llorente, director general
de Seniors
Españoles para la Cooperación Técnica (SECOT)
el contexto que dio lugar al nacimiento de la asociación.

En 1989, y como
resultado de la iniciativa del Círculo
de Empresarios, nace SECOT. Pronto se unieron a este impulso
inicial el Consejo
Superior de Cámaras y Acción
Social Empresarial.
Hoy, tras 14
años de experiencia, unos 800 seniors voluntarios
contribuyen a las tareas de asesoramiento que realiza SECOT y más
de 150 socios, en sus diferentes modalidades, apoyan su actividad.
7.230 proyectos de asesoramiento
Ésta
es la cifra de proyectos de asesoramiento que ha realizado SECOT
hasta ahora. Sus destinatarios han sido fundamentalmente pequeñas
y medianas empresas españolas y, a partir de un convenio
con el Instituto
de la Juventud, jóvenes emprendedores. Pero también
ha asesorado a más de 300 ONG. Ha realizado proyectos de
asesoría y formación en América Latina, Europa
central y oriental, China y algunas de las repúblicas que
formaron parte de la URSS, y participado en 42 misiones internacionales.
Fruto de esa amplia
experiencia es un conocimiento exhaustivo de los problemas con los
que se enfrentan las pequeñas y medianas empresas en sus inicios
y en los que el apoyo de SECOT puede ser muy importante. José
María Llorente los resume en tres aspectos esenciales:
- falta de
financiación,
- necesidad
de ayuda y subvenciones,
- ausencia
de un plan de negocio.
Así,
por ejemplo, en relación con la financiación,
SECOT ha sido aceptada por el Instituto
de Crédito Oficial (ICO) como Institución de Asistencia
Social (IAS) para determinar previamente la viabilidad de los proyectos
que presentan los emprendedores a las entidades financieras para
que puedan ser beneficiarios de un crédito sin aval.
Sobre la actividad
en el mercado internacional, José María Llorente resalta
dos cuestiones a tener en cuenta:
- es necesario
contar con las herramientas que permitan dominar la información
sobre cada mercado y
- es fundamental
valorar la importancia de elegir un buen socio local cuando ello
sea necesario.
SECOT, además
de los proyectos que realiza en el ámbito internacional,
colabora con el PIPE,
con el Consorcio
de Promoción de Cataluña (COPCA) y va a iniciar
una colaboración con el Instituto
Madrileño de Desarrollo (IMADE) para valorar la calidad
de los estudios de mercados exteriores realizados por los becarios
de esta institución, dependiente de la Comunidad de Madrid.
Cómo ser ayudado
Cuando
alguien se dirige a SECOT se abre una ficha que pasa a un jefe de
grupo, y la petición se asigna a dos seniors, aunque uno
de ellos será el que asuma la responsabilidad del proyecto.
Una vez hecho
esto se cita al demandante del asesoramiento en una oficina que,
normalmente, facilita la Cámara de Comercio local. En esa
entrevista se cumplimenta un pequeño cuestionario que permita
identificar más fácilmente los problemas reales y
se solicitan los datos complementarios que se requieran para realizar
el trabajo de asesoría.
Finalmente,
el senior responsable hace un informe, al que se adjunta toda la
documentación necesaria y en el que se establecen las conclusiones
del proyecto de asesoría.
En la edición
en papel de El Exportador se ofrece una entrevista en la que Jaime
Bahr, senior que trabaja en la delegación de Barcelona, habla
de la colaboración de SECOT con el Programa PIPE. De ella
extraemos estas reflexiones:
- Una pequeña
o mediana empresa, antes de lanzarse a una actividad en un mercado
exterior, sobre todo ha de contar con una diferenciación:
no sólo en el producto, sino también en la propia
empresa: servicio, respuesta a necesidades especiales, colaboraciones
especiales con el cliente, etc.
- La diferenciación
por precio es peligrosa. Es una ventaja que fácilmente
puede ser arrasada por quien desea combatirnos.
- Nunca se
debe exportar algo antes de que funcione en el mercado español.
La precipitación no es apropiada.
- Se debe contar
de antemano con el hecho de que los clientes en mercados exteriores
nos tienen en período de prueba. En este aspecto, la calidad
es vital.
- Es interesante
para la empresa estar en Internet, pero de forma oportuna, teniendo
en cuenta las reglas más esenciales del marketing en pantalla.
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