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PRIMEROS PASOS …TRANSPORTES HERMANOS LAREDO
La fábrica de kilómetros | 1 | 2 |


En 1903, José Laredo inició un negocio que habría de marcar la actividad empresarial de las siguientes generaciones de su familia. Y es que los miembros de la familia Laredo se dedican desde hace nada menos que cien años al negocio del transporte por carretera. José, abuelo de los actuales directivos de la empresa Transportes Hermanos Laredo, fundó este negocio familiar con un solo coche de caballos que cubría el servicio de transporte de pasajeros entre Sarón, una pequeña localidad cántabra en la que todavía hoy se encuentra la sede de la empresa, y Torrelavega. El negocio marchó bien hasta que la Guerra Civil interrumpió la vida del país y, como no, la actividad de la incipiente industria familiar.

Santiago Laredo

Santander, ya castigada por las consecuencias de la guerra, sufrió en febrero de 1941 un devastador incendio, que avivado por unas rachas de fortísimo viento sur, destrozó buena parte del centro de la ciudad. Según las crónicas de la época desaparecieron unos 400 edificios y miles de personas se quedaron sin vivienda ni negocio. La reconstrucción de la ciudad requería gran cantidad de material y Dionisio y Antonio Laredo aprovecharon la circunstancia para recuperar el negocio que su padre había abandonado, aunque en esta ocasión se centraron en el transporte de mercancías y abandonaron definitivamente el de viajeros. La empresa empezó transportando ladrillos con un vehículo Ford de gasolina, desde la tejera de Sarón hasta la capital cántabra. El negocio fue creciendo, el transporte de productos de la cercana fábrica de Nestlé de La Penilla de Cayón, permitó establecer una línea de transporte regular hasta Madrid y a esta actividad se le fue sumando el transporte frigorífico, los servicios de almacenaje y la gestión y distribución de mercancías. La tercera generación de la familia se incorporó a la empresa en los años 90 y, con este nuevo impulso, el negocio se expandió a toda la Península.

Con la ayuda del PIPE
En 1997, la familia Laredo contaba ya con unos 30 vehículos de transporte y una sólida implantación en el territorio nacional. Fue entonces cuando los directivos de la empresa se plantearon impulsar el proceso de crecimiento y expansión internacional. Santiago Laredo, director gerente de la empresa, recuerda cómo su salida al exterior se inició de forma natural: "los clientes empezaron a pedirnos que, además de ir a Madrid, fuéramos a Francia. Sin habérnoslo propuesto empezamos a salir al exterior, porque si nos negábamos a hacerlo, había otras empresas que sí estaban dispuestas y que nos podrían restar cuota de negocio. Entonces decidimos internacionalizar la compañía y aumentar la flota para poder atender los encargos internacionales. La clave estuvo en mantener lo que ya hacíamos al tiempo que ofrecíamos a nuestros clientes un servicio adicional".

El programa PIPE fue un apoyo importante para el desarrollo de la internacionalización de Transportes Hermanos Laredo. La empresa entró en el programa en el año 2000, momento en el que más fuertemente apostaba por los mercados exteriores. "Hasta entonces íbamos al exterior sin una buena planificación. El PIPE nos ayudó a buscar exportadores en Madrid, Bilbao y Barcelona para salir con un buen precio y, después, a localizar colaboradores fuertes en el exterior, sobre todo en Alemania e Italia, que eran nuestros mercados objetivo. El transporte es un negocio muy cíclico y, con el plan, lo que pretendíamos era poder mantener unos precios estables y aceptables durante todo el año. Nos dio buenos resultados; de hecho, el primer año después del PIPE incrementamos los márgenes en un 12%, gracias, fundamentalmente, a las colaboraciones con transportistas alemanes", recuerda Santiago Laredo.

El director gerente de la compañía reconoce que el PIPE les ha ayudado a ser mucho más selectivos y "aunque los clientes nos hagan un encargo, sabemos seleccionar lo que nos interesa. Elegimos los mercados en los que podemos sacar mejores márgenes, cuáles son más interesantes, qué movimiento de mercancías hay hacia esos países, etc., y en todo esto, los consejos del PIPE han sido fundamentales. El asesor nos ayudó mucho y nos enseñó a buscar la información". Sólo un reproche le hace Santiago Laredo al PIPE: "yo creo que el programa se ha diseñado pensando más en los fabricantes de productos que en las empresas que ofrecemos servicios a nuestros clientes".

Como resultado de la política de internacionalización seguida hasta ahora, Transportes Hermanos Laredo viaja hasta Francia, Alemania, Italia, Países Bajos, Bélgica y Reino Unido. Las empresas españolas de transporte cuentan, según Santiago Laredo, con muy buenas oportunidades porque son muy competitivas y tienen unos costes bastante bajos, si se comparan con las de otros países europeos. También beneficia la situación geográfica de la Península Ibérica, ya que, al ser un territorio periférico, a los transportistas de los países del centro de Europa les resulta costoso venir hasta España.

Actualmente, la compañía se plantea aumentar su actividad internacional en unos países, los de Europa del Este, donde se están instalando muchas industrias y estableciéndose un interesante tejido industrial. Sin embargo, Santiago Laredo recuerda que la clave de este negocio está no sólo en ofrecer buenos precios "jugamos con la ventaja de la competitividad en los costes, pero nunca hay que olvidar ofrecer un buen servicio".

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