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TRAS LAS HUELLAS DE … IKUSI
Tecnología de altos vuelos | 1 | 2 |


Ver. Es lo que el término ikusi significa en vasco. Y es lo que hizo Ángel Iglesias, fundador y presidente de la compañía, cuando inició su andadura profesional en la década de los 40 del pasado siglo. Se trata de uno de tantos ejemplos de empresario hecho a sí mismo y con visión. "Empujado por la necesidad económica, empecé a trabajar a los 12 años", señala Iglesias. "A los 16, la necesidad continuaba y pasé a hacerlo por mi cuenta: realizaba instalaciones eléctricas, reparación de aparatos de radio y, ya en los años 60, instalación de antenas de televisión. Pocos años después, vi la oportunidad de hacer el producto adaptado a las necesidades del mercado y me convertí en fabricante, con cerca de treinta operarios". Esto ocurría en 1965, y constituía una buena prueba de visión empresarial, y no un mero juego de palabras (tratándose de un producto como la televisión). "A pesar de que todo esto supuso un gran esfuerzo y sacrificio, volvería a hacer lo mismo", añade.

  Ángel Iglesias,
fundador y presidente de Ikusi

El progresivo crecimiento de la empresa hizo que en 1971, cuando ya contaba con una plantilla de 95 personas, se constituyera una sociedad anónima, bajo la denominación que hoy conocemos de Ángel Iglesias, S.A. Con una clara idea de futuro, se acometió un plan de reorganización mediante una estrategia a medio y largo plazo, sustentada en una política de reinversión de beneficios para financiar el crecimiento. Por otra parte, desde hace años, y con objeto de lograr una adecuada comunicación de marca con todo su entorno, se ha decidido potenciar el término Ikusi, registrado como marca comercial en 1967.

 Diversificación
La compañía vasca se ha ido diversificando, a lo largo de los años, hacia sectores más relacionados con la tecnología que permite captar, modular, modificar y transmitir la señal de televisión, entrando de esta manera en el campo más amplio de las tecnologías de la comunicación. Actualmente, desarrolla su actividad a través de cuatro unidades de negocio: sistemas de información al público (integración automática de megafonía e imagen en paneles de información y monitores para aeropuertos, estaciones de ferrocarril y también en el interior de vehículos de transportes de pasajeros); telecontrol (desarrollo y fabricación de equipos de control remoto por radio e infrarrojos para máquinas de accionamiento eléctrico o electrohidráulico); integración de sistemas y comunicaciones (diseño e implantación llave en mano de sistemas inteligentes de control, seguridad integral y comunicaciones en edificios e instalaciones, tales como aeropuertos, estaciones, centrales de energía, fábricas, etc.); y alta frecuencia (fabricación y desarrollo de equipos de recepción, procesamiento y distribución de señales audiovisuales).

 Una estrategia de libro
Convertida en líder del mercado nacional, la empresa dio el salto siguiente hacia la conquista de los mercados internacionales. Mikel Echeberría, su director de marketing, afirma que "la estrategia internacional de Ikusi es un caso prácticamente de libro. Hacia los años 70, acudimos por primera vez como expositores a una feria del sector de la electrónica en Burdeos. Establecimos un primer contacto y gracias a él iniciamos nuestras ventas en Francia. Comenzamos, pues, por exportaciones esporádicas dirigidas a mercados próximos geográficamente y que podían considerarse, por tanto, como naturales, como Francia y Portugal, con algunas excepciones curiosas de operaciones en Nigeria o Suecia. A medida que esas exportaciones se incrementaron, se estableció una pequeña representación comercial que más tarde derivó en una sociedad constituida en el propio país, un paso que abría puertas, sobre todo en determinados mercados, para alcanzar ciertos volúmenes de facturación". De esta manera, Ikusi fue convirtiéndose en lo que es en la actualidad: una empresa de dimensión internacional, con presencia en más de 80 países y con filiales comerciales en Portugal, Francia, Australia, Chile y México (estas sociedades han sido creadas para dar cobertura a una zona determinada del mundo). Además, cuenta con ocho distribuidores exclusivos en otros tantos países, así como con representantes en otros treinta.

 Rasgo definitorio
"La internacionalización es uno de los rasgos que definen a Ikusi", afirma Mikel Echeberría. "Hay que tener en cuenta que, en los mercados españoles, ya estamos saturados, y sólo podemos crecer por la vía del mantenimiento de equipos o por la aparición de nuevos proyectos de los que, en muchas ocasiones, no se conoce cuándo van a llevarse a cabo. La única vía, pues, de crecimiento importante es a través de los mercados internacionales. Por ello, en nuestro plan estratégico nos hemos fijado unas metas de facturación exterior muy ambiciosas. Por otra parte, a comienzos de 1999, y dentro del proceso de crecimiento y diversificación iniciado por Ikusi para ampliar sus actividades y extender su presencia en los mercados internacionales, lanzamos una ampliación de capital por valor de 10,52 millones de euros, que fue suscrita íntegramente por el grupo británico 3i. Esta operación representa un notable incremento de nuestros fondos propios, que pasan a situarse en 36 millones de euros". La compañía contempla en un futuro su eventual salida a bolsa para seguir desarrollándose como empresa internacional.

Imanol Sáenz de Santamaría, director adjunto del departamento internacional, habla también de la saturación del mercado español. "Al menos para nuestra unidad de negocio de integración de sistemas y comunicaciones, el mercado nacional de aeropuertos, por ejemplo, se quedó un poco limitado tras los JJOO de Barcelona y la Expo de Sevilla. Ante esta saturación, la única salida se encontraba en los mercados exteriores; y vía natural era el mercado de Iberoamérica, principalmente por razón del idioma, ya que, en estos sistemas, el peso del software es muy grande, así como los trabajos de mantenimiento y teleasistencia. Se decidió, por tanto, como estrategia, abordar el mercado iberoamericano".

El primer contrato se firmó en 1993 para el aeropuerto de Santiago de Chile. De allí, Ikusi saltó a Nicaragua (se realizó, entre tanto, una operación muy concreta en Uganda a través de un crédito internacional, en la que participó con el Grupo Dragados) y continuó más tarde en Uruguay, Venezuela, República Dominicana y México. En estos momentos, la empresa española está presente con sus sistemas en 28 aeropuertos de once países de la zona. Sáenz de Santamaría relata que "los planes de privatización de aeropuertos en Iberoamérica han atraído a grandes empresas españolas, como Ferrovial, Grupo Dragados, AENA, etc., y nosotros vamos un poco de la mano de ellas a la hora de conseguir proyectos. Las expectativas son favorables si se tiene en cuenta que las inversiones han de materializarse en los próximos cuatro o cinco años".

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