| Hungría. Segura y estable | |
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Hungría es quizá el candidato mejor situado para incorporarse a la Unión Europea en los próximos dos años. Toda su actividad exterior está enfocada, desde la caída del anterior régimen en 1989, a la consecución de este objetivo.
Los países candidatos a entrar en la UE parecen rivalizar sobre quién está en mejores condiciones para hacerlo. Sin embargo, no es descabellado afirmar que Hungría es quizá, desde hace ya mucho tiempo, y por diversas razones, uno de los mejor colocados para ello (ver El Exportador, nº 22). La transición política húngara, tras la caída del muro de Berlín, fue la menos traumática de Centroeuropa. Desde entonces, ha sido el país políticamente más estable de la zona y continúa siéndolo. En el plano económico, ha continuado la tradición de reformas graduales que comenzaron en los años 70. Tras el ajuste emprendido a partir de 1995, Hungría es, en casi todos los aspectos, el país que más en profundidad ha abordado los cambios y en el que se consideran más irreversibles. El flujo de inversión extranjera hacia su economía es quizá la demostración más palpable del proceso de reformas.
>> Crece la economía En definitiva, tras varios años de ajuste, puede hablarse de una economía que disfruta de un crecimiento con una base sólida, pero que tendrá que profundizar en ese ajuste para no dificultar la estabilidad, sus transformaciones estructurales y su apertura comercial, todas ellas necesarias para incrementar la convergencia hacia la Unión Económica y Monetaria. >>
Paladín de la inversión extranjera Pese al reducido tamaño del país, a finales de 2001 las inversiones extranjeras acumuladas se aproximaban a los 34.000 millones de euros, con uno de los mayores índices mundiales de inversión foránea per cápita, más de 2.500 euros. Dentro del marco gubernamental de fomento de las inversiones, hay que hacer referencia al denominado Plan Szechenyi, puesto en marcha por el Ministerio de Economía en enero de 2001, para un plazo de seis años, pero que ya ha sido ampliado a diez. Dentro de los programas del plan, debe destacarse por su importancia:
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La carrera hacia la UE Hasta el período de elecciones generales de este año (abril de 2002), Hungría había destacado entre los Estados candidatos como uno de los que figuraba a la cabeza, con un mayor número de capítulos de negociación cerrados. En principio, si no surgen desagradables sorpresas, un primer grupo de entre los 12 candidatos en los cuales figurará sin duda Hungría, se adherirá en 2004. >>
España necesita más presencia inversora De todos modos, nuestra inversión, con ser aún escasa, está avanzando recientemente y, en estos momentos, hay unas 60 empresas españolas en Hungría, con un volumen de inversión neta en 2001 de 173,9 millones de euros, lo que supone, eso sí, un exiguo 0,53% de la inversión española directa en el extranjero. Los proyectos de inversión españoles, cinco de los cuales han recibido, o continúan recibiendo, apoyo de COFIDES, están alcanzando, en general, un notable éxito. En el ámbito comercial, sin embargo, la situación es mucho mejor. Las exportaciones españolas crecieron casi un 30% anual en el período 1995-2001. El crecimiento de los intercambios comerciales con España, a buen ritmo desde hace varios años, está siendo uno de los más dinámicos de entre los países de la UE, y no sólo eso, ya que, como afirma Mónica Vázquez, consejera jefe de la Oficina Económica y Comercial de la Embajada de España en Budapest: "Hungría es, en realidad, uno de los destinos más dinámicos con que cuenta la empresa española a escala mundial". Una buena noticia, siempre que vaya acompañada de la necesaria presencia inversora en el mercado húngaro, que sirva de apoyo a la competitividad de nuestras exportaciones.
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