| FISCALIDAD. Ventajas fiscales | |
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Las ganancias de capital obtenidas por las sociedades residentes resultan gravadas de igual forma que el resto de sus rendimientos, mientras que las obtenidas por las empresas extranjeras sin establecimiento permanente en Hungría resultan exentas. Los dividendos están sometidos a una retención del 20% en el caso de que los perceptores sean no residentes, aunque este tipo de gravamen resulta inferior en el caso de que resulte aplicable un convenio de doble imposición. No obstante, no se aplica retención si los accionistas demuestran que los dividendos percibidos se invertirán en la creación de una nueva empresa en Hungría o para incrementar la participación en una existente. Si el perceptor es una empresa residente nunca se aplica retención. En el caso de intereses y royalties, el tipo de retención es del 18% para perceptores no residentes y nulo para los residentes. Tratándose de residentes en España, el tipo de gravamen es del 0% en virtud del convenio de doble imposición. >>
Incentivos a la inversión Por su parte, las empresas establecidas en regiones consideradas prioritarias (aquéllas con una tasa de desempleo superior al 15%) pueden deducir de su deuda tributaria hasta un 6% de la inversión realizada en maquinaria el primer año, siempre que los activos permanezcan en uso en la zona al menos tres años. En las zonas calificadas por el Gobierno como empresariales esta reducción se aplica también a las inversiones en edificios. Se prevén, adicionalmente, porcentajes de amortización incrementados para tales bienes. Además, las inversiones en actividades productivas en ambos tipos de regiones dan derecho a una exención total del impuesto durante cinco años, si los ingresos de la empresa crecen en un porcentaje mínimo respecto al valor de la inversión (el 5% en regiones prioritarias y el 1% en las zonas empresariales). Las empresas que inviertan en el sector productivo más de 3 billones de forintos (12,25 millones de euros) en regiones desfavorecidas o al menos 10 billones en cualquier punto del país, se benefician de exenciones totales del impuesto durante 10 años, siempre que la facturación respecto al año anterior crezca al menos el 5% del valor de la inversión, el número de empleados se incremente en 100 o 500, respectivamente, con respecto al año anterior a la inversión, y la plantilla se mantenga durante esos 10 años. >>
Compañías off shore
El régimen especial off shore, junto a la amplia red de convenios para evitar la doble imposición firmados por Hungría, ha convertido en los últimos tiempos a este país en uno de las jurisdicciones más utilizadas para la planificación fiscal internacional.
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