N.56
Septiembre 2002
 
 





     
Tras las huellas de ...  
  Primeros pasos  
  Actualidad del exportador  

 

La publicidad ha sido una de sus principales armas tanto dentro como fuera de España

 

 

 TRAS LAS HUELLAS DE… GRUPO FREIXENET  


>> El elixir de la alegría
Gran Muralla china. Miles de burbujas recorren la sección Juyongguan. El acuerdo alcanzado con su nuevo socio chino, Tianjin Cheng Bao Fresh Orange Juice Ltda., es motivo de celebración. Cerca de 150 responsables de los hoteles de mayor categoría de China, el Embajador de España en ese país, representantes de la Oficina Económica y Comercial de la Embajada de España en Pekín, miembros de otras embajadas y oficinas comerciales europeas y directores de empresas españolas afincadas en el gigante asiático alzan sus copas al aire. El brindis: una cooperación larga y exitosa. Freixenet da un paso más en el mercado chino: su filial, Freixenet (Shanghai) International Trading Co. Ltda., aprovechará la red de distribución de su compañero local para distribuir los vinos y cavas del grupo. De esta forma, las burbujas de Freixenet no serán una mera anécdota en esta parte de la muralla china, sino que se elevarán en casi todo su territorio, gracias a las más de 24 sucursales y oficinas de venta que servirán de soporte para la distribución de sus botellas, además de los hoteles de cuatro y cinco estrellas que pondrán a disposición de los clientes su liberación.

José Luis Bonet,
presidente de Freixenet

Libradores de mil batallas comerciales en los mercados exteriores, los responsables de Freixenet son conscientes de que tener acceso a los canales de distribución de China es solamente el primer escalón. El ir cambiando las costumbres del consumidor y la creación de una imagen de marca son las auténticas claves para triunfar en este inmenso país, en el que llevan trabajando unos cuantos años.

Escasa precipitación, mucha reflexión y perseverancia. En China y en todas partes del mundo. Cualidades que se han mantenido desde sus orígenes y que han llevado a Freixenet a vender sus caldos en más de 150 países y a convertirse en el líder mundial del mercado de vinos espumosos, además de exportar el 80% -unos 104 millones de botellas- del total del cava comercializado fuera de España. Posición privilegiada que le ha colocado en el noveno puesto del ranking de empresas vinícolas del mundo por facturación, según revela el último informe que elabora anualmente el banco holandés Rabobank International, siendo la única compañía española presente en los veinte primeros puestos.

"La condición de empresa familiar, que ha permanecido siempre unida, ha sido fundamental para alcanzar estos logros", asegura el actual presidente de Freixenet, José Luis Bonet. "Sin olvidar la importancia que ha tenido y tiene el apoyo de lo que yo llamo la cuasi familia, que son los trabajadores, muchos en su tercera generación también, y la red de unos 1.200 viticultores que nos aportan las mejores uvas para seguir mejorando la calidad de nuestros caldos", apunta con la elocuencia y honestidad con la que explica economía política y hacienda pública en la Universidad de Barcelona, su otra pasión. Y es que José Luis Bonet, aunque lleva en la empresa más de 35 años, hace apenas tres que asumió la presidencia del grupo, cuando José Ferrer, su tío, decidió ceder los mandos a un consejo de administración, del que forma parte y en el que comparte asiento en la mesa de decisiones con su primo Enrique Hevia, que desempeña el cargo de vicepresidente, y con su sobrino Pedro Ferrer, como consejero delegado y director general. Así, la tercera generación es la que rige los designios de esta empresa española, descartando de momento tanto la salida a Bolsa "porque no hay necesidad", como la entrada de un gestor externo "porque todos los directivos familiares son profesionales muy buenos, que se conocen a la perfección el negocio al haberse criado entre botellas". En Freixenet todo empieza y queda en la tierra, cohesionado por profundas raíces.