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Para elaborar las líneas maestras del programa, la administración
comercial ha partido del diagnóstico básico del sector exterior
español, así como del análisis de la previsible evolución
de la coyuntura económica internacional.
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Cómo es nuestro sector exterior
El momento actual del sector exterior de nuestra economía
puede resumirse en una serie de rasgos, unos favorables
y otros no tanto:
- La
economía española ha aumentado su grado
de apertura al exterior de un 49,9% del PIB en 1996 a
un 61% en 2000.
- La
cuota de mercado mundial de nuestras exportaciones se
ha incrementado desde el 1,89% en 1996 al 2,1% previsto
para 2001.
- La
inversión directa en el exterior ha pasado del
0,9% del PIB en 1996 al 9,3% en 2000. Dicha inversión,
según datos del Banco de España, creció
en el año 2000 un 71%.
- Mantiene
un déficit
comercial
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Los principales responsables de este déficit comercial son la dependencia tecnológica y energética de la economía española. Por esta razón, el déficit de los intercambios comerciales de bienes de equipo y productos energéticos suele representar un 40% y un 30%, respectivamente, de nuestro déficit comercial total.
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importante, que registró un
crecimiento del 32% en el año 2000.
- Existe
una excesiva concentración sectorial
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El 80% de las ventas al exterior se concentran en cuatro grandes sectores: bienes de equipo, automóvil, bienes intermedios y sector agroalimentario.
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de las exportaciones españolas.
- Además,
existe también una concentración geográfica
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La mayor parte de las exportaciones se dirigen a los países de la OCDE (82% del total) y, más concretamente, a los países de la UE (71%). Por su parte, nuestro comercio extracomunitario, que representa sólo el 29% de las ventas al exterior, genera, sin embargo, el 59% del déficit.
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Las inversiones españolas en el exterior se han
concentrado de forma especial en Iberoamérica (45,7%)
y Europa (42,8%), lo que supone un 89% del total. Los
sectores que concentran la inversión son, principalmente,
el financiero, el energético y las telecomunicaciones.
Además, la gran mayoría de estas inversiones
corresponde a operaciones realizadas por grandes empresas.
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Evolución de la coyuntura internacional
Para la elaboración del Plan de Internacionalización, se
ha tenido en cuenta la previsible evolución de la coyuntura
económica mundial. Ésta se va a ver condicionada, en los
próximos meses, por una serie de factores:
- La
desaceleración en el ritmo de crecimiento de Estados
Unidos, cuyo principal riesgo se centra en la posible
atonía del consumo privado. La Unión Europea
muestra un crecimiento económico saneado, si bien
habrá de acusar la influencia de esta desaceleración.
- La
situación de la economía japonesa, que está
llevando a hablar de deflación y estancamiento.
- La
vulnerabilidad
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La dependencia de la evolución de los precios del petróleo y de las importaciones estadounidenses por parte de diversos países, sobre todo de América Latina y del Sudeste Asiático, puede influir en la situación de sus economías.
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de las balanzas de pagos en las
economías emergentes.
- Será
decisiva la evolución de los precios del petróleo.
La coyuntura
internacional deja entrever una serie de riesgos en las
áreas geográficas prioritarias recogidas en
el Plan. En Iberoamérica, por ejemplo, la desaceleración
económica de EEUU puede incidir en la evolución
de las distintas economías en un doble sentido: positivo,
por la menor carga financiera en materia de deuda externa;
y negativo, debido al deterioro de sus balanzas comerciales
por el menor dinamismo del mercado estadounidense.
En el
Norte de África y Oriente Medio, el riesgo básico
al que se enfrentan sus economías deriva de la dependencia
de sus balanzas comerciales de los precios del petróleo.
En Asia, la desaceleración americana tiene, nuevamente,
un doble efecto sobre sus distintas economías: positivo,
ya que permite alcanzar superávits por cuenta corriente
y reservas de divisas superiores a las deudas a corto plazo;
y negativo, por la incidencia que una contracción
de la demanda puede tener en sus balanzas comerciales.
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Principales objetivos del Plan
- Aumentar
la presencia comercial española estable en América y Asia.
- Reducir
la dependencia tecnológica y energética del exterior.
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Consolidar la inversión española en América Latina y aumentar
la presencia inversora en Europa y Asia.
- Promover
la inversión extranjera en España, fundamentalmente en
el sector tecnológico.
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Incorporar nuevos sectores a la actividad exterior (comercio
e inversión).
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Incrementar el número de pyme operando en el exterior.
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