INTERNACIONALIZACIÓN  
 

El plan de Internacionalización

  Juan Costa, Secretario de Estado de Comercio y Turismo


Para elaborar las líneas maestras del programa, la administración comercial ha partido del diagnóstico básico del sector exterior español, así como del análisis de la previsible evolución de la coyuntura económica internacional.

>> Cómo es nuestro sector exterior
El momento actual del sector exterior de nuestra economía puede resumirse en una serie de rasgos, unos favorables y otros no tanto:

  • La economía española ha aumentado su grado de apertura al exterior de un 49,9% del PIB en 1996 a un 61% en 2000.
  • La cuota de mercado mundial de nuestras exportaciones se ha incrementado desde el 1,89% en 1996 al 2,1% previsto para 2001.
  • La inversión directa en el exterior ha pasado del 0,9% del PIB en 1996 al 9,3% en 2000. Dicha inversión, según datos del Banco de España, creció en el año 2000 un 71%.
  • Mantiene un déficit comercial importante, que registró un crecimiento del 32% en el año 2000.
  • Existe una excesiva concentración sectorial de las exportaciones españolas.
  • Además, existe también una concentración geográfica.
  • Las inversiones españolas en el exterior se han concentrado de forma especial en Iberoamérica (45,7%) y Europa (42,8%), lo que supone un 89% del total. Los sectores que concentran la inversión son, principalmente, el financiero, el energético y las telecomunicaciones. Además, la gran mayoría de estas inversiones corresponde a operaciones realizadas por grandes empresas.

>> Evolución de la coyuntura internacional
Para la elaboración del Plan de Internacionalización, se ha tenido en cuenta la previsible evolución de la coyuntura económica mundial. Ésta se va a ver condicionada, en los próximos meses, por una serie de factores:

  • La desaceleración en el ritmo de crecimiento de Estados Unidos, cuyo principal riesgo se centra en la posible atonía del consumo privado. La Unión Europea muestra un crecimiento económico saneado, si bien habrá de acusar la influencia de esta desaceleración.
  • La situación de la economía japonesa, que está llevando a hablar de deflación y estancamiento.
  • La vulnerabilidad de las balanzas de pagos en las economías emergentes.
  • Será decisiva la evolución de los precios del petróleo.

La coyuntura internacional deja entrever una serie de riesgos en las áreas geográficas prioritarias recogidas en el Plan. En Iberoamérica, por ejemplo, la desaceleración económica de EEUU puede incidir en la evolución de las distintas economías en un doble sentido: positivo, por la menor carga financiera en materia de deuda externa; y negativo, debido al deterioro de sus balanzas comerciales por el menor dinamismo del mercado estadounidense.

En el Norte de África y Oriente Medio, el riesgo básico al que se enfrentan sus economías deriva de la dependencia de sus balanzas comerciales de los precios del petróleo. En Asia, la desaceleración americana tiene, nuevamente, un doble efecto sobre sus distintas economías: positivo, ya que permite alcanzar superávits por cuenta corriente y reservas de divisas superiores a las deudas a corto plazo; y negativo, por la incidencia que una contracción de la demanda puede tener en sus balanzas comerciales.

>> Principales objetivos del Plan

  • Aumentar la presencia comercial española estable en América y Asia.
  • Reducir la dependencia tecnológica y energética del exterior.
  • Consolidar la inversión española en América Latina y aumentar la presencia inversora en Europa y Asia.
  • Promover la inversión extranjera en España, fundamentalmente en el sector tecnológico.
  • Incorporar nuevos sectores a la actividad exterior (comercio e inversión).
  • Incrementar el número de pyme operando en el exterior.