N.34
Septiembre 2000
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De la singular unión de tradición y tecnología nace este clásico de la D.O. Rioja


Paternina desarrolla una importante labor de difusión de la cultura e historia del vino

 

 

 TRAS LAS HUELLAS DE ... FEDERICO PATERNINA S.A.  


>> La renovación de un clásico
"El hombre que lucha, con trabajo y constancia, dando calidad y buen servicio, al final triunfa". El que habla es Marcos Eguizábal, don Marcos para todos aquellos que le conocen, y con estas palabras resume la filosofía que ha guiado toda su vida. La misma que en 1984, a los 65 años de edad, le animó a materializar la que había sido su gran pasión desde niño: la enología. Con la compra de Bodegas Paternina, este empresario riojano, además de asumir un reto personal, tomaba las riendas de toda una leyenda.

Marcos Eguizábal, presidente y Carlos Eguizábal, director general de Paternina

Ésta comenzaba en 1896, cuando Federico Paternina Josué funda la firma en la pequeña localidad de Ollauri (Rioja Alta); allí disponía de tres bodegas, con unas mil barricas de roble americano para la crianza de vino, y varias tinas y cubas dedicadas a la elaboración y al almacenamiento con una capacidad de, aproximadamente, 500.000 litros. En pocos años, el negocio se amplía con la adquisición de las instalaciones de la Cooperativa de los Sindicatos Agrícolas Católicos en Haro, la producción se multiplica y los vinos de la casa empiezan a ir indisolublemente unidos a un concepto: la calidad. Pero será a partir de la década de los 40 cuando Paternina viva su etapa dorada; en aquel momento, con un nombre ya consolidado, se inicia la exportación a diferentes mercados europeos y americanos.

Con el paso del tiempo, sin embargo, la entrada de nuevos capitales y los cambios en la propiedad harían peligrar la identidad y credibilidad de la bodega. Tras la expropiación de Rumasa en 1983, grupo empresarial en el que Paternina estaba integrada desde el 73, la compañía pasa al Patrimonio del Estado. Y es a raíz del proceso de reprivatización, en el año 84, cuando la sociedad es adquirida por Marcos Eguizábal. Desde el principio, una idea le rondaba la cabeza: devolver a Paternina el crédito del que había gozado en otra época.