Si por algo es famosa la India es por poseer la industria cinematográfica más grande del mundo, una industria que es además la principal fuente de contenido para la radio o la televisión gracias a más de 1.000 películas y 3.000 millones de espectadores al año. La industria de los medios y el entretenimiento, que agrupa cine, televisión, radio, prensa, animación, juegos, música, publicidad en Internet y publicidad exterior, alcanzó una facturación de 584.000 millones de dólares en 2008 y se prevé que crezca a un ritmo del 12,5% para llegar casi a doblarse en 2013.
Sin embargo, a pesar de la presencia de múltiples productos adaptados a los gustos locales, no parece que las empresas nacionales hayan abordado el mercado interno de la animación de manera consistente ni siquiera en un plano general. Aunque es cierto que esta industria en la India es todavía pequeña (supone un 1% de los ingresos globales), “ha estado creciendo a una tasa de 20,1% de 2006 a 2008 y se estima que alcanzará una facturación de 867 millones de dólares en 2013”, según destaca P. Jayakumar, jefe ejecutivo de Toonz Animation India, una de las empresas más importantes del sector.
Grandes actores como The Walt Disney Company ya han reparado en las posibilidades de un país en el que la edad de un 70% de una población de más de 1.000 millones de personas está por debajo de los 35 años y un 30% por debajo de 15 y en la que la clase media alcanza ya los 300 millones y sigue aumentando.
De industria de servicios…
El segundo motivo de sorpresa de este fenómeno es la cantidad de películas y series extranjeras que se han materializado gracias a la colaboración india. El subcontinente compite con otros destinos asiáticos como Corea del Sur, China o Filipinas en la carrera por hacerse con un pedazo de la tarta de la externalización de servicios de animación y las empresas nacionales han participado en grandes producciones como Buscando a Nemo o El Rey León.
“La animación es un proceso de tres pasos con una fase de preproducción, que implica el desarrollo de la historia, el diseño de los personajes y decorados, la elaboración del storyboard y del guión y el grabado de la voz; la producción implica la ejecución de las secuencias basadas en el storyboard; y la postproducción incluye la unión de este material con la voz y los efectos de sonido y efectos especiales. Tradicionalmente, las fases de producción, que son las intensivas en el uso de mano de obra, han sido en las que el trabajo se ha externalizado a India. Todo porque ofrecen un trabajo de calidad a un precio competitivo: mientras el coste de realización de una película de este tipo es de entre 100 y 125 millones de dólares en EEUU, baja hasta 25-30 millones si el trabajo se lleva a cabo en la India.
La falta de contenido local puede explicarse porque, a pesar de todo, resulta más barato adquirir productos occidentales de redifusión que “son muy bien recibidos en el país, donde hay una gran base de seguidores para ellos”, según Jayakumar. Mientras, la elaboración de una película de animación es un proceso largo para el que no siempre es fácil conseguir financiación. Además, a diferencia de otros países, la India no cuenta con una legislación que establezca un mínimo de contenido local en televisión.
…a industria de producción
A pesar de todo, el año 2008 fue testigo de un gran avance con el estreno de cinco películas de animación de producción nacional respaldadas por una fuerte promoción. Aunque no obtuvieron los resultados esperados, hecho que se atribuye a un mercado que aún no está maduro y en el quedan cabos por atar como puede ser el modelo de beneficio (casi el 100% de los beneficios llega de la exhibición en los cines mientras en otros países un importante porcentaje corresponde a televisión, publicaciones o DVDs), parece que la tendencia no se va a frenar.
Los productores indios ya se han dado cuenta de la importancia de obtener ingresos por derechos de propiedad intelectual y abordar el mercado interno de manera más específica, un camino en el que las empresas extranjeras pueden acompañarles. Roadside Romeo, una coproducción de Disney y Yash Raj Studios hecha por y para los indios, fue la muestra. La coproducción es el nuevo modelo estrella mediante el que los actores de ambos países aprovechan sinergias para elaborar unos productos que, además, pueden ser fácilmente exportables.
También se agradece la llegada de nueva temática ya que, hasta ahora, los productos dirigidos al mercado interno se habían basado en la mitología hindú. Debido a la familiaridad del público con sus historias, se ha considerado como la mejor forma para ampliar la audiencia.
En la colaboración extranjera la industria india busca, además de fondos e ideas, la solución a uno de sus principales problemas: la falta de mano de obra cualificada. Esto se relaciona sobre todo con las tareas propias de la fase de preproducción que implican el diseño de personajes y decorados: “El asegurar la formación de profesionales de calidad es precisamente una de las áreas en las que se están realizando esfuerzos y que conseguirá sacar a la industria de la mera oferta de servicios”, destaca Ranjit Singh, secretario de The Animation Society of India (TASI).
Aquí, las empresas extranjeras tienen dos maneras de intervenir: aplicando su know how o transmitiéndolo. Los que se dedican a la enseñanza en este sector, como es el caso de la española Ars Animación, son conscientes de las posibilidades en todas las partes del proceso: “En la India existe una gran cantidad de estudios de producción, algunos de ellos muy cualificados, pero la mayoría ofrecen una calidad media”, según su director Óscar de Santillana. “Nosotros queremos exportar a la India nuestros servicios de recapacitación del personal de las productoras o colaborar con las escuelas para crear una cantera mas especializada”.
La National Association of Software and Services Companies (NASSCOM) destaca que el Ministerio de Información y Difusión indio está considerando también establecer un Instituto Nacional de Animación y Juegos para desarrollar el talento en esta industria, así como prestar apoyo a aquellos estados que contemplen establecer parques industriales centrados en el entretenimiento, academias de animación o infraestructura relacionada mediante la fórmula de participaciones público-privadas. Aunque el marco regulatorio aún no está muy desarrollado, parece que hay una intención de que evolucione al ritmo al que lo haga el mercado.
Principales ferias
Festival anual de animación, de cortometrajes, de publicidad y de programas para la televisión Bombay
Próxima edición: del 14 al 16 de agosto de 2009
Organizador: TASI
Tel. 00 91 932 095 41 18
ravish@tasionline.org
Documentación
FICCI-KPMG Media & Entertainment Industry Report
Ed. KPMG, 2009, 228 págs., en inglésl