“Las empresas españolas habían visto que no tenían otra opción”, señala Angela Lalatta, “o decidían implantarse en China o tenían que cerrar sus puertas”. La representante de la Asociación Multisectorial de Empresas (AMEC) en el país asiático explica así cuál fue la motivación de las empresas españolas de maquinaria textil cuando comenzaron las acciones de promoción en China, el mayor productor y exportador de textiles y a su vez importador del 70% de la maquinaria textil mundial.

Este sector comprende los tipos de maquinaria de hilatura, tejeduría, género de punto, confección y tintura y acabado, y está representado en España por 86 empresas.

En la actualidad, China no se encuentra entre los 10 primeros países a los que España exporta estas máquinas.

En los años 90 las empresas españolas dejan de ser competitivas en el mercado chino, como es el caso de Jumberca-Gumatex que se retiró del mercado. Las razones hay que buscarlas en la reestructuración del sector llevada cabo por el gobierno chino, así como por la interrupción de los créditos FAD que se proporcionaban al sector. . Al comenzar el siglo XXI las empresas españolas que decidieron vender o volver a vender en China se han encontrado con que el país desarrolla rápidamente tecnología propia y deben luchar en un mercado extraordinariamente competitivo.

Sed tecnológica
“China no quiere comprar, sino aprender”, explica Pablo Fano, analista del departamento de Industriales de la Oficina Económica y Comercial de España en Shanghái. Esta opinión es compartida por Tang Zeng Qi, secretario general de la Asociación de Maquinaria Textil y Accesorios de Shanghái (CTMA, en sus siglas en inglés) y director de marketing de uno de los mayores grupos empresariales de maquinaria textil del país, Pacific Mechatronic Group. “Lo que queremos son las tecnologías avanzadas”, declara Tang, quien al mismo tiempo se lamenta de que las empresas europeas “nunca venden toda su tecnología, siempre se quedan algo para ellos mismos”. También despierta desconfianza entre los empresarios chinos que algunas empresas europeas quieran vender sus máquinas antiguas a precios desorbitados.

En esta situación, la oportunidad para las empresas españolas está en la alta tecnología, teniendo en cuenta que su precio es comparativamente más bajo que el de sus competidores europeos. Carmina Castellá, directora de AMEC-AMTEX, explica que “ni siquiera es necesario que la empresa sea grande, puede tener su oportunidad en China si su producto tiene un alto valor añadido”.

Una de las mejores apuestas es, sin duda, la diversificación y la flexibilidad. Es el caso de Galí International, empresa catalana dedicada a la producción y comercialización de máquinas de estampación serigráfica.

La colaboración tecnológica es una buena opción de cara a la implantación en el mercado chino, un proceso en el que Jumberca-Gumatex es pionera. La empresa catalana colabora con su socio local mejorando con pequeños cambios el modelo viejo de una máquina china para que sea más fácil de manipular y más productiva en su rendimiento. Para iniciar este tipo de colaboración, se debe tener en cuenta el proceso de reconversión de la industria en China y su nueva realidad empresarial: “Es bueno esperar unos dos años para ver qué empresa se queda de verdad en el mercado y cuál desaparece, aconseja Mariana Liu, responsable en de Jumberca-Gumatex en China.

Moverse en la China actual
Mariana Liu no considera que el actual descenso de la demanda en EEUU y Europa disminuirá la producción textil ni por lo tanto la compra de máquinas, debido a que “tenemos una demanda interna que crece constantemente, y esto hace que al sector todavía le quede mucho margen”.

Hay otro punto importante. En 2008, entró en vigor en China la nueva Ley del Trabajo, que exige mayores compromisos del empresario en la contratación del personal y que despierta fuertes críticas entre empresarios chinos y extranjeros. Para Zhao Shanglin, responsable de Galí International esta situación beneficiará a las empresas de maquinaria textil, cuya compra tendrá más rentabilidad al subir el coste laboral.

Las empresas están de acuerdo en que no es fácil moverse en una cultura empresarial tan diferente. “Los chinos son muy duros negociando, se asustan con los precios de las máquinas sin entender que es una inversión que se amortizará en seis meses”, comenta Santi González, responsable en China de la empresa de maquinaria para serigrafía CM Pannon SL,  “exigen formas de pago muy favorables para ellos y las negociaciones se hacen tediosas.

Creación de una imagen
Desde la STMA reconocen que la imagen de España en el sector es escasa. Los compradores chinos tienen en su mente a países como Alemania, Suiza o Italia. No obstante, es cierto que en la actualidad la cuestión de la imagen-país no es decisiva para los empresarios chinos, porque, “tras 30 años de economía de mercado, conocen en profundidad la industria”, explica Tang. Sin embargo es importante tener referencias anteriores, lo que hace crucial dar con el primer cliente. Para Zhao Shanglin, la labor de promoción debe ser continua y cuidadosa, “no se trata de venir, montar un stand en una feria e irse, es necesario preparar muy bien las acciones de promoción”.

Tang Zeng Qi opina que para que exista mejor imagen de España en el sector de la maquinaria textil es imprescindible que en China exista más información sobre sus máquinas: “Quizá ustedes pueden publicar una revista como ésta (señala un ejemplar de El Exportador), en chino o en inglés, donde se desglose la oferta y novedades de la maquinaria española por sus distintos subsectores y productos. Por muy buena que sea la máquina española no podremos saberlo si no se explica a los distribuidores chinos qué es lo que España tiene que ofrecer”.

Principales ferias
ITMA ASIA+CITME
Shanghái
Organizador:
Beijing Textile Machinery International Exhibition Co. Ltd (BJITME)
Tel. 00 86 108 522 94 22
itmaasiacitme@ccpittex.com