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Infórmese antes de viajar al país
El búlgaro es hospitalario, a veces en exceso para el gusto español. Esta hospitalidad puede llegar a ser agobiante porque al huésped extranjero no se le deja a solas en ningún momento. Para evitar estas situaciones, planee su viaje por su cuenta y solicite de la Oficina Económica y Comercial (Ofecomes) información sobre el sector y sobre otras empresas para poder contrastarla con la que su interlocutor le proporcione.
Use intérprete
Pese a que el inglés está cada vez más extendido entre la población, en ocasiones todavía resulta necesaria la participación de un intérprete en las reuniones de trabajo. No obstante, la intensidad de este problema varía entre los distintos sectores, no es lo mismo el sector de la consultoría o el turismo que el sector textil o metalúrgico. En la Ofecomes podemos facilitarle un listado de intérpretes de total confianza.
Déjese asesorar por un socio local en los trámites burocráticos
Debido al complejo y cambiante entramado administrativo vigente, resulta muy recomendable dejarse asesorar por personas con experiencia en la Administración búlgara a la hora de realizar trámites. La figura del socio local en este tipo de gestiones cobra una especial relevancia, por lo que hay que ser muy cuidadoso con su elección.
No desprecie a su interlocutor ni sus costumbres
El búlgaro es orgulloso aunque con cierta tendencia a criticar a su país. Nunca participe en las críticas y escuche siempre las glorias y tragedias sufridas por este antiquísimo pueblo en su largo pasado. Jamás compare la forma de vestir, la comida, las costumbres o la música con la de los países vecinos porque es muy probable que involuntariamente ofenda a su interlocutor. Éste es un error cometido con frecuencia por los inversores de otros países.
Cobre por anticipado
Hasta que se haya creado un vínculo de confianza entre las partes, el pago por anticipado resulta la forma más segura de llevar a cabo las operaciones comerciales, evitando ser víctima de una cadena de fallidos.
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