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Brasil cuenta en la actualidad con grandes carencias de infraestructura. En su red de carreteras, principal sistema de transporte tanto de personas como de mercancías, las condiciones son tan precarias que de los 1.700.000 kilómetros con que cuenta, sólo un 10% está asfaltado.
El Gobierno brasileño, consciente de que esta situación frena su desarrollo, ha convertido la mejora de las redes de infraestructuras en una de sus prioridades. Una labor titánica que tiene su reflejo práctico en el Plan Plurianual 2004-2007 (PPA), que recoge todas las actuaciones prioritarias para los próximos años y que contará con la participación del sector privado.
Si a esto le añadimos las buenas perspectivas también en el sector de construcción civil, que según la Cámara Brasileña de la Industria de la Construcción crecerá este año en torno al 5%, gracias a la continuidad de la expansión económica, se abre un atractivo panorama para la industria de la maquinaria de construcción.
Un sector en transformación
Jonny Altstadt, vicepresidente de la Associação Brasileira de Tecnologia para Equipamentos e Manutenção (SOBRATEMA), nos explica cuál es la situación actual del sector. “Hasta hace unos años las empresas constructoras compraban sus propios equipos. Hoy, mantienen en propiedad un equipamiento básico, lo que podríamos llamar equipos estratégicos, y alquilan el resto. El mercado de alquiler de maquinaria está creciendo enormemente. Han surgido numerosas empresas que alquilan equipos.”
Según señala Carlos Arasanz, vicepresidente de la Associação Brasileira das Empresas Locadoras de Bens Móveis (ALEC) aunque las nuevas obras que se prevé comiencen en el corto y medio plazo pueden animar el sector, de momento el problema son los precios actuales del mercado de alquiler, al que hay que añadir las dificultades de las empresas arrendatarias a la hora de obtener financiación para comprar nuevas máquinas. “Brasil no tiene líneas de crédito para financiar las importaciones. Ante este panorama, muchos de nuestros asociados no tienen voluntad de adquirir nueva maquinaria.”
Dominio de las multinacionales
En el país están presentes prácticamente todas las grandes multinacionales del sector. Altstadt nos pone sobre la pista: “Empresas como la estadounidense Caterpillar o la japonesa Komatsu llevan años implantadas en Brasil. Estas empresas en los últimos años, en los que el consumo interno ha sido débil, han seguido creciendo en Brasil gracias a las exportaciones.”
Desde España, Iván Andrés, responsable de promoción para Latinoamérica de la Asociación Española de Fabricantes Exportadores de Maquinaria para Construcción, Obras Públicas y Minería (ANMOPYC), coincide: “El brasileño es un mercado muy competitivo. Por un lado, están presentes las grandes corporaciones del sector, que se han instalado en el país. Por otro lado, existe un buen número de fabricantes locales que consiguen competir gracias a costes de producción bastante bajos.”
Ante esta situación, Jonny Altstadt se muestra tajante: “La importación es muy pequeña. Prácticamente sólo se importa aquello que no se fabrica en el país.” Las importaciones provienen fundamentalmente de Alemania, EEUU, Francia, Italia y Japón. La presencia española en el mercado es aún escasa.
El precio justo
Jonny Altstadt vuelve a encargarse de puntualizar: “No existe un único tipo de usuario de maquinaria. Las grandes empresas constructoras, por ejemplo, sí exigen calidad, productos de alta tecnología y que vengan acompañados de un buen servicio posventa.” Por otro lado, existe otro cliente bien distinto: “Las empresas que hacen obras menores o que trabajan subcontratadas por las grandes constructoras prefieren comprar equipos y máquinas más baratos. Es un comprador que se mueve más por precio.”
No hay que olvidar tampoco a los clientes que optan por el alquiler. Carlos Arasanz, desde ALEC, aclara: “En alquiler de maquinaria el cliente se mueve única y exclusivamente por precio. Es una lucha de ALEC conseguir mentalizar a nuestros clientes de que una máquina vieja y más barata consume más gasóleo y energía eléctrica, y a la larga sale más cara que una máquina nueva y moderna, de menor consumo.”
Pese a las evidentes dificultades del mercado brasileño, el director comercial de la empresa española Construcciones Mecánicas Llamada, Jean-Michel Aspas, ve motivos para el optimismo: “Aunque Brasil haya tenido fuertes altibajos no deja de ser el mayor mercado de Sudamérica y posee un potencial enorme. A largo plazo, si logran mantener una estabilidad sostenida, se convertirá en uno de los principales compradores de equipos para la construcción civil y obra pública.”
La bestia negra de la financiación
Entre los problemas que encuentra a la hora de comercializar los productos españoles Delcio Verdi, gerente de Paulimac Comércio e Representações de Maquinaria Ltda. destaca las dificultades de financiación . "En nuestro caso casi siempre se hace mediante crédito comprador a través de CESCE. Es un tipo de financiación que necesita de un agente financiero aquí en Brasil. Nuestros competidores italianos y alemanes, por ejemplo, venden mucho más porque cuentan con fórmulas de financiación más flexibles.”
Jean-Michel coincide plenamente: “En el aspecto de la financiación, la banca española se ha quedado atrás. Si competimos, por ejemplo, con un italiano, él presenta su fórmula de financiación y nos quedamos fuera de juego. Con los alemanes ocurre lo mismo. Los bancos de ambos países están dispuestos a asumir más riesgo. Aceptan, por ejemplo, créditos en moneda local, lo que supone una gran ventaja para el comprador, ya que evita posibles problemas derivados de variaciones en el tipo de cambio. También llevan a cabo operaciones de renting, que en el caso de la banca española no se proponen, o de forfaiting para la exportación sin pedir las enormes garantías que exige nuestra banca. Nos aventajan completamente, sobre todo en este tipo de maquinaria de alto precio, donde la financiación es un capítulo importante a la hora de tomar una decisión.”
Otro problema es la falta de imagen. En este caso, es Douglas G. Arantes, que representa a la empresa española Osintxu Mecanizados, quien nos da la explicación. “Si dices que has comprado una máquina de EEUU, todo el mundo asume que es buena. Cuando digo que traigo máquinas de España, en cambio, me preguntan: ¿será buena la calidad? Yo creo que habría que trabajar más la imagen.”
Los empresarios comentan...
Aitor Urcelay, gerente de Osintxu: “En Brasil llegar hasta el final con los documentos es complicadísimo. Tienes que tener paciencia y hacerte a la idea de que va a llevar tiempo. Se funciona a un ritmo diferente al español”.
Jonny Altstadt: “Aquí el trabajador realiza trabajos que podrían hacerse con ayuda de pequeñas máquinas manuales. El empresario prefiere contratar mano de obra a comprar este tipo de máquinas porque en Brasil la mano de obra aún es muy barata. La minería, que ha evolucionado mucho, ya ha liberado al obrero de este trabajo manual. Es algo que en pocos años también llegará a la construcción. Es una oportunidad de negocio”.
Delcio Verdi coincide: “Si se trata de un producto que se fabrica localmente, la importación es prácticamente imposible. En ese caso, lo mejor es asociarse con una empresa local y producir en Brasil al menos parte de la maquinaria para que el precio sea competitivo”.
De nuevo es Jonny quien, desde SOBRATEMA, apunta un buen consejo: “En Brasil hay muchas empresas con problemas financieros porque venimos de una época de crisis. El empresario español debe tener buen cuidado con el tipo de asociación que lleva a cabo. Es fundamental contar con una buena asesoría jurídica que haga una radiografía completa para operar con seguridad”.
El servicio posventa es en opinión de Paulo Oscar, uno de los argumentos que a menudo olvidan las empresas que exportan a Brasil. “No se trata sólo de vender la máquina. Hay que invertir en el mercado, montar una estructura de servicios. Todo ello teniendo en cuenta que Brasil es un país muy grande y que requiere grandes inversiones. En mi opinión, es lo que ocurre en el caso de la maquinaria española que no cuenta en Brasil con el respaldo de un buen servicio posventa. A menudo lo mejor es buscar un socio local para poder aprovechar su estructura.”
Habla el cliente
Desde su austero despacho en la localidad de Guarulhos, en el estado de São Paulo, Paulo Oscar Auler Neto decide la maquinaria que debe ser comprada por la constructora Norberto Odebrecht, una de las mayores multinacionales brasileñas. El superintendente de compras se muestra optimista respecto a las previsiones del sector de construcción: “Para obras en Brasil, este año planeamos invertir en maquinaria 26 millones de dólares. El pasado año la inversión fue de 2 millones de dólares.” Y eso pese a que la empresa tan sólo compra en torno al 30% de la maquinaria que utiliza. El 70% restante es alquilado.
Según una encuesta realizada por SOBRATEMA, Queiroz Galvão, otra de las grandes del sector, planea invertir en compra de maquinaria 17 millones de dólares este año.
La maquinaria específica para trabajos subterráneos es una de las que va a contar con mayor demanda en el futuro próximo. También hay buenas oportunidades en el campo de la maquinaria para la fabricación de hormigón, ya que en Brasil hay pocos fabricantes y es un mercado abierto. Lo mismo ocurre con el segmento de grúas.
Ferias
M&T EXP
Feria internacional de equipamiento para la construcción y para la minería
Organizador: Alcantara Machado Feiras de Negócios Ltda.
Lugar: Centro de Exposiciões Imigrantes, São Paulo
Próxima edición: del 6 al 10 de junio de 2006
Tel.: 00 551 132 919 111
Fax: 00 551 132 919 110
e-mail: international@alcantara.com.br
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