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Rusia camina hacia la sociedad de la información |
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Durante la etapa comunista, Rusia había contado con un sector nacional muy avanzado en tecnologías de la información. Pero la recesión de los años noventa atacó especialmente la industria, que redujo su producción en el 75%. En el último lustro, según los análisis de la Oficina Económica y Comercial de España en Moscú, las necesidades de modernización han configurado el sector como uno de los más interesantes por su capacidad de crecimiento. El ritmo actual de crecimiento del mercado de telecomunicaciones, por encima del nivel de la economía del país, permite asegurar que las compañías rusas tendrán que mantener fuertes inversiones en infraestructura. La consultora Boston Consulting Group prevé que la tasa de crecimiento se sitúe en torno al 15% durante los próximos tres años. Según David Feijoo, analista de mercado, “estimamos que los servicios relacionados con la banda ancha, como el xDSL, la televisión por cable e Internet registrarán el mayor índice de crecimiento, situado en torno al 20%, mientras que la telefonía móvil mantendrá el grado de desarrollo de la industria”. Las grandes multinacionales satisfacen la mayor parte del volumen de la demanda en los subsectores de la telefonía móvil, los proveedores de Internet y los sistemas integrados. Los fabricantes nacionales se han especializado en productos de menor valor añadido, como antenas y cables. David Feijoo cree que el sector presenta excelentes perspectivas: ”El 38% de los núcleos de población no dispone de accesos telefónicos y, además, el grado de digitalización es muy bajo”. El sector está localizado en Moscú y San Petersburgo, donde se concentra el mayor número de usuarios con una renta alta.
En el sector de maquinaria y equipos de telecomunicaciones, las empresas rusas ponen énfasis en dos aspectos: la marca y el precio. Para España, la imagen de marca país no es excesivamente positiva en el sector de las telecomunicaciones. Ante esta realidad, las firmas españolas se vuelcan en el precio. Vicente Baena, miembro del departamento de Comercio Exterior de la Asociación de Empresas de Electrónica, Tecnologías de la Información y Telecomunicaciones de España (AETIC), asegura: “La ventaja es que cuando los empresarios rusos compran material y comparan la relación calidad precio quedan satisfechos”. Y es que, según Alexander Maltsev, director de Exportaciones de SME, “el producto español nada entre dos aguas. El alemán es más caro, pero aporta más calidad, mientras que la producción procedente de la República Checa o Polonia es de menor calidad y precio”. Ricardo Folgueira, director de Comercio Exterior del grupo Nordix, cree que “la competencia del sector viene de Italia, Estados Unidos y China”. Por el lado de los inconvenientes, las firmas españolas destacan:
Por lo que respecta a la logística, Alexander Maltsev opina que ha dejado de ser un problema. “Durante la década de los noventa florecieron empresas especializadas que agrupan mercancías procedentes de Alemania, Suecia o Países Bajos y las transportan a Rusia. La mayor parte de estas empresas asume el riesgo, por lo que la empresa española lo reduce”.
La participación por parte de nuestro país ha sido escasa. Expo Comm contó con la presencia de sólo siete empresas españolas: Teltronic, Consuegra Sociedad Cooperativa Madrileña, Jusan, Metalúrgica Casbar, Nordix, Sistemas Mecánicos para Electrónica (SME) y Openet Ics International. La experiencia durante la feria fue en general positiva aunque con matices. Emilio Vilaltella, tesorero de la Asociación Española de Exportadores de Electrónica e Informática (SECARTYS), explica que “los empresarios rusos no tienen mucho dinero, por lo que son cautelosos con las inversiones. Su predisposición hacia la tecnología española es buena y están abiertos a nuestra producción, si bien tenemos que competir con las primeras potencias del sector”. Vicente Baena, de AETIC, explica: “Ayudamos a nuestros asociados a salir al exterior. La presencia de AETIC en Moscú trata de reforzar esta posición individual, mientras ofrecemos una imagen global de profesionalidad”. Ambas asociaciones comparten la idea de que Rusia es un país muy interesante. SECARTYS apoya la expansión porque es “un mercado incipiente y las expectativas son positivas”. AETIC explica que recientemente visitaron el país en una misión directa y encontraron necesidades que cubrir. En efecto, según Baena “la misión fue un éxito y esto nos animó a venir a Moscú. Todos los indicios apuntan a que repetiremos”.
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