|
En
una reunión celebrada entre el secretario de Estado de Comercio,
Juan Costa, y el Consejo
de Promoción Exterior de la CEOE, se presentó
el mercado estadounidense como uno de los prioritarios para la Administración
comercial española.

Así,
se percibe un mayor reconocimiento por parte de Estados Unidos del
papel internacional de España, que es percibida como
un interlocutor útil para abordar la solución de algunos
problemas del área americana.
Dentro de este contexto,
hay que destacar también la asistencia española a
las reuniones del G-7, celebradas en Washington en abril
de 2002.
Desde un punto
de vista más concreto, destaca el acuerdo entre el Ministerio
de Agricultura, Pesca y Alimentación español y
el Animal and
Plant Health Inspection Service, por el que ha sido posible
el levantamiento de la prohibición de importación
de clementinas procedentes de España a partir de la próxima
campaña.
Por otro lado,
destaca el trabajo del Consejo
España-Estados Unidos, fundación privada auspiciada
por los gobiernos de ambos países con el objetivo de potenciar
las relaciones entre ambas sociedades.
En cuanto a
las relaciones
entre Estados Unidos y la Unión Europea, en la Administración
comercial española se destaca el esfuerzo realizado por España
para aproximar posiciones entre ambos.
Buen
momento en las relaciones comerciales
Desde 1991 las
relaciones comerciales entre España y Estados Unidos han
mejorado notablemente.
En cuanto al
comercio de servicios, las exportaciones españolas
se duplicaron en el período 1995-2001.
Con relación
a las inversiones, aunque los flujos de inversión directa
española en este país han sido tradicionalmente modestos
y concentrados en el sector financiero, en los últimos años
se aprecia un creciente interés de las empresas españolas
por establecerse en Estados Unidos.
Una
intensa actividad de promoción
Las circunstancias
del contexto internacional han contribuido a un mayor conocimiento
de España en la opinión pública estadounidense.
Esto, unido al estancamiento de las economías de los más
importantes destinos tradicionales de las exportaciones españolas
(Francia y Alemania, por ejemplo), parece aconsejar a las empresas
una nueva mirada sobre el mercado estadounidense, pese a sus reconocidas
dificultades.
En cuanto a
la intensificación de la política de promoción
comercial, la labor del ICEX y de las Oficinas Económicas
y Comerciales de España en EEUU está siendo muy intensa.
Durante 2003 está prevista la participación de España
con un pabellón oficial en 13 ferias de distintos sectores,
que se pueden consultar en el portal del ICEX. Asimismo, durante
los primeros seis meses de 2003 se ha realizado un importante número
de misiones comerciales directas e inversas.
La concreción
de esta prioridad del mercado estadounidense significará
reforzar todas estas iniciativas, abarcando desde el refuerzo de
la marca España hasta las iniciativas de promoción.
Los sectores en cuyas posibilidades se confía de una manera
especial son el agroalimentario y el de bienes de consumo. Quesos,
vinos, moda, textil y calzado estarán en la vanguardia.
Las
claves del comercio exterior de Estados Unidos
Según
datos del Departamento
de Comercio de Estados Unidos, las importaciones de bienes alcanzaron
en 2002 un valor de 1,16 billones de dólares, con un déficit
de 484,4 miles de millones de dólares. En cuanto a las importaciones
de servicios, su valor en 2002 fue de 241,3 miles de millones de
dólares, lo que generó un déficit de 49,1 miles
de millones de dólares.
Estados Unidos
ha aumentado su déficit comercial en 2002 con relación
al año anterior con sus principales socios comerciales.
Por lo que respecta
a la balanza comercial entre Estados Unidos y España, lo
más destacable es que en 2002 cambia la tendencia y España
abandona el déficit comercial.
| Evolución
de la balanza comercial hispano-estadounidense |
| |
Exportaciones |
Importaciones |
Saldo |
| 2002 |
5.677 |
5.225 |
452 |
| 2001 |
5.197 |
5.756 |
-559 |
| 2000 |
5.731 |
6.323 |
-592 |
| 1999 |
5.055 |
6.132 |
-1.076 |
Fuente:
Departamento de Comercio de EEUU
Datos en millones de dólares |
Barreras
“antiterroristas”
Como consecuencia
del 11 S la Administración estadounidense ha introducido
un conjunto de medidas preventivas de gran trascendencia en la vida
de la sociedad estadounidense.
Entre ellas,
en junio de 2002 el presidente Bush firmó la Bioterrorism
Act que pretende introducir controles de seguridad, entre otros,
en los suministros de alimentos, bebidas y fármacos.
(En la edición
en papel de El Exportador se pueden consultar cuáles son
las últimas decisiones que afectan a la exportación
de estos sectores.)
|