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Los
diez consejos del Consejero
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Conozca el país
Trate de adquirir unas nociones básicas sobre la
historia del país y las principales inquietudes de
la sociedad turca. Son numerosas las cuestiones política
y socialmente sensibles en Turquía, y desconocerlas
puede llevar a cometer errores que arruinen negocios.
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Infórmese sobre la coyuntura económica
La historia económica moderna en Turquía está
salpicada de crisis financieras, seguidas de períodos
de rápida recuperación e incluso euforia.
Conocer la situación del ciclo económico es
conveniente en su prospección de mercado y negociaciones.
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Son muchas las oportunidades y escasa la financiación
Especialmente en el ámbito de las infraestructuras,
pocos mercados ofrecen una cartera potencial de proyectos
tan espectacular. No hay sin embargo que pensar que se trata
de oportunidades de negocio inmediatas, ya que las restricciones
financieras son importantes. Tampoco dé credibilidad
a los intermediarios que le aseguren amarrar fácilmente
adjudicaciones de grandes proyectos de inversión
pública.
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Ojo con las garantías financieras
Especialmente en situaciones de crisis económica,
hay que ser muy cauteloso al acordar los procedimientos
de cobro en las operaciones comerciales, y amarrar escrupulosamente
los detalles de cualquier tipo de transacción económica,
si la contraparte es desconocida.
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Piense en invertir
El año 2000 Turquía fue el noveno cliente
de España en el mundo, mientras que representó
únicamente el puesto 40 de nuestro ranking
de destinos de la inversión directa. A pesar de que
aún son necesarias mejoras sustanciales en el marco
para la inversión extranjera en Turquía, numerosas
oportunidades en este mercado sólo pueden aprovecharse
vía inversión, y hay que considerarlo seriamente.
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Paciencia con el sector público
Contratar con el sector público en Turquía
puede llegar a ser largo y costoso, por la complejidad burocrática
del país y su tradicional inestabilidad política.
Hay por ello que estar firmemente convencido de las posibilidades
e interés de la empresa en el proyecto, y tener paciencia
y perseverancia.
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No olvide la dimensión regional
Esto tiene una doble vertiente. Por un lado es aún
desconocido para muchas empresas españolas que desde
hace seis años Turquía forma parte de la Unión
Aduanera Europea (excepto para productos agrícolas),
lo que convierte a este país en una plataforma productiva
estratégica de cara al mercado europeo.
Por otro lado, debe también tenerse en cuenta que
las empresas turcas tienen excelentes conexiones en los
mercados de Asia Central (especialmente las repúblicas
de la esfera del antiguo Imperio Otomano de la ex URSS:
Azerbaiyán, Turkmenistán, Kazajstán
), y pueden constituir un buen socio para abordar
dichos países.
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