N.44
Julio 2001
  36 Destinos (II)  
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La apertura de filiales ha servido para reducir la excesiva dependencia de dos o tres grandes clientes


La éxito internacional de Revert se ha debido, en gran parte, a la vocación exportadora transmitida por su fundador

 

 

 TRAS LAS HUELLAS DE… MANUEL REVERT Y CIA.  


>> Con la casa a cuestas
Si todavía permanece la duda sobre el verdadero lugar de nacimiento del descubridor de América, la prensa cubana no ha dudado en denominar a Manuel Revert, cuyo nacimiento está certificado en Onteniente en 1910, como el Colón del siglo XX por la cantidad de viajes que realizó a América y a otros muchos lugares, con una maleta de muestras en la mano, en su afán de descubrir nuevos mercados de exportación para los productos de su empresa. Precisamente este afán exportador de Manuel Revert, fundador e impulsor de la compañía que lleva su nombre, es uno de los principales motivos que ha permitido que lo que, en la primera mitad de la década de los cuarenta, nació como una pequeña compañía dedicada a fabricar mantas, se haya convertido hoy en día en una firma que comercializa sus textiles para el hogar en más de 60 países de los cinco continentes..

José Ramón Revert, presidente de Manuel Revert y cia.

El ámbito de actividad de Revert está directamente relacionado con la tradición textil de Onteniente, la ciudad de la comarca valenciana de la Vall d'Albaida que vio surgir la empresa, y de la familia Revert, que poseía un pequeño taller de bordados de malla en el que llegaron a trabajar entre 200 y 250 bordadoras y en el que entró a trabajar Manuel Revert a los 15 años, llegando a ocupar más tarde el cargo de director. Tras la guerra civil española, Manuel Revert pone en marcha, junto con su hermano Rafael y otros tres socios, una modesta fábrica que sólo contaba con doce telares manuales y quince trabajadores y "en la que se empezó, poco a poco y de forma humilde, a producir mantas de una calidad media-baja, muy corrientes en aquel entonces" explica su hijo y actual presidente de la empresa, José Ramón Revert.

En 1948 comienza para Revert una etapa de renovación de maquinaria, que permite la incorporación a la fábrica de los telares eléctricos, los denominados garroteros, y automáticos, que permitieron aumentar de forma considerable la calidad de las mantas. El crecimiento experimentado por la compañía, que llegó a contar con 40 empleados, obligó a diseñar poco después un plan para reorganizar la empresa y circunscribir todo el proceso productivo a los límites de la nueva fábrica, adquirida en 1951, y en la que se podían distinguir las secciones de hilatura, tejeduría, perchados y acabados, y confección.

Ya en la década de los ochenta incorporan la tecnología de las máquinas de jacquard, que ofrecen infinidad de posibilidades para el diseño de nuevos tejidos. "A partir de ahí, poniendo toda la imaginación y el dinero posibles, decidimos hacer nuestra propia reconversión, pasando de ser exclusivamente fabricantes de mantas a producir también otros productos como ropa de cama, tejidos para decoración y tapicerías, que incorporan un mayor valor añadido" recuerda José Ramón Revert.

>> Volcados en el exterior
Todas estas fases de expansión de la compañía han tenido un denominador común: la importancia otorgada a los mercados internacionales. Así lo confirman las palabras de José Ramón Revert: "Ya desde el inicio, mi padre tuvo siempre la gran inquietud de la exportación y en la década de los 50 comienza a vender las primeras mantas en el norte de África". Precisamente allí encontró Revert su logotipo. El primero, un dibujo de un tigre descansando sobre una manta, fue un regalo de un cliente de la zona, posiblemente de Marruecos, por lo que el nombre de la empresa y su razón social aparecían en caracteres árabes. Aunque este logotipo fue modernizándose para adaptarse a los nuevos tiempos y a los nuevos gustos estéticos, el motivo principal, el tigre, ha permanecido en todos los logos que ha tenido Revert.

Marruecos, Argelia, Mauritania y Libia son los primeros países a los que llegan las mantas de Revert, pero pronto se exportan también a Kuwait, el Líbano, y Guinea. En los años sesenta, se empiezan a abrir nuevos mercados en otras áreas geográficas. Países europeos, como Francia o el Reino Unido, comienzan a apostar por los productos de Revert. Sin embargo, no es hasta la década siguiente cuando se produce la gran explosión internacional de la firma que, entre 1973 y 1978, duplica sus ventas en el exterior, llegando a exportar hasta un 85% de la producción.