A pesar de la lejanía geográfica de los distintos centros económicos mundiales, la economía australina no es inmune a los efectos de la crisis financiera global. Como en otros muchos países las previsiones económicas han sufrido una significativa revisión a la baja. Así, las previsiones oficiales, con las medidas de estímulo recientemente aprobadas incluidas, sitúan el crecimiento de junio 2009 a junio 2010 (año fiscal) en el 0,75 %. Además, el Gobierno ha mostrado su preocupación por las contracciones que están sufriendo las economías de sus principales socios comerciales: Estados Unidos, Japón y otros países asiáticos, y por la caída de los precios internacionales de las materias primas, que hasta ahora habían sustentado el boom de las exportaciones del país.

El mercado laboral mantiene una relativa buena salud con una tasa de paro actual del 5,2%, pero con estimaciones al alza de hasta el 7% para mediados del año que viene.

Con respecto a la inflación, se espera que descienda por debajo de la banda objetivo del Reserve Bank of Australia del 2-3%, en sintonía con la disminución de la demanda doméstica de este año.

La inversión extranjera
Precisamente la inversión extranjera ha sido uno de los principales motores económicos del país, sobre todo en el sector servicios que ya representa el 70% de la economía australiana, aunque también es muy importante para la industria manufacturera, cuyo 50% también está ya en manos extranjeras. Factores como la facilidad para el establecimiento de una empresa, una política liberal para la atracción de inversiones y unos postulados de defensa de la competencia eficaces permiten que, a pesar de la tendencia generalizada a la caída de las cifras de inversión extranjera en los países de la OCDE, Australia haya aumentado los flujos de inversión extranjera en los últimos años.

El mercado australiano se puede considerar de tamaño reducido, no obstante cuenta con importantes oportunidades de inversión. En su zona geográfica ostenta el tercer puesto en términos de stock de inversión extranjera directa por detrás de Hong Kong y de China, pero delante de Singapur y Japón. Incluso en 2004 llegó a alcanzar el segundo puesto como destino de inversión de Asia-Pacífico con 211.000 millones de euros.
Por lo que respecta a la inversión española, el grueso entra en el país de la mano de grandes empresas en proyectos financiados a través del modelo PPP (participaciones público privadas). Además de las concesiones en infraestructuras, existen buenas perspectivas para las inversiones en los sectores siguientes: inmobiliario, agroalimentario, tecnologías de la información, biotecnológico, minero, servicios financieros, energías renovables, nanotecnología y turismo.

Otro de los sectores que puede ofrecer oportunidades a las empresas españolas es el del agua, dado que hablamos del continente habitado más seco del planeta. Las periódicas sequías que sufre el país han estimulado la reacción de los gobiernos de los diferentes estados para invertir en la construcción de infraestructuras que aseguren el suministro a largo plazo, en sistemas de reciclaje de agua y en la puesta en marcha de plantas desaladoras, subsectores en los que las empresas españolas cuentan con acreditada experiencia.

Con respecto al marco legal para la inversión en Australia, destaca que, en líneas generales, el régimen para la inversión extranjera directa (IED) es transparente, aunque contempla algunas restricciones en banca, aviación civil, aeropuertos, astilleros, medios de comunicación y telecomunicaciones. La Foreign Acquisitions and Takeovers Act de 1975 obliga a la notificación de las propuestas de IED a la Administración y otorga poderes al ministro del Tesoro para examinar y aprobar las propuestas de inversión realizadas por extranjeros en los siguientes supuestos:

  1. Adquisición o aumento la participación en acciones de una empresa australiana por un valor mayor a 30 millones de euros.
  2. Adquisición de derechos sobre terreno urbanizable australiano.
  3. Establecimiento de compañías de nueva creación cuya inversión supere los seis millones de euros.
  4.  

Por otro lado, desde el punto de vista de las relaciones bilaterales, entre Australia y España hay firmado un convenio para evitar la doble imposición y la evasión de impuestos desde el 24 de marzo de 1992.

Recientemente se ha producido una novedad que puede favorecer a los inversores españoles, ya que gracias a una decisión de la Corte Federal de febrero de 2009, los extranjeros no residentes en Australia bajo los convenios internacionales para evitar la doble imposición gozarán de exenciones del pago del Impuesto sobre las Ganancias de Capital (Capital Gains Tax).

Incentivos a la inversión
El Gobierno australiano puede conceder a los proyectos de inversión subvenciones o rebajas fiscales tanto por las circunstancias específicas del proyecto, como por sus repercusiones en la creación de empleo o el impacto significativo en la economía del país. Los principales programas de ayudas a inversores extranjeros vigentes  son los siguientes:

  1. Coordinación de Inversiones Estratégicas. A través de este programa, el Coordinador de Inversión Estratégica asesora al Gobierno en cuanto a la concesión de posibles incentivos a determinadas inversiones que previamente han sido solicitados por los interesados.
  2. Major Project Faciliatation. En este caso, el departamento de Infraestructuras, Transporte y Desarrollo Regional facilita este fondo para ayudar a las empresas siempre que: el proyecto supere los 50 millones de dólares australianos (25,81 millones de euros), esté aprobado por el Gobierno y se encuentre comercialmente listo para entrar en los procesos de comprobación del Gobierno.
  3. Geelong Investment and Innovation Found. Tanto el Gobierno Federal, como el del estado de Victoria y Ford proveen un paquete de 24 millones de dólares australianos (12,39 millones de euros) para el desarrollo industrial del área geográfica de Geelong.
  4. Rebajas fiscales por I+D.  Esta iniciativa tiene por objeto fomentar la I+D a través de los siguientes instrumentos:
    1. Deducción fiscal hasta el 125% en los gastos por actividades de I+D.
    2. Incremento de la deducción hasta el 175% para las empresas que aumenten su gasto por este motivo y hayan obtenido la deducción del 125 % por tres años consecutivos, o cuando hayan recibido subvenciones gubernamentales para I+D.
    3. Compensación de impuestos para las empresas con una tasa de retorno por encima de los cinco millones de dólares australianos (2,58 millones de euros) y un gasto para el conjunto del grupo en I+D por encima de un millón de dólares australianos (516.337 euros) al año.
    4. Concesión impositiva incrementada (175%) para aquellas empresas pertenecientes a un grupo multinacional por el aumento del gasto en I+D sobre la media de los tres años anteriores.
  5. Fondo de Inversiones en Innovación. La ayuda se percibe durante cinco años consecutivos y está dirigida a desarrollar nuevos gestores de fondos con experiencia en los primeros pasos en la formación de empresas de capital riesgo. También el fondo incentiva a las nuevas compañías enfocadas a la investigación y el desarrollo mediante capital y directrices de gestión, a la vez que establece un plan a medio plazo que permita la refinanciación. Otro de los objetivos del fondo es desarrollar un primer nivel autosuficiente de empresas de capital riesgo en Australia.
  6. Plan Tradex. Sustenta ayudas a personas u organizaciones mediante la exención del pago anticipado de los costes de aduanas y del IVA en los bienes importados para su reexportación. También se aplica a los bienes intermedios para productos que luego se van a reexportar.

 

Agencias de apoyo a la inversión
Australia cuenta con distintas entidades que se dedican a facilitar y apoyar la llegada de inversores extranjeros a sus estados y territorios. La agencia de carácter federal, Invest Australia, era el organismo dedicado en exclusiva a la atracción de inversiones al país. Sin embargo, ha ido remodelándose desde las pasadas elecciones de 2007 hasta su desaparición como ente independiente. Sus funciones se han integrado dentro de distintos organismos y el proceso está todavía por cerrar, aunque muchas se han encuadrado en una nueva agencia denominada Austrade.

Los diferentes estados y territorios también cuentan con sus propias agencias. Algunas de ellas como Invest Queensland o Invest Victoria cuentan incluso con delegaciones en el extranjero.

En general, las agencias de los estados y territorios prestan servicios integrales, confidenciales y gratuitos para las empresas que buscan implantarse en Australia. Los servicios que ofertan son parecidos y a diferencia de la antigua agencia estatal, cuentan con más medidas y contactos de carácter local que facilitan una mejor adaptación al terreno de las empresas que quieran ubicarse en sus territorios.
Los principales servicios que ofrecen son:

  1. -Conectar a la industria con las autoridades adecuadas.
  2. - Proporcionar información acerca de las regulaciones para las inversiones y los programas estatales.
  3. - Organizar visitas para poner en contacto a posibles socios locales.
  4. - Ofrecer asesoramiento de especialistas en temas industriales sobre las capacidades y fortalezas de la industria australiana.
  5. - Ayudar a identificar posibles oportunidades de inversión en Australia.
  6. - Proporcionar información acerca de costes comerciales; disponibilidad de personal; impuestos; investigación y desarrollo; y por último, sobre las infraestructuras relacionadas con el mundo de los negocios.
  7. - Facilitar proyectos importantes mediante programas dirigidos.
En definitiva, las agencias de apoyo a la inversión trabajan con los inversores desde el momento en el que se establece el contacto hasta la inauguración de la empresa, e incluso después.

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