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FISCALIDAD
A favor de la industria | 1 | 2 |

Las leyes fiscales iraníes tratan, en general, de incentivar la inversión en actividades productivas, principalmente la industria y la minería, a través de la aplicación de tipos de gravamen reducidos y exenciones impositivas.

 Impuesto sobre sociedades
Como en la mayor parte de los países, las compañías de nacionalidad iraní están sujetas a tributación en el Impuesto sobre Sociedades por la totalidad de sus rentas mundiales, con independencia del lugar donde se hayan obtenido. Se considera que una sociedad tiene la nacionalidad iraní cuando ha sido constituida conforme a las leyes del país. Las sociedades extranjeras, por el contrario, resultan gravadas por las rentas percibidas en el interior del país, y por las procedentes de Irán y derivadas de la obtención de licencias y otros derechos de naturaleza similar, la prestación de servicios de asistencia técnica o formación profesional y el suministro de películas cinematográficas.

Tras la reforma fiscal llevada a cabo en 2001, el tipo impositivo único del Impuesto sobre Sociedades es el 25%, tanto para los residentes como para quienes no lo son.

En cuanto al cálculo de la base imponible, existen especialidades:

Las sociedades extranjeras que operan en Irán -en virtud de contratos firmados en fecha anterior a marzo de 2003, en obras de construcción de cualquier tipo, o bien actúan en campos como el transporte, la topografía o la arquitectura-, aplican un tipo de gravamen reducido del 12% sobre sus ingresos anuales derivados de estas actividades. Si el contrato fue firmado con posterioridad a la fecha indicada, la base imponible se calcula según el régimen general.

Las empresas extranjeras que prestan asistencia técnica o know how , obteniendo por ello rentas en Irán, deben incluir en su base imponible un porcentaje de entre el 20% y el 40% de los royalties que perciben por tales servicios. El porcentaje varía en función del tipo de sociedad, su localización y el importe de los salarios que abonan a ciudadanos residentes en Irán. En ambos casos, el pagador de las rentas debe retener e ingresar el importe que corresponda en cada caso.

Las empresas extranjeras dedicadas al transporte internacional marítimo o aéreo, de pasajeros o mercancías, están obligadas a retener e ingresar un importe igual al 5% de los ingresos que reciban, siempre que el transporte se inicie en Irán. Aunque no es el caso de España, existe un gran número de países que ha concluido con Irán convenios para evitar la doble imposición en materia de rentas derivadas de estas actividades.

Todas las compañías aseguradoras iraníes han sido nacionalizadas. Las aseguradoras extranjeras que realizan operaciones de reaseguro con compañías iraníes son gravadas con un tipo único de gravamen del 2% sobre sus ingresos por primas e intereses de sus depósitos en Irán. Sin embargo, si la empresa iraní resulta exenta por las rentas que perciba por el reaseguro, el asegurador no residente resultará también exento.

Cualquier otra actividad empresarial desarrollada en Irán por empresas no residentes, a través de sucursales, agencias u otros representantes, está sujeta al Impuesto según el mismo régimen aplicable a las empresas nacionales.

  Año fiscal
El ejercicio fiscal transcurre del 21 de marzo al 20 de marzo, aunque para ciertas actividades el ejercicio contable no coincide con el fiscal. El plazo de presentación de las cuentas anuales y de la declaración del Impuesto sobre Sociedades finaliza cuatro meses después del cierre del ejercicio. Las sociedades que disfrutan de exenciones no resultan liberadas de la obligación de presentar sus declaraciones de impuestos, y la falta de presentación acarrea la revocación de la exención por el ejercicio correspondiente.

Por regla general, el beneficio gravable se determina a partir del resultado contable, deduciendo de los ingresos (entre los que se incluyen las ganancias de capital) los gastos relacionados con dichos ingresos, las amortizaciones y las pérdidas patrimoniales. Para dos tipos de rentas, las procedentes de bienes inmuebles y ciertos ingresos extraordinarios como premios, indemnizaciones o donativos, la Ley prevé sistemas de cómputo especiales y más complejos.

Existe un gran número de rentas exentas de imposición, en un intento de incentivar la realización de ciertas actividades. Las exenciones más destacables son las siguientes:

  • Industrias manufactureras y mineras con licencia obtenida antes de 1992 y alejadas de las ciudades más importantes del país. Resultan exentas en un 80% durante un período de hasta 8 años. El beneficio fiscal alcanza la exención total durante un período máximo de 10 años para las empresas localizadas en las regiones menos desarrolladas.
  • Ingresos derivados de la exportación de productos industriales. Se benefician de una exención total, aunque también la exportación de otros productos resulta beneficiada con una exención del 50% de los ingresos obtenidos.
  • Ingresos obtenidos por talleres, cooperativas y gremios dedicados a la artesanía.
  • Sociedades admitidas a cotización. Se les concede una deducción en el Impuesto sobre Sociedades del 10%.
  • Los beneficios obtenidos en las actividades agrícolas, ganaderas, pesqueras o forestales resultan totalmente exentos de tributación.

Sólo resultan deducibles para el cálculo de la base imponible los gastos recogidos en la lista establecida por la Ley de Impuestos Directos. En todo caso, el gasto debe ser razonable y relacionado con la obtención de ingresos durante el mismo ejercicio. La depreciación de los activos resulta deducible, aunque debe derivarse del paso del tiempo y el consiguiente desgaste, y no de la simple fluctuación de los precios. La amortización se calcula sobre el precio de adquisición o coste de producción del activo, y comienza en el momento de su puesta en funcionamiento o desde el momento en que esté en condiciones de producir ingresos. Dependiendo del activo de que se trate, se amortizará aplicando coeficientes de amortización lineal, o bien aplicando un porcentaje constante sobre el valor pendiente de amortizar. Los ratios de amortización van del 5% al 100%, y el período de amortización va de 2 a 15 años.

Previa aprobación del Ministerio de Economía, se permite la compensación de las pérdidas obtenidas por la sociedad con los ingresos de los posteriores ejercicios. Como máximo, resulta compensable un importe igual a un tercio de los ingresos del ejercicio en el que se practica la compensación, aunque no existe límite temporal para efectuarla.

Los dividendos están completamente exentos de tributación para el socio, no debiendo la sociedad que los distribuye aplicar retención alguna.

Las transmisiones de acciones efectuadas en la Bolsa soportan un gravamen fijo del 0,5% del precio de negociación. Para las acciones de sociedades no cotizadas, el gravamen es del 4%, y se aplica sobre el valor nominal de la acción. No existe ningún gravamen posterior sobre la ganancia de capital obtenida por el vendedor. Conviene tener en cuenta que las transmisiones de acciones de sociedades iraníes a favor de personas o entidades no residentes están sujetas a autorización por parte del Ministro de Información.

Las fusiones entre empresas están especialmente incentivadas. Así, las operaciones de aumento de capital que se produzcan como resultado de la fusión están exentas de tributación en el Impuesto sobre el Sello. Las transmisiones de activos entre empresas inmersas en estas operaciones también están exentas en el Impuesto sobre las Transmisiones de Bienes Inmuebles.

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