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Traje nuevo para la casa |
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Si entre 1994 y 1997 la oferta de textil para el hogar de importación creció rápidamente, la crisis de 1998, que colapsó toda su economía, redujo drásticamente el consumo y trajo consigo la rápida desaparición de la oferta extranjera. Pero, en contra de lo que cabría esperar, los productores locales continuaron con su habitual atonía. Por otro lado, las firmas extranjeras todavía no se han asentado con firmeza en el mercado. En opinión de Benjamín Alberola-Mulet, “el crecimiento del mercado, aunque lento, es un hecho y difícilmente podrá ser cubierto por la producción nacional, excepto en los segmentos más bajos. Además, hay una parte importante de la población que busca artículos de calidad, lo que, a todas luces, puede beneficiar a la producción española, siempre que apueste por la introducción de textiles de calidad”.
De momento, ya se están dando unos tímidos primeros pasos: actualmente para que los artículos extranjeros de textil hogar puedan introducirse en el mercado ruso necesitan entre dos y tres certificados, dependiendo del producto. A partir del 1 de julio de este año entra en vigor una nueva regulación que, sobre el papel, viene a simplificar los procedimientos. Aunque bien es verdad que, según Benjamín Alberola-Mulet, “esto puede provocar un pequeño caos legislativo difícil de resolver”. A la vez que regulador del mercado, el Gobierno también ejerce de cliente, favoreciendo en todo momento la fabricación rusa, ya que según la ley de concursos para suministro de mercancías, ejecución de obras y prestación de servicios para cubrir necesidades estatales, sólo se puede recurrir a proveedores extranjeros cuando la producción en la Federación rusa o no existe o no es adecuada desde el punto de vista económico. Esta norma hace prácticamente imposible la participación extranjera en concursos nacionales para el suministro de textil hogar, a no ser que se acuda de la mano de un socio local.
Así, aunque la reducción de la amplia autonomía política de la que gozaban hasta hace poco tiempo los gobernadores ha hecho posible un ligero despegue económico, se distinguen dos grupos de regiones dentro del textil hogar, circunstancia a tener en cuenta a la hora de diseñar en ellas la estrategia de comercialización:
“La deficiente gestión y escasísima formación comercial de los interlocutores del mercado en las regiones incrementan las dificultades para su impulso definitivo”, asegura el analista de mercado de la Ofecome en Moscú.
Las exportaciones españolas de textil para el hogar son incipientes en la mayoría de las partidas, siendo claramente superadas por Italia, Alemania o Bélgica. Sin embargo, su incremento está siendo relevante. Como señala Benjamín Alberola-Mulet, “aun teniendo en cuenta que todavía es un mercado inestable y que lo seguirá siendo mientras su economía dependa de sus exportaciones de materias primas, existen oportunidades comerciales que no hay que dejar escapar”. Además de textil para el tapizado de muebles, sectores como la ropa de cama o las alfombras se tornan como los más interesantes para la exportación española a Rusia ahora y en un futuro.
Dependiendo del tipo de artículo que el importador-distribuidor tenga en sus manos optará por comercializarlo en:
No toda la población puede permitirse el lujo de comprar textil hogar de importación: los ciudadanos con mayor nivel adquisitivo son los que reclaman los productos extranjeros, primando en la decisión de compra su calidad sobre su precio. La clase media es la que más claramente ha sufrido las consecuencias de la crisis. De hecho, los salarios están todavía en niveles inferiores a los de antes de 1998. El resto de la población no está en condiciones de adquirir textil importado del occidente de Europa, sino que recurre a la producción local y a los artículos fabricados en países de su entorno. La celebración de una gran exposición de productos españoles para el hábitat en Moscú, Expohábitat, entre el 25 y 27 de junio (ver la edición en papel de El Exportador nº 64, págs. 68 y 69), incidirá en la mejora de la imagen país de España y la de los productos con el sello Made in Spain en el mercado ruso.
“Con la caída del muro de Berlín y todo lo que trajo consigo, pensamos que era el momento de introducirnos en Rusia, un mercado con un importantísimo potencial y prácticamente virgen en cuanto a tejidos para la decoración”, recuerda José Carrasco, Sales Manager de SA Sanpere. José Carrasco puntualiza que, cuando habla de Rusia, se refiere en realidad a unas cuantas ciudades, con Moscú a la cabeza, que representa, ella sola, el 70% de las exportaciones totales de SA Sanpere a Rusia. Su estrategia está claramente definida: poner en manos de industriales, mayoristas y tiendas al detalle diferentes colecciones. “Servir al detalle significa vender pequeñas cantidades a mucha gente y, gracias a la buena evolución de la distribución por carretera, de la banca y de los seguros, este sistema nos está proporcionando importantes beneficios”. “Nuestro crecimiento ha sido continuo y, a decir verdad, no hemos tenido impagos, a diferencia de lo que ocurre en otros países europeos muchísimo más desarrollados”, señala José Carrasco.
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(Euroexpomobel)
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