No se deje llevar por la euforia
A la hora de comenzar una negociación con un empresario
brasileño, éste difícilmente le dirá
que no, incluso mostrará interés en establecer
alguna relación comercial. Pero no se deje llevar por
la euforia. Esto no quiere decir nada. Intente concretar al
máximo posible los términos para cerrar la operación.
Sea paciente
Para
realizar operaciones comerciales en Brasil deberá ser
paciente en un doble aspecto. Paciente con su cliente o socio,
que no tomará las decisiones de inmediato y se tomará
su tiempo. Y paciente con la Administración y los trámites
burocráticos que suelen ser demorados y más
complicados que en operaciones con países de la UE
o los EEUU.
Consulte a CESCE
El mercado brasileño no presenta muchos problemas de
impago a los exportadores. Sin embargo, es conveniente que
por precaución, a la hora de escoger su cliente o socio
brasileño, consulte con CESCE la solvencia financiera
de la empresa.
No abandone a su cliente o socio
brasileño
Si pretende alcanzar una relación continuada de clientela
con su cliente o socio brasileño haga hincapié
en que no se trata de una operación concreta de exportación
tras la cual la empresa española desaparecerá.
Manifieste su intención de mantener su presencia en
el mercado e involucrarse en la evolución del producto
hasta su destino final.
Cuente con el “coste Brasil”
A la hora de hacer sus previsiones en una operación
con Brasil tenga en cuenta el “coste Brasil”.
Se trata de un concepto que engloba algunas ineficiencias
estructurales del mercado brasileño que le pueden perjudicar.
Valga como ejemplo el sistema tributario en cascada, que se
debe tener en cuenta a la hora de determinar los precios de
su oferta.
Ámbito de actuación
de su distribuidor
En un país de dimensiones continentales como Brasil,
debe prestar mucha atención al ámbito de actuación
de su distribuidor ya que lo normal es que éste trabaje
sólo en una zona del país.
Evite el portuñol como
idioma de negocios
En su primer contacto con el posible cliente o socio brasileño
si usted no sabe portugués y su interlocutor tampoco
habla español discúlpese y proponga hablar cada
uno en su lengua (español y portugués) de manera
pausada y clara. Será perfectamente entendido pues
la mayoría de los empresarios brasileños están
familiarizados con el español por sus relaciones comerciales
con España o con otros países hispanohablantes.
No se muestre de acuerdo con las
autocríticas a Brasil hechas por su interlocutor
El brasileño es muy dado a criticar a su país
en presencia de europeos y norteamericanos. Pese a que nadie
se lo diga, será muy valorado si usted no se muestra
de acuerdo con la crítica al país y enfatiza
los aspectos positivos del mismo.
No crea en el victimismo brasileño
Su posible distribuidor o cliente probablemente adoptará
un discurso victimista respecto a las enormes dificultades
que tendrá que afrontar para introducir su producto
en el mercado en costes, impuestos, devaluaciones, corrupción,
etc. Escuche respetuosamente pero no haga demasiado caso a
este discurso.
Brasil no es un país subdesarrollado
No venga con la idea de que cualquier cosa procedente de Europa
es una novedad en Brasil. Se trata de un país fuertemente
industrializado y será difícil que su producto
no se fabrique ya aquí a un coste menor. Su bandera
de batalla debe ser la calidad. |