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El proceso
de globalización no es un fenómeno
nuevo. Sin embargo, es a partir de mediados de los ochenta
cuando el proceso se acelera y comienza a cobrar dimensiones desconocidas,
fundamentalmente debido a los avances en las tecnologías
de la comunicación y al desarrollo científico-técnico
aplicado en breve espacio de tiempo a la producción.
Sobre estas
bases se ha desarrollado la llamada globalización neoliberal.
Entre sus características, destacan:
- la financiarización
de la economía, que ha llevado al capital financiero
a desempeñar un papel
central dentro de la economía de mercado.
- la liberalización
de los mercados, que se apoya en tres procesos de desregulación
paralelos: el del comercio internacional, mediante las sucesivas
rondas de negociaciones impulsadas por la Organización
Mundial del Comercio (OMC), el de la circulación
de capitales y el de las relaciones laborales.
En este contexto
no son suficientes las modificaciones cuantitativas de la estrategia
empresarial, son precisos cambios cualitativos que afectan a la
organización y estructura de la empresa.
Si la competencia
por las cuotas de mercado se puede calificar de exacerbada en
los momentos actuales, la presencia relativamente tardía
de las empresas españolas en los mercados exteriores es
un handicap para consolidarse en ellos. A ello hay que
añadir, en opinión de Javier Fernández López,
director de Soluziona, la ausencia de una imagen de país.
Sin embargo,
muchas empresas españolas enfrentan estos cambios en términos
positivos. Enrique Pérez, de ANIEME, afirma: "La creciente
competitividad de los mercados obliga a las empresas a realizar
un examen permanente de sus estrategias de comercialización."
Por su parte,
Jairo González, jefe del Departamento Internacional de
Pridesa (Grupo Iberdrola) sintetiza algunos de los requisitos
que hay que satisfacer para recuperar el tiempo perdido: "Presencia,
entendida como la dificultad de estar "fuertes" en todos
los posibles mercados; credibilidad; una fuerte imagen de marca,
y apoyo institucional, que es siempre necesario, incluso en la
era de la globalización".
La Comisión
Europea es muy sensible a esta situación, puesto que estas
dificultades son comunes a la mayor parte de las empresas europeas.
En consecuencia, ha puesto en marcha el quinto Programa
Marco de Investigación y Desarrollo que, con una dotación
de 13,7 millones de euros, concluye en 2002, y está preparando
su continuación mediante el sexto Programa. Una de sus
partes se desarrolla a través del Programa
para el Crecimiento Competitivo y Duradero.
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Tamaño versus flexibilidad
Un tamaño reducido también tiene ventajas y concede,
en principio, mayor flexibilidad para adaptarse a los cambios
y para introducir innovaciones.
En opinión
de Enrique Pérez Tortosa y desde la experiencia del sector
español del mueble, "la salida a los mercados exteriores
no es una parcela reservada a las grandes empresas y las pymes
son cada vez más conscientes de que deben adquirir un protagonismo
creciente en este campo".
Por su parte,
la revista Papeles
de Economía Española ha dedicado un número
monográfico (nº89/90 de 2001) titulado "Las pyme
ante el nuevo entorno económico", que contiene una
aproximación muy completa a los distintos aspectos del
tema. En la edición en papel de El Exportador se puede
consultar un resumen de algunos artículos contenidos en
ese número.
Para Panda
Software, la principal ventaja que tienen a este respecto las
pymes es que su capacidad de reacción, y por tanto de adaptación,
es mayor que la que tienen las grandes empresas. Pero al mismo
tiempo, también el reducido tamaño de estas empresas
comporta un serio inconveniente, y es que "la capacidad de
inversión de una pyme suele ser limitada", señala
José Mª Hernández. Y prosigue: "Sin embargo,
también hay sistemas de expansión que no requieren
grandes inversiones de capital. Además hoy es mucho más
fácil con Internet, una herramienta al alcance de todos
que nos permite competir en el mercado mundial haciendo llegar,
instantáneamente, una nota de prensa a periodistas de todo
el mundo, tener información en cada momento del mercado
y de la competencia, testar producto y saber de manera inmediata
si una acción o un producto están funcionando o
no..."
Criterio que
matizan en Durán Electrónica al opinar que las ventajas
de la globalización pueden ser mejor aprovechadas por las
grandes empresas: "Los grandes inconvenientes que conllevan
estos cambios están en los cuantiosos gastos administrativos
originados por el aumento de coordinación de políticas
y productos dirigidos a distintos mercados, la necesidad de información
e incluso por la mayor inversión en recursos humanos. Integrar
medidas competitivas puede significar sacrificio de ingresos,
de utilidades o de posición competitiva en algunos países.
De cualquier modo, los grandes beneficios de la globalización
quedan para las grandes empresas que pueden aprovechar mejor el
costo más bajo de factores, la concentración de
la producción, la flexibilidad en la relocalización
de la producción de un sitio a otro en breve plazo y el
aumento del poder negociador, con una estrategia que permita trasladar
la producción a diferentes países".
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Cooperación empresarial
Ante la necesidad de dotarse de los recursos necesarios para alcanzar
el tamaño crítico que permita desarrollarse en una
situación de competencia exacerbada, surgen diferentes
conceptos:
- La externalización.
Para que realmente se pueda entender como una fórmula
de cooperación empresarial, debe confiar una tarea bien
definida a un socio externo a la empresa. Incluye un marco contractual
bien determinado con un socio y unos resultados concretos. Su
utilización, que comenzó por parte de los grandes
grupos industriales, se ha extendido cada vez más a las
pymes.
- La mutualización
(del francés mutualisation) es otra forma de cooperación
que evita a la pyme los riesgos, límites y efectos perversos
que pueden encontrarse en la externalización pura. Puede
definirse como el uso común por varios socios de algunos
servicios.
- La empresa
en red o, como la definen otros expertos, empresa extendida,
se caracteriza porque en ella no no existen separaciones nítidas
entre proveedores, subcontratas, socios, distribuidores, filiales,
etc. Los ejes de la empresa en red son flexibilidad, adaptación
y rapidez, y éstos funcionan tanto en lo interno como
hacia el exterior.
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