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>> Competidores extranjeros
Las importaciones proceden principalmente
de Alemania, Austria, China, Italia, República Checa y
Japón.
Con la llegada
de las empresas multinacionales, a mediados de los noventa, se
incrementó la competencia en el mercado, ya que estas compañías
tenían capacidad de hacer ofertas y bajar los precios.
Esto hacía difícil poder soportar el margen mayorista,
por lo cual aumentó el numero de los minoristas, proceso
que aún sigue, porque hay una gran lucha para acortar márgenes
y los beneficios son cortos.
Un factor
no desdeñable es el de la economía irregular o sumergida.
Existen empresas que trabajan sin licencia y que presionan los
precios a la baja, lo que empeora la situación de mayoristas
y minoristas. Por otro lado, el suministro al Estado, principal
consumidor de material de oficina (en ministerios, universidades,
hospitales...) se realiza, en principio, mediante concursos públicos,
que, a menudo, no tienen la transparencia necesaria y son las
grandes empresas con contactos quienes "se llevan el gato
al agua".
>>
Problemas
Según
el Informe:
"Línea abierta para la identificación de problemas
de las empresas españolas en los países de próxima
adhesión", realizado por iniciativa de la Secretaría
de Estado de Comercio y Turismo, el Instituto Español de
Comercio Exterior y la CEOE, que estudió en su día
las dificultades y trabas u obstáculos comerciales que
presentaban los aspirantes, Hungría ocupaba el tercer lugar
en cuanto al nivel de los obstáculos, por detrás
de Polonia y la República Checa.
El informe
detectó lo siguiente:
- La falta
de capacidad económica de los clientes potenciales.
- La cobertura
ofrecida por las compañías de seguros es escasa
con lo que la empresa española se ve obligada
a exigir el pago por adelantado, lo cual desanima al cliente
que finalmente opta por no comprar.
- Hay que
cambiar los envases para exportar a ese país por la exigencia
de etiquetar los productos en húngaro.
- Se encuentran
pocos transportistas dispuestos a viajar a Hungría, por
la larga distancia a recorrer y por los largos períodos
de espera que suponen los trámites aduaneros.
Sin embargo, una ventaja que ofrece este sector hoy es que los
aranceles que gravaban estos productos han ido disminuyendo en
los últimos años y, a partir del 1 de enero del
año 2001, han desaparecido todos los aranceles de los bienes
de consumo para los productos provenientes de la Unión
Europea.
>> Presencia española
Pero las empresas españolas no se arredran. En el sector
de papelería, escritorio y dibujo, hay algunas que llevan
años trabajando en Hungría, como Busquets Gruart,
S.A., cuyo director de Exportación, Toni Renom, nos explica
que lo hacen "con un distribuidor exclusivo presente en puntos
de venta muy selectivos. Estamos vendiendo líneas de invitaciones
para bodas y de papel regalo con mucho éxito, debido a
la alta calidad de producto y al diseño principalmente.
Ahora empezamos a producir en ese país, para en un futuro
plantearnos una inversión en estructura productiva y aunque
en nuestro sector la competencia es dura y muy buena, el producto
de calidad y diseño hecho en España tiene un gran
potencial".
Otro caso es el de Apli Paper, que lleva seis años en
Hungría. Su actividad principal es la fabricación
de etiquetas y consumibles de papelería para impresoras.
Su area manager para Europa del Este, Xavier Serra, comenta: "Actualmente
somos una de las dos empresas líder del mercado de etiquetas
para oficina. Nuestros productos pueden ser encontrados en más
de 1.450 puntos de venta".
En su opinión,
el mercado húngaro es muy interesante porque "a pesar
de sólo ser 10 millones de personas, tiene un poder de
compra por habitante de los más altos del antiguo bloque
socialista, sólo superado por la República Checa
y Eslovaquia actualmente. La facturación de Apli ha superado
todas nuestras expectativas sobre este país, que está
disfrutando de sólidos crecimientos económicos superiores
a lo que estamos acostumbrados en la UE".
>>
Penetración
Para una empresa nueva es difícil introducirse en este
mercado, a no ser mediante productos con una buena relación
calidad/precio o con productos originales, como es lógico
en cualquier mercado desarrollado.
En Hungría
no existe ninguna asociación empresarial-profesional del
sector que nos ocupa.
Por lo que
respecta a ferias importantes, destacan tres:
- de papelería,
BNV orientada
a los profesionales, pero abierta al público;
- la Hungarodidact,
con una sección de librería, artículos
y materiales escolares, y
- Printexpo
que incluye imprenta, librería, artículos y materiales
escolares, entre otros.
En la actualidad
no se necesitan controles de calidad oficiales para los productos
de papelería y escritorio. Únicamente están
sujetos a control, que realiza un organismo llamado Kermi,
algunos productos de uso infantil, como la plastilina o los cuadernos
infantiles. Si bien un certificado de calidad de algún
organismo acreditado, español (como AENOR) o de la UE,
agiliza mucho el proceso.
Además
de estas ayudas locales, el apoyo de la administración
comercial española es un factor a tener en cuenta.
>>Cifras
Evolución de las exportaciones españolas
a Hungría de papelería, objetos de escritorio y
material de dibujo (en miles de euros)
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1999
|
2000
|
2001 |
| Papelería
y escritorio |
1.467
|
1.661
|
2.061 |
| Material
de dibujo |
71
|
111
|
89 |
| TOTAL
|
1.538
|
1.772
|
2.150 |
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Fuente: Bases
de datos del ICEX
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