N.54
Junio 2002
 
 





     
Tras las huellas de ...  
  Primeros pasos  
  Actualidad del exportador  

 

 

 

 TRAS LAS HUELLAS DE… PROALIMENT - JESÚS NAVARRO  


>> Diversificación e industrialización
Pasados los avatares de la guerra, se entra en una época de escasez, en la que el azafrán se sustituye por el colorante artificial al alcanzar unos precios tan altos que los consumidores españoles no se podían permitir comprarlo. En consonancia con esta tendencia de mercado, en Jesús Navarro Jover se opta por destinar parte de la capacidad de la planta de envasado, cuya fuerza de trabajo está compuesta por un centenar de mujeres, a liar carteritas de condimento.

A esta tímida diversificación, le sobrevino la industrialización. Como recuerda Jesús Navarro Valero, "un mecánico local nos presentó una máquina que liaba las carteritas en sobres termosellados y, tras la firma de un contrato en exclusiva, adquirimos una decena de máquinas, cada una de las cuales sacaba el trabajo de unas diez mujeres envasadoras". Avance que dejaba en el aire una inquietante cuestión: ¿qué hacer con la mano de obra sobrante? Jesús Navarro Jover adquirió el compromiso de "no despedir a nadie". ¿Solución? Llevar a cabo de forma concienzuda un plan de diversificación y, por consiguiente, ir ampliando la capacidad de la planta envasadora. "Mi padre desestimó la indemnización por paro tecnológico a la que entonces se podía optar, porque esas mujeres llevaban en la empresa unos treinta años trabajando y algunas de ellas tenían casi 60 años. Cada trabajadora liaba unas 2.333 carteritas al día, lo que suponía una capacidad de envasado de 300.000 carteritas de especias al año ".

De esta forma se empezó a envasar todo tipo de especias. El planteamiento fue sencillo: con el beneficio extra que les iba a proporcionar la utilización de maquinaria para el envasado del azafrán, se pagaría el salario del personal y, a su vez, se vería la respuesta del mercado ante la comercialización, bajo la misma marca, de otras especias como la canela, la nuez moscada, el anís o la pimienta. La experiencia tuvo éxito y Carmencita se hizo mayor al ampliar su gama de productos.

>> El vidrio llega a las especias
Corren los años setenta y con la apertura de fronteras empiezan a entrar en España nuevos productos y envases, traídos por las multinacionales de la distribución. Plástico, vidrio o aluminio son algunos de los materiales que se comienzan a ver con frecuencia. Jesús Navarro Jover decide seguir sus pasos y opta por envasar las especias en tarros de plástico primero y después de cristal. "En aquellos momentos fue una decisión muy arriesgada, ya que era tal el arraigo popular de las carteritas que parecía impensable que tal innovación hiciese cambiar los hábitos de consumo de los españoles, sobre todo teniendo en cuenta que se compraba la cantidad necesaria para consumir en una comida, no había costumbre de tener más producto guardado. Sin embargo funcionó y analizándolo ahora con perspectiva sólo puedo decir: ¡bendita decisión de mantener los empleos, bendita diversificación y bendita renovación del envase!", afirma con entusiasmo Jesús Navarro Valero.

La fidelidad a la marca hizo aumentar las ventas y en 1978 Jesús Navarro Jover deja formalmente la empresa en manos de su hijo, Jesús Navarro Valero, quien, en unión con sus cuñados, decide constituirla como sociedad anónima, cambiando la denominación social a Jesús Navarro Valero.

La expansión definitiva de Carmencita se produce en la década de los ochenta, momento en el que se convierte en la marca líder de las especias en España. La publicidad, cuyas primeras manifestaciones en la empresa adquirieron la forma de carteles a principios de 1940, y el perfeccionamiento del sistema de distribución fueron sus ejes del crecimiento.

En esta época, la preocupación por el futuro de esta empresa familiar ya está latente, por lo que, con el objetivo de profesionalizar la gestión, se vende a principios de los años noventa el 50% de las acciones a Ebro Agrícola, actualmente Grupo Ebro Puleva, del que forman parte la propia Proaliment - Jesús Navarro, Azucarera Ebro Agrícola, Arrocerías Herba, Puleva, IANSA y Andoleum. Momento que se aprovecha también para que la tercera generación tome el relevo, al amparo de este importante grupo de alimentación.

>> Decidiendo el futuro
Con la entrada de capital se toman tres importantes decisiones: abordar nuevos sectores de la alimentación, automatizar las cadenas de envasado para garantizar la calidad integral del producto e iniciar de forma estructurada la internacionalización de la empresa. Así se produce la compra de la marca de postres caseros Mandarín y se lanzan dos nuevas líneas de productos para aprovechar sinergias en los canales de distribución: las conservas vegetales Amalur y las infusiones naturales Siesta.

Ante esta nueva diversificación, que les lleva también a comercializar en España la gama de productos de la marca alemana Hengstenberg, se opta por cambiar la denominación de la empresa a la actual Proaliment - Jesús Navarro. Según el director general de la compañía, Jesús Navarro Alberola, "necesitábamos un nombre paraguas que abarcase toda nuestra actividad, pero sin perder las raíces propias. De ahí surgió la idea de pasarnos a denominar Proaliment - Jesús Navarro".