|
>>
Una economía industrial
Después de la crisis, la industria electrónica y de telecomunicaciones
han sido dos de los sectores que más han tirado de la economía
surcoreana, especialmente la fabricación de semiconductores,
ya que se trata de un segmento que se caracteriza por un
alto porcentaje de producción exportada
 |
| |
El
mejor ejemplo es el de los chips de memoria surcoreanos,
los más competitivos del mundo, por lo que
se exporta alrededor de un 90% de lo que se fabrica,
fundamentalmente a los Estados Unidos y a Japón.
|
.
El sector naval
 |
| |
Los
astilleros coreanos, según la opinión
de sus competidores, venden en algunas ocasiones
por debajo de los costes reales para aumentar su
cartera de pedidos y mantener ocupada su capacidad
productiva, lo que ha originado un conflicto comercial
con la UE.
|
también ha jugado un papel importante
en la recuperación industrial del país y,
con sólo 25 años de antigüedad, ha llegado
en 1999 a ser el primero del mundo. Igualmente, la industria
siderúrgica es otro sector industrial básico
de Corea del Sur. Un panorama menos alentador presenta la
industria petroquímica, aunque también es
parte importante de la estructura productiva surcoreana.
La industria del automóvil
 |
| |
En
Corea del Sur el mercado automovilístico
se encuentra fuertemente cerrado a las importaciones,
que sólo suponen el 0,53% de las ventas.
|
, que en el año
2000 ha desbancado a España del quinto puesto del
ranking mundial de productores de automóviles,
nació en la década de los 70, pero el primer
coche construido con tecnología totalmente coreana
no apareció hasta 1994.
Los
servicios desempeñan un papel muy importante en la
estructura económica de Corea del Sur, pues en 1999
representó el 54% del PIB del país y dio trabajo
a más del 56% de la población. Por el contrario,
el sector primario ha ido reduciendo su importancia en el
proceso de desarrollo económico y su contribución
al PIB fue sólo del 5% en 1999. Además, el
país no es muy rico en recursos naturales y fuentes
de energía, por lo que depende directamente de terceros
países y del precio del crudo, hecho que se ve agravado
porque Corea del Sur es una nación fuertemente industrializada.
>>
Persisten las dudas
Precisamente es el precio del petróleo uno de
los factores de incertidumbre sobre la evolución
de la economía surcoreana en este año, ya
que las importaciones de este producto representan alrededor
del 25% del valor total de las compras del país.
La continua
caída de la producción industrial desde el
último trimestre de 2000, junto con el aumento de
la inflación, que en el primer trimestre de 2001
ha registrado un incremento del 4,2% con respecto al año
anterior, hace suponer que la economía surcoreana
está entrando en un período de menor crecimiento
del previsto. A pesar de todo, algunas previsiones indican
que durante la segunda mitad de 2001 la economía
puede empezar a recuperarse gradualmente hasta alcanzar
un incremento del PIB de entre el 4% y el 5%, aunque organismos
internacionales como la OCDE o el FMI están modificando
a la baja estas previsiones en un contexto mundial
 |
| |
El
elevado grado de apertura de Corea del Sur hace
que la marcha del país dependa enormemente
de la evolución de las economías de
sus principales socios comerciales, los Estados
Unidos, Japón y la UE.
|
que se
vaticina menos favorable.
Sin embargo, las principales amenazas se centran en la disminución
de la demanda interna y la caída de la inversión
de las empresas en plantas y equipos. Para paliar los efectos
de estos fenómenos, el Banco de Corea ha disminuido
el tipo de interés un 0,25% por primera vez desde
mayo de 1999, hasta situarlo en el 5% y poder así
ayudar al crecimiento del consumo privado y de la inversión
de las empresas.
En conclusión,
se puede afirmar que, a pesar de los problemas que siguen
atravesando los sectores financiero y productivo de Corea
del Sur, la economía del país continuará
creciendo durante el año 2001 a un ritmo superior
a la media de los países de la OCDE. El FMI avalaba
todos estos datos ante la prensa el pasado 3 de diciembre,
se mostraba satisfecho con el cumplimiento del objetivo
básico de restaurar la confianza y estabilizar los
mercados financieros y consideraba que se han puesto las
bases para lograr una recuperación sostenida de la
economía, que disminuya las posibilidades de una
nueva crisis.
|