|
El número de empresas españolas que recurre
al arbitraje
comercial internacional como vía alternativa
a la judicial crece cada año. Sin embargo, son aún
escasas, y, por lo general, grandes, las compañías
que se lanzan a utilizarlo.
Y eso
que a quien más puede beneficiar el arbitraje es
a esa pequeña empresa que vive o muere por un impago
de 10 millones de pesetas, ya que no se puede permitir el
lujo de estar enzarzado en un proceso judicial durante cuatro
o cinco años.
La posibilidad
de utilizar nuevas tecnologías basadas en Internet
está abriendo a estas compañías nuevas
oportunidades a través del arbitraje
on-line.
|