Bañada por el Océano Índico y en la línea del Ecuador que la divide en dos partes, la República de Kenia es uno de los países del África Oriental que ha gozado de un mayor grado de desarrollo y de estabilidad política desde su independencia del Reino Unido en 1963. Sin embargo, a raíz del proceso electoral del año 2007 la república se sumió en una dinámica de disturbios que culminó con la formación de un Gobierno de coalición entre los principales partidos políticos, con el objetivo de garantizar la estabilidad y generar un clima favorable para el  desarrollo económico.

Precisamente la estabilidad política en Kenia no solo es necesaria para el propio país, también es muy importante por la función que cumple como plataforma de operaciones de la ayuda humanitaria para Somalia y Sudán. Además, Kenia es la base regional del comercio y de las inversiones en África Oriental y aporta un factor de progreso a largo plazo para otros países cercanos como Ruanda y Uganda.

La economía de Kenia estaba creciendo los últimos años por encima del 5% debido a  la buena marcha de sectores clave en el país como el turismo, la agricultura, los transportes, las comunicaciones y las manufacturas. No obstante, la combinación de los problemas internos y la crisis económica global hacen que la estimación de crecimiento del PIB en 2008 que ofrece The Economist  Intellligence Unitya no sea tan alta, un 2,2%. Que la correspondiente a 2009 sea de un 1,8%, y que no se espere el inicio de mayores incrementos hasta 2010 con un 2,7%.

No obstante, para el largo plazo, el Gobierno keniata, apoyado tanto por el Fondo Monetario Internacional como por el Banco Mundial, ha definido una estrategia denominada Visión 2030 que pretende como último objetivo alcanzar para el conjunto del país el nivel de vida de una economía de renta media para el año 2030.

La relativa escasez de infraestructuras de comunicación es un obstáculo que reduce la potencialidad del flujo comercial y de la inversión hacia el país. Por ello el Gobierno, con el apoyo financiero de organismos multilaterales internacionales, principalmente el Banco Mundial, está en la labor de mejorar sus infraestructuras de transporte y comunicaciones.

La inversión
Tradicionalmente el país que ha liderado la clasificación de inversores en Kenia en los últimos años ha sido el Reino Unido, con destino mayoritario en los sectores de agricultura, manufacturas, servicios y turismo.

Por lo que respecta a la inversión española en Kenia, ésta es todavía marginal, si bien se aprecia una tendencia a su incremento en los últimos años. Para la inversión hay oportunidades en los siguientes sectores: agricultura y actividades relacionadas, manufacturas, energía (hidrocarburos y generación eléctrica), telecomunicaciones (telefonía fija y móvil), infraestructuras, transporte ferroviario y minería. Además, el proceso de privatizaciones ha generado nuevas oportunidades para la inversión en los servicios complementarios del puerto de Mombasa y con la concesión al sector privado de los ferrocarriles.

Marco legal
El marco legal para las inversiones lo constituye la ley de Promoción de Inversiones de 2004 (Investment Promotion Act),  en virtud de la cual la Kenia Investment  Authority (KIA) evalúa y autoriza las inversiones extranjeras en el país. Para invertir en Kenia los ciudadanos extranjeros pueden solicitar a la KIA un certificado de inversión que facilita las licencias y permisos de entrada. Para ello han de invertir por lo menos 100.000 dólares estadounidenses, y la KIA debe considerar que la inversión es beneficiosa para el país de acuerdo con parámetros tales como la creación de empleo, la obtención de transferencias de tecnología, etc.

Las empresas también pueden ser propiedad 100% extranjera a excepción de las que se dedican a los seguros, a las de telecomunicaciones, o bien las que cotizan en la bolsa de Nairobi o las que realizan las actividades pesqueras, que solo pueden ser extranjeras en un determinado porcentaje.

Por último, los inversores también cuentan con la garantía de la Foreign Investment Protection Act que se promulgó para salvaguardar las inversiones extranjeras y para no permitir la expropiación por parte del Gobierno.

Incentivos a la inversión
Existen deducciones fiscales como los 10 años de vacaciones fiscales para empresas localizadas en las Export Procesing Zones Authority, la depreciación acelerada, las desgravaciones en la inversión, los  menores impuestos en determinados productos intermedios y la reducción gradual del Impuesto sobre Sociedades.

Los inversores en el sector manufacturero u hotelero que no estén instalados en Nairobi o en Mombasa, pueden disfrutar de una desgravación en la inversión del 85% en planta, maquinaria, edificios y equipamiento. Para Nairobi y Mombasa la desgravación es del 35%.

Se contemplan deducciones para las inversiones hechas en edificios industriales y para maquinaria productiva.

Las empresas del sector minero podrán deducir hasta el 40% de la inversión el primer año y el 10% en años sucesivos.

Asimismo, pueden obtenerse remisiones, descuentos y reembolsos de los derechos de importación en el marco de los programas de incentivos a la exportación con respecto a las materias primas, los bienes de equipo, la maquinaria y otros componentes utilizados en la fabricación y embalaje de productos destinados a la exportación. En Kenia existen tres programas con este tipo de objetivos: el Programa de Elaboración para la Exportación, equivalente a zonas francas industriales que prevé franquicias arancelarias y exención del IVA con respecto a maquinaria y materias primas, junto a otras ventajas fiscales; el Programa de Fabricación bajo Control Aduanero, por el cual las empresas que exporten su producción total están exentas del pago de los derechos de importación y del IVA de los insumos; y por último, el Programa de Exención de Derechos, que también exime de derechos y de IVA a las mercancías importadas en la producción de manufacturas destinadas a la exportación.

 

Aviso Legal