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La internacionalización de la franquicia española |
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La franquicia no es más que la concreción última en forma de empresa de la idea original y genuina de un empresario. Su mente concibe, desarrolla y materializa un proyecto personal, en el que su impronta se transmite a cada uno de los aspectos del negocio. Éste hereda su carácter y personalidad, así como sus limitaciones.
Tras el boom de finales de los 90 y la salida al mercado internacional por parte de las marcas españolas a principios de esta década, las empresas buscan ahora romper con los tradicionales flujos del mercado hacia la UE y América del Sur. En la actualidad, según la consultora Tormo & Asociados, 132 enseñas españolas tienen presencia en el extranjero. Estas empresas cuentan con 7.130 establecimientos repartidos en 98 mercados, localizados, en su mayor parte, en los países de la UE 27 y en el continente americano, con 108 y 60 redes, respectivamente. Lejos quedan estas cifras de las 1.500 de EE UU, principal país exportador de franquicias a escala mundial. No obstante, tal y como asegura Juan Miguel Márquez, director de la División de Promoción de Servicios del ICEX, “aunque la franquicia española ha llegado tarde al proceso de internacionalización, dada su juventud, desde mediados de los 90 el salto cualitativo y cuantitativo ha sido impresionante”.
La mayoría de los inconvenientes que surgen se derivan de las propias debilidades del acuerdo entre los socios (por ejemplo, confusión en torno al ámbito territorial de la cesión en exclusiva de la enseña), de conflictos entre ambos por las condiciones precontractuales de inversión y rentabilidad o, simplemente, por las carencias del proyecto en sí mismo. Otra limitación sería que, dado que el franquiciador es quien propone el contrato, “el franquiciado tiene que regirse por las directrices del franquiciador, que implanta de acuerdo a su experiencia previa”, avisa Jorge Porra, director de Expansión de la firma de moda Women’ Secret – filial del grupo Cortefiel- con presencia en más de 35 mercados. En la mayoría de los casos, ambos empresarios no deben olvidar la adaptación de la firma a las características del mercado local. Mireia Trius, directora de Exportación de La Carte des Vins, “nosotros siempre pensamos en ofrecer un surtido de vinos que se adecue al gusto de cada país, incluso, de cada establecimiento”. Otro problema que existe en muchos países es la protección de la marca, una cuestión a la que se ha querido dar solución en España a través del nuevo marco regulatorio. “Una franquicia requiere un esfuerzo suplementario para asegurar que ninguna unidad desvirtúe la imagen de la marca. La finalidad es que toda la cadena forme un conjunto uniforme”, afirma Fernando Barrantes, director general de la firma de peluquería Spejo’s.
Esta primera norma dejó importantes vacíos que intentaron ser cubiertos en fechas posteriores. Así, en 1998, se creó el Registro de Franquiciadores. Esta nueva herramienta de trabajo fue muy bien recibida por las asociaciones sectoriales y abarcaba exclusivamente datos declarados por las compañías: identificación de la empresa, derechos de marca e información sobre actividad y establecimientos. Ya en 2006, se aprobó el Real Decreto 419/2006, de 7 de abril, que, en palabras de Aurelio del Pino, subdirector de la Dirección General de Comercio Interior, obliga a las empresas que se quieran inscribir en el Registro a incluir “aspectos sustanciales de las franquicias como el régimen de explotación de la marca, la transferencia de know-how, la asistencia continua del franquiciador al franquiciado o la mejora de la clasificación del registro con aspectos cualitativos vinculados a sistemas de certificación de calidad”.
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Diversificar mercados y sectores |
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A pesar de esto, cada año son más las franquicias españolas que se adentran en mercados, al menos en apariencia, más complicados, como Oriente Medio o Rusia, país este último que concentra en la actualidad buena parte de los esfuerzos de la División de Promoción de Servicios del ICEX. En la cara opuesta, la siempre presente China y la ribera sur del Mediterráneo no acaban de dar los resultados esperados. Tan sólo unas pocas firmas, como las tintorerías Pressto, la valenciana Centronet implantada desde 2002, o Higiensec, han conseguido la respuesta deseada en el país asiático. En paralelo, y a pesar de la puesta en marcha de la Zona de Libre Comercio en 2010 entre la UE y el resto de Estados de la cuenca mediterránea, Marruecos aún no recibe la atención necesaria por parte de las enseñas españolas. Para Santiago Barbadillo, socio fundador de Barbadillo Asociados Consultores, que ya sopesa la posibilidad de establecer una filial en el norte de África, “conviene estudiar las oportunidades que ofrecen nuestros vecinos del sur y no dejarnos pisar terreno por otros países que, en teoría, tienen la ventaja de compartir vínculos históricos muy fuertes con ellos”. En esta misma línea, Silvia Mas, directora de la Feria de Franquicias de Barcelona subraya que “el Magreb y los países mediterráneos deberían ser objetivos prioritarios” de las franquicias españolas.
Además de estos sectores con una presencia importante en el exterior, hay otros que están ahora asomando la cabeza, pero que tienen potencial suficiente para alcanzar un alto desarrollo en los próximos años. Los servicios asistenciales domésticos, la distribución de productos de alimentación de cuarta y quinta gama, o el turismo residencial, apoyados en su creciente demanda, son los que presentan más opciones para tomar el relevo en el futuro inmediato. Según una encuesta realizada por la revista Franquicias Hoy, el 38,2% de los franquiciados y franquiciadores opinan que Internet tendrá un importante desarrollo en los próximos años, por lo que las perspectivas sobre la implantación de esta tecnología a medio plazo son más que optimistas. En cuanto a los objetivos con que cada cadena de franquicias plantea su presencia en Internet, el 33,7% afirma utilizarla para captar nuevos franquiciados, mientras que el 26,7% y el 21% sitúan su objetivo en convertirla en un canal publicitario o de venta, respectivamente. El 18,6% solo está presente con fines institucionales. En este contexto innovador, tres consultoras especializadas en asesoría de franquicias de Alemania, Francia y España pusieron en marcha en abril del año pasado un portal para promover la expansión del sector, llamado Franchisekey. Se trata de una nueva aplicación que, a través de una base de datos, pone en contacto a las firmas franquiciadoras con potenciales candidatos para desarrollar su marca en diez países de Europa y el Mediterráneo. Durante este año, Franchisekey tiene previsto llegar a los mercados asiático y americano, siendo Chile el punto de partida para esta expansión. “Internet es indispensable para el desarrollo de las franquicias fuera y dentro de España”, asevera Aurelio del Pino, subdirector de la Dirección General de Comercio Interior. “Los posibles franquiciadores de todo el mundo quieren información veraz y accesible, por lo que hemos apostado por abrir el Registro de Franquicias on-line”, continúa Del Pino. Solo el pasado año, el Registro recibió 85.000 consultas, de las que más del 50% procedía de EE UU y un porcentaje nada despreciable de países de la UE, principalmente de Italia y Francia. Las nuevas tecnologías constituyen, en definitiva, un paso más en el camino a la internacionalización de las franquicias españolas.
Guía de Franquicias y Oportunidades de Negocio 2007 Guía Franquicias de España 2007
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