No llegue tarde a este mercado
Tanto por su tamaño como por su favorable coyuntura económica, el mercado ruso ofrece numerosas oportunidades para la empresa española. Como en toda economía en transición, existen riesgos, pero quizás el mayor de ellos es ignorar las oportunidades que brinda.
No minusvalore al cliente
Rusia ha cambiado mucho en muy poco tiempo. No es un mercado para colocar excedentes o productos de segunda categoría. La empresa española debe situarse en el segmento medio-alto del mercado, en donde se encontrará con sus competidores habituales de otros mercados internacionales.
No se inicie en la exportación con Rusia
Las características del mercado requieren que la empresa tenga una cierta experiencia internacional para gestionar y diversificar con éxito los riesgos a los que se enfrentará.
Tenga en cuenta las barreras
Las barreras de acceso al mercado están con mucha frecuencia más relacionadas con factores idiomáticos, logísticos o burocráticos que con la calidad o el precio del producto ofertado. La estrategia de introducción de la empresa no debe centrarse únicamente en las adaptaciones del producto, sino también en la capacidad para superar los obstáculos mencionados.
El idioma de trabajo es el ruso
Es imprescindible contar con intérprete propio para las entrevistas de trabajo. Aunque el socio ruso ofrezca poner uno a disposición de la empresa, es mejor que contrate de forma independiente su propio intérprete.
Escoja a un socio fiable
Las relaciones interpersonales son muy importantes para hacer negocios en Rusia y se necesita tiempo para construir una relación de confianza mutua. No conviene precipitarse y establecer una relación comercial con el primero que pase, ya que en la mayoría de las ocasiones será el socio local el que realice los trámites aduaneros y los relacionados con la certificación del producto. El socio ruso entenderá mucho mejor los procedimientos y el resultado final será más económico.
Sea riguroso
Más vale prevenir que curar. Cuide la redacción de los contratos y de los documentos que firme. No olvide que se trata de un país en transición, en donde existe un vacío entre las reformas legales y su puesta en marcha.
Preste atención a los cambios
El mercado ruso evoluciona muy rápidamente. Los hábitos se modifican y las empresas aparecen y desaparecen a un ritmo superior al de los países maduros. No basta con la información que proporciona el socio local. A medio plazo, es necesario pensar en algún tipo de implantación comercial o productiva.
Céntrese en las grandes ciudades
No sólo en Moscú y San Petersburgo, sino también Novosibirsk, Nizhni Novgorod, Ekaterimburgo o Kazán. Están en pleno proceso de crecimiento y organización de su comercio. Utilice las instituciones
Rusia es un país en donde el apoyo institucional cuenta. Ir de la mano del ICEX o de la Oficina Económica y Comercial puede abrirle puertas y ahorrarle quebraderos de cabeza.
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