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El Código Tributario Ruso, norma principal en esta materia, consta de una parte general, que podría equipararse a la Ley General Tributaria Española, y una parte especial, donde se enuncian y regulan los tributos que pueden exigirse en cada uno de los tres niveles en que se estructura el Estado: federal, regional y municipal. Posteriormente, cada región está habilitada para establecer sus propios tipos de gravamen dentro del marco fijado por el Código Tributario.
En el ámbito federal, las empresas son gravadas fundamentalmente con el Impuesto sobre Sociedades y el Impuesto sobre el Valor Añadido. En el regional, el principal tributo es el Impuesto sobre el Patrimonio. Finalmente, las personas jurídicas están también sujetas a tributos locales como el Impuesto sobre los Terrenos.
Impuesto sobre Sociedades
En ruso se denomina nalog na pibyl' organizacij. Son sujetos pasivos del impuesto las empresas residentes y las no residentes que obtienen rentas en territorio ruso, bien sea directamente o a través de un establecimiento permanente (EP).
Las sociedades residentes, esto es, las constituidas de acuerdo con la legislación de la Federación Rusa, tributan por la totalidad de sus rentas mundiales, una vez deducidos los gastos incurridos en su obtención. Los establecimientos permanentes de empresas extranjeras, por el contrario, tributan por las rentas obtenidas a través del establecimiento permanente, siendo deducibles los gastos asociados a tales rentas. Finalmente, las entidades no residentes que obtienen rentas sin disponer de un establecimiento permanente en territorio ruso tributan por vía de una retención aplicada sobre la renta bruta percibida. La definición de establecimiento permanente coincide en lo esencial con la realizada por la OCDE, salvo para las obras de construcción, instalación o montaje, consideradas establecimiento permanente desde su inicio.
La base imponible de empresas residentes y EP se calcula añadiendo al beneficio ordinario de la empresa los ingresos derivados de la venta de activos y otros ingresos extraordinarios, y deduciendo los gastos económica y documentalmente justificados. Resultan exentos los ingresos por traspasos de fondos realizados entre empresas matrices y filiales, siempre que la matriz ostente la mayoría del capital de la filial y los fondos no sean transferidos a un tercero en el año siguiente a su recepción.
Las ganancias de capital se consideran como un ingreso más a efectos de la determinación de la base imponible.
La deducibilidad de los gastos por intereses exige que el interés sea acorde a mercado y la empresa pagadora respete la ratio de subcapitalización. Esta ratio es de 3:1 y se aplica a todo endeudamiento, directo o indirecto, frente a entidades no residentes. Los intereses pagados sobre la ratio 3:1 tienen la consideración, a efectos tributarios, de dividendos.
Existe la obligación de realizar mensualmente la amortización de los activos en uso, con independencia de que la empresa obtenga o no beneficios. Es amortizable todo activo con una vida útil superior a un año, un coste superior a los 10.000 rublos y afecto a la actividad empresarial. Los activos con un valor inferior se amortizan totalmente en el ejercicio de su adquisición. Terrenos, valores, libros u obras de arte no son amortizables. Tampoco lo son los activos no utilizados durante al menos tres meses. La base de amortización es el coste histórico del bien, entendido como su precio de adquisición o su valor de mercado. Es posible optar entre el método de amortización lineal constante y un sistema de amortización acelerada, excepto en el caso de inmuebles con una vida útil superior a 20 años, sólo amortizables de forma lineal.
Las bases imponibles negativas son compensables con los beneficios de los ejercicios futuros, con el límite de 10 años, aunque el importe compensable se limita actualmente al 50% de la base imponible del ejercicio. Excepcionalmente, en los casos de reorganizaciones empresariales, la entidad sucesora puede solicitar la compensación de las pérdidas de la sociedad que ha dejado de existir.
El tipo de gravamen general es el 24%. De la cuota resultante, el 6,5% es ingresado por el Estado y el 17,5% por las regiones, aunque éstas tienen la potestad de reducir su porcentaje hasta en 4 puntos. Existen tipos de gravamen especiales para los dividendos: el 9% si derivan de la participación en empresas rusas y el 15% si proceden del exterior. No existe una imposición complementaria en la remisión a la casa central en el extranjero de los beneficios obtenidos por los establecimientos permanentes en Rusia.
Los impuestos soportados en el extranjero son deducibles, aunque la deducción se limita a la cuota que correspondería pagar si los mismos ingresos hubieran sido obtenidos en Rusia. En el caso de los dividendos, la deducción sólo se permite si proceden de un país que haya suscrito con Rusia un convenio para evitar la doble imposición internacional que resulte aplicable.
No existe un régimen especial para los grupos de sociedades, por lo que las pérdidas de una sociedad no permiten reducir la base imponible positiva de otras sociedades del mismo grupo.
Las sociedades no residentes que operan en Rusia sin mediación de establecimiento permanente soportan las siguientes retenciones al serles abonadas las respectivas rentas:
- Dividendos: se retiene el 15% del importe distribuido, salvo que el país del perceptor haya suscrito con Rusia un convenio para evitar la doble imposición internacional que prevea un tipo inferior.
- Intereses y cánones: se aplica una retención del 20%.
- Otras rentas: los ingresos procedentes de la enajenación de inmuebles o acciones en sociedades inmobiliarias son gravados con una retención del 20%. Alternativamente, el perceptor puede elegir tributar sobre la ganancia neta generada en la enajenación del activo, al tipo del 24%.
El ejercicio fiscal ruso coincide con el año natural, debiéndose formular la autoliquidación del impuesto antes del 28 de marzo del año siguiente. Existe no obstante la obligación de realizar pagos a cuenta a lo largo del ejercicio.
Impuesto sobre el Patrimonio
Grava el patrimonio mundial de las sociedades residentes y el patrimonio localizado en Rusia de las no residentes. Se trata de un impuesto regional, y cada territorio determina el tipo de gravamen que aplica, siempre que no supere el límite impuesto por la Ley Federal, del 2,2%. La base imponible es la media anual del valor total de los activos de la empresa, incluyendo bienes inmuebles (excepto terrenos), activos fijos e intangibles, y excluyendo materias primas y existencias.
Impuesto sobre los Terrenos Se trata de un tributo municipal al que están sujetas las empresas, residentes o no, que poseen o utilizan parcelas de terreno en Rusia. Resultan exentas determinadas pymes, las instituciones dedicadas a la investigación científica y las organizaciones financiadas por el Estado.
Los tipos de gravamen básicos se regulan por el Estado, y varían en función del destino que se dé al terreno. Posteriormente los municipios, en función de la localización, la calidad y el uso que se dé al terreno, regulan tipos de gravamen que se adicionan al federal.
Impuesto sobre el Valor Añadido
En ruso se denomina Nalog na dobavlennuyu stoimost. Son sujetos pasivos del IVA tanto las personas jurídicas residentes como las no residentes que desarrollan su actividad empresarial en Rusia, y también los empresarios individuales. Son objeto de gravamen las entregas de bienes, las prestaciones de servicios, los autoconsumos y las importaciones. Entre las escasas exenciones se encuentran la prestación de servicios financieros, educativos, culturales o sanitarios y las exportaciones.
La base imponible es el precio de venta, o el valor en aduana para las importaciones, incluyendo aranceles e impuestos especiales.
El tipo de gravamen general del IVA es el 18%, aunque existe un tipo reducido del 10% para ciertos bienes y servicios de primera necesidad.
Convenio para Evitar la Doble Imposición Internacional
El Convenio para Evitar la Doble Imposición Internacional suscrito entre España y Rusia en 1998, en vigor desde 2000, constituye un importante incentivo para la inversión directa de las empresas españolas. El convenio permite reducir o eliminar la doble tributación sobre las rentas obtenidas en Rusia, a la vez que proporciona un marco de seguridad para la inversión.
Se establecen tipos máximos de tributación para intereses, dividendos y cánones inferiores a los existentes en el anterior convenio con la URSS y se incorporan mejoras relativas a la tributación de los inmuebles.
Reglas antiabuso
La legislación rusa no contiene una cláusula general antiabuso, aunque existen reglas específicas. Por ejemplo, en materia de precios de transferencia, las autoridades fiscales pueden revisar la valoración convenida entre dos partes vinculadas, siempre que el valor acordado se desvíe del precio de mercado en más de un 20% en cualquier dirección. En el caso de las permutas o de las operaciones realizadas con personas no residentes, la Administración puede revisar la operación en todo caso. JORGE SÁNCHEZ ÁLVAREZ
Información elaborada por David Mülchi & Asociados
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