|
De la aceituna, como del cerdo, va a poder decirse a partir de ahora que se aprovecha todo. Incluso su hueso. No ya para hacer caldo, que denle tiempo al tiempo, sino para su uso en calefacción. Cualquiera diría que al fuego se le echa cualquier cosa, pero ésta en concreto quema que da gusto y no sólo es un excelente material combustible de gran poder calorífico, sino que además no contamina y resulta más barato que los derivados del petróleo tradicionalmente utilizados en ese tipo de instalaciones.
La empresa granadina Gia Orisa lo comenzó a exportar hace cerca de dos años aprovechando la demanda que procedía principalmente del norte de Europa e Italia. Ha exprimido al máximo este fruto del olivo. Y va a continuar sacándole todo el jugo en 2005. Con Cortijo Marañón, una marca de aceite propia. Algo más tradicional, al fin y al cabo, pero igual de rentable. MARTA GARDE
|