CÓMO SACARLE EL MÁXIMO PARTIDO
Cómo funciona


El crédito documentario consiste en una operación por la que el comprador de una mercancía o receptor de un servicio presta, por medio de su banco, una garantía de pago al vendedor o suministrador, siempre que se hayan cumplido unas condiciones acordadas previamente.

Por medio de este instrumento se protegen los intereses tanto del importador como del exportador.

Una vez que comprador y vendedor llegan a un acuerdo en la utilización de crédito documentario y en sus términos, su operativa habitual básica es la siguiente:

El importador solicita a su banco la apertura del crédito documentario a favor del exportador.
El banco, previo estudio de las garantías del importador, emite el crédito, por lo general, a través del sistema SWIFT.
El banco avisador informa al exportador de la apertura del crédito.
4º El exportador embarca la mercancía.
El exportador entrega los documentos conformes al banco avisador.
El banco negocia los documentos y abona su cuenta al exportador.
El banco del exportador remite documentos al banco del importador.
El banco emisor revisa documentos, se los entrega al importador y abona la cuenta al banco avisador.

El crédito documentario cuenta con una regulación específica aceptada internacionalmente, las Reglas y Usos Uniformes (RUU) relativos a los Créditos Documentarios, publicación 500 de la Cámara de Comercio Internacional (1993). A partir de las RUU se infieren las principales características de la relación entre banco emisor y beneficiario del crédito:

  • Abstracción en el negocio: la relación entre estas dos partes es independiente de la causa que dio origen al crédito documentario, esto es, no depende de la operación de compra-venta.
  • Formalidad: el pago del crédito documentario está condicionado a una serie de aspectos
    formales.
  • Literalidad: para aprovechar la garantía de cobro que supone ser beneficiario de un crédito documentario, se deben observar literalmente todos sus términos.

Cuáles son las ventajas
El beneficiario del crédito documentario, el exportador, es en realidad el gran beneficiado: quien vende no precisa solicitar informes de su posible comprador, ya que el crédito documentario es una operación de riesgo para el banco emisor, y, por ello, este último se asegurará de la solvencia del importador antes de emitir un crédito en favor de la empresa exportadora.

El exportador no va a enviar la mercancía hasta que no tenga la garantía de pago, esto es, la apertura del crédito. Es decir, que no cede la propiedad de la mercancía hasta que se asegura el cobro. Si los documentos son rechazados por el ordenante por existir discrepancias, el exportador mantiene la propiedad de la mercancía y puede recuperarla para su posterior venta a otros clientes.

Además, desde un punto de vista financiero, al margen de la garantía de cobro, la empresa exportadora puede obtener importantes beneficios del crédito documentario abierto a su favor:

  • Puede planificar mejor sus necesidades de financiación, pues se asegura la obtención del pago en la fecha fijada.
  • Tiene la posibilidad de solicitar prefinanciación y mejores condiciones en productos relacionados, como seguros de cambio y cuentas en moneda extranjera.
  • Mejora su credibilidad frente a su propio banco, quien puede comprobar que la empresa tiene una intención seria de abrirse a nuevos mercados.
  • El beneficiario de un crédito documentario puede usar el crédito abierto a su favor como garantía para emitir a su vez un crédito documentario de importación a favor de sus suministradores o crédito back to back (ver glosario), con lo que mejora el poder de negociación de la empresa exportadora frente a sus proveedores.

Desde el punto de vista comercial, la empresa exportadora:

  • Puede aumentar su mercado potencial con seguridad en el cobro.
  • Se evita investigar la solvencia de sus potenciales clientes.
  • Puede negociar transacciones en ferias internacionales o vía Internet con potenciales clientes de los que no disponga de referencias.

Por último, cabe destacar que el crédito documentario no compromete al exportador, quien puede optar entre utilizarlo o simplemente dejarlo expirar sin ser usado en el caso de que finalmente no pueda o no desee hacer frente al pedido.

Y los inconvenientes
Para la empresa exportadora el mayor inconveniente de este medio de pago es su coste, superior al de otros.

Sin embargo, la compañía puede tratar de negociar las condiciones que aplica su banco a este tipo de instrumento, ya que al recibir un crédito documentario a su favor, el banco tiene noticia del firme propósito de su cliente de iniciar la internacionalización de su actividad, con lo que considerará que a este primer crédito documentario pueden seguir muchos otros.

El importador, por su parte, debe soportar asimismo gastos y comisiones de su banco por la emisión de un crédito documentario.

Este aspecto es especialmente importante, ya que la iniciativa de abrir un crédito documentario tiene que partir del importador.

Sin embargo, a la hora de negociar, la empresa exportadora puede resaltar las ventajas de este instrumento para el importador, con el fin de convencerle de la conveniencia de utilizar el crédito documentario como medio de pago de la operación.

Si estos argumentos no convencen al posible comprador, la empresa exportadora también puede negociar la posibilidad de asumir parte de los gastos y comisiones que corresponden al importador.

Por otra parte, el crédito documentario es el medio de pago más complejo, ya que la empresa exportadora debe ser totalmente rigurosa al elaborar documentos con los que, a menudo, las firmas poco experimentadas en comercio internacional no están familiarizadas, y que normalmente deben ser redactados en inglés. (Ver enlaces de interés).

El beneficiario puede encontrar de utilidad los consejos de transitarios, del banco negociador, de la cámara de comercio, o del consulado del país importador.

Preguntas más frecuentes
Al principio, todo son dudas. Por eso, en la edición en papel de El Exportador, se ha recogido una serie de preguntas que se plantean a menudo, así como las respuestas ofrecidas por María Eugenia Ruiz Molina, de la Universitat Jaume I, quien ha elaborado el artículo en el que se basa la presente información, y que se puede encontrar íntegramente en la edición en papel de El Exportador.

 

CÓMO SACARLE EL MÁXIMO PARTIDO
Elección del medio de pago


Las entidades financieras resaltan varios puntos básicos sobre los que se sustenta la elección del medio de pago, siempre teniendo en cuenta que esta determinación es fruto de una negociación entre el exportador y su cliente y que el actor más fuerte será el que tenga el mayor poder de decisión.

La Caixa:

“El medio de pago viene impuesto por la posición dominante en la relación comercial y, en ese caso, la pyme exportadora no suele tener la posibilidad de entrar a valorar otros factores”, sino que el instrumento de pago le vendrá impuesto”, comentan.

En caso de poder elegir el medio, el más conveniente sería:

  • Si la pyme tiene cubierto su riesgo comercial o de impago, o la solvencia de su comprador le proporciona total confianza: transferencia o remesa simple sin papel.
  • Si no se dan esas condiciones: crédito documentario de exportación o, mejor aún, crédito contingente o garantía bancaria a primer requerimiento.

Deutsche Bank:

Aunque se parte del principio de que “a menor conocimiento de cliente y país, debe utilizarse un medio de pago más seguro”, también hay que fijarse en la idiosincrasia del país al cual se exporta, algo en lo que “el papel de las entidades financieras adquiere un valor añadido”.

Banc Sabadell:
Para afrontar el proceso de elección del medio de pago, hay cuatro aspectos fundamentales a tener en cuenta:

1. Conocer el perfil financiero del importador.
2. Evaluar los riesgos en que puede incurrir el exportador.
3. Determinar las necesidades de financiación tanto del importador como del exportador.
4. Plasmar el medio de pago en el contrato de compraventa.

Según datos del Banc Sabadell, los exportadores españoles utilizan para el cobro de sus operaciones:

Transferencia 55%
Cheque 26%
Cobranza 15%
Crédito documentario 3%
Otros instrumentos 1%

Para este banco, la escasa utilización del crédito documentario en España se explica porque aproximadamente el 70% de las exportaciones españolas tienen como destino la UE, una opinión compartida asimismo por La Caixa.

Por el contrario, en operaciones comerciales con terceros países la utilización del crédito como instrumento de pago es significativa.

De hecho, en diferentes ocasiones los consejeros económicos, desde El Exportador Digital, han recomendado el uso de este sistema a la hora de financiar exportaciones a países como Ghana,
Costa de Marfil y Argelia.

Las compañías españolas evalúan en primer lugar diferentes cuestiones.

Freixenet señala que el elemento más importante es la confianza en el importador, y a continuación el riesgo país o la devaluación de la moneda. “En general, y debido a la confianza que hay con los distribuidores, acostumbramos a darles crédito a 60-90 días y nos pagan vía transferencia, cheque o letra de cambio”.
Freixenet explica que cuando empiezan a trabajar con un nuevo distribuidor primero hacen una investigación sobre su solvencia. “Si los informes comerciales son buenos, hacemos el envío sin más y dándoles las condiciones de pago normales. En casos no del todo claros, o de países con cierto riesgo, para el primer envío solemos pedir pago por adelantado o crédito documentario”.

Tutto Piccolo evalúa en primer lugar precisamente el riesgo país y, “si éste es mínimo, la operación se hace a través del banco, con plazo a 60 días, mientras que si es mayor, se hace al contado”. Para operaciones en las que se trabaja por primera vez con un cliente extranjero, “se pide el 20% del valor total en el momento en el que se hace el pedido y el resto al contado antes de servir la mercancía”.

Sistema Azud considera imprescindible utilizar la carta de crédito o la transferencia previa en los casos en los que no han existido experiencias comerciales anteriormente, si la compañía no nos concede el crédito suficiente para cubrir la operación”.

Ninguna de estas empresas trabaja habitualmente con crédito documentario para operar con clientes en el exterior. En general, indican que prefieren utilizar los servicios de compañías de crédito, como puedan ser la Compañía Española de Seguros de Crédito a la Exportación (CESCE) o el Grupo Coface, ya que son una herramienta imprescindible que puede ayudar a seguir determinadas estrategias comerciales, a la vez que utilizar métodos de cobro de menor coste: en concreto, desde Sistema Azud prefieren la transferencia bancaria a plazo, el cheque o la letra aceptada.

En al edición en papel de El Exportador se detallan de forma pormenorizada experiencias concretas de las empresas y bancos citados en relación con el uso de crédito documentario en operaciones de exportación.