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Las
entidades financieras resaltan varios puntos básicos sobre
los que se sustenta la elección del medio de pago, siempre
teniendo en cuenta que esta determinación es fruto de una
negociación entre el exportador y su cliente y que el actor
más fuerte será el que tenga el mayor poder de decisión.

La Caixa:
“El medio de pago viene impuesto por la posición
dominante en la relación comercial y, en ese caso, la pyme
exportadora no suele tener la posibilidad de entrar a valorar otros
factores”, sino que el instrumento de pago le vendrá impuesto”,
comentan.
En caso de poder elegir
el medio, el más conveniente sería:
- Si la pyme tiene cubierto su riesgo comercial o de
impago, o la solvencia de su comprador le proporciona total confianza:
transferencia
o remesa simple sin papel.
- Si no se dan esas
condiciones: crédito documentario de exportación
o, mejor aún, crédito contingente o garantía
bancaria a primer requerimiento.
Deutsche Bank:
Aunque se parte del
principio de que “a menor conocimiento
de cliente y país, debe utilizarse un medio de pago más
seguro”, también hay que fijarse en la idiosincrasia
del país al cual se exporta, algo en lo que “el papel
de las entidades financieras adquiere un valor añadido”.
Banc Sabadell:
Para afrontar el proceso de elección del medio de pago,
hay cuatro aspectos fundamentales a tener en cuenta:
1. Conocer el perfil financiero del importador.
2. Evaluar los riesgos en que puede incurrir el exportador.
3. Determinar las necesidades de financiación tanto del
importador como del exportador.
4. Plasmar el medio de pago en el contrato de compraventa.
Según
datos del Banc Sabadell, los exportadores españoles utilizan
para el cobro de sus operaciones:
| Transferencia
|
55%
|
| Cheque |
26% |
| Cobranza |
15% |
| Crédito
documentario |
3% |
| Otros
instrumentos |
1% |
Para este banco, la
escasa utilización del crédito
documentario en España se explica porque aproximadamente
el 70% de las exportaciones españolas tienen como destino
la UE, una opinión compartida asimismo por La Caixa.
Por el contrario, en
operaciones comerciales con terceros países
la utilización del crédito como instrumento de pago
es significativa.
De hecho, en diferentes
ocasiones los consejeros económicos,
desde El Exportador Digital, han recomendado el uso de este sistema
a la hora de financiar exportaciones a países como Ghana, Costa
de Marfil y Argelia.
Las compañías españolas evalúan
en primer lugar diferentes cuestiones.
Freixenet señala que el elemento más importante
es la confianza en el importador, y a continuación el
riesgo país o la devaluación de la moneda. “En
general, y debido a la confianza que hay con los distribuidores,
acostumbramos a darles crédito a 60-90 días y nos
pagan vía transferencia, cheque o letra de cambio”.
Freixenet explica que cuando empiezan a trabajar con un nuevo
distribuidor primero hacen una investigación sobre su
solvencia. “Si los informes comerciales son buenos, hacemos
el envío sin más y dándoles las condiciones
de pago normales. En casos no del todo claros, o de países
con cierto riesgo, para el primer envío solemos pedir
pago por adelantado o crédito documentario”.
Tutto
Piccolo evalúa en primer lugar precisamente el
riesgo país y, “si éste es mínimo,
la operación se hace a través del banco, con plazo
a 60 días, mientras que si es mayor, se hace al contado”.
Para operaciones en las que se trabaja por primera vez con un
cliente extranjero, “se pide el 20% del valor total en
el momento en el que se hace el pedido y el resto al contado
antes de servir la mercancía”.
Sistema
Azud considera
imprescindible utilizar la carta de crédito
o la transferencia previa en los casos en los que no han existido
experiencias comerciales anteriormente, si la compañía
no nos concede el crédito suficiente para cubrir la operación”.
Ninguna
de estas empresas trabaja habitualmente con crédito documentario para operar con clientes en el
exterior. En general, indican que prefieren utilizar los servicios
de compañías de crédito, como puedan ser la
Compañía Española de Seguros de Crédito
a la Exportación (CESCE) o el Grupo
Coface, ya que son una herramienta imprescindible
que puede ayudar a seguir determinadas estrategias comerciales,
a la vez que utilizar métodos de cobro de menor coste: en
concreto, desde Sistema Azud prefieren la transferencia bancaria
a plazo, el cheque o la letra aceptada.
En al edición en papel de El Exportador se detallan de
forma pormenorizada experiencias concretas de las empresas y bancos
citados en relación con el uso de crédito documentario
en operaciones de exportación.
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