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FISCALIDAD
Importantes reformas | 1 | 2 |

El régimen tributario de Israel ha sido objeto de una profunda reforma, con efectos a partir de enero de 2003. Esta reforma está en continua modificación.

 Impuesto sobre Sociedades
Con anterioridad a la reforma, seguía un sistema territorial, con lo que las empresas israelíes sólo resultaban gravadas por las rentas de fuente nacional, y por las de fuente extranjera percibidas en Israel. Tras la reforma, los residentes han pasado a tributar por su renta mundial, con independencia de su lugar de origen o percepción. Por su parte, los no residentes están sujetos al impuesto por sus rentas de fuente israelí, a salvo de lo dispuesto en los convenios para evitar la doble imposición.

Una sociedad se considera, a efectos fiscales, residente en Israel si ha sido constituida en el país o si el control y la dirección de sus actividades se lleva a cabo en el país.

La base imponible se determina a partir del resultado contable de la sociedad, para cuyo cálculo se utilizan los principios contables general y universalmente aceptados. Es deducible todo gasto total y exclusivamente relacionado con la producción de ingresos por la sociedad, aunque existen reglas especiales que regulan la deducibilidad de algunos de ellos, como el I+D y los relacionados con viajes y vehículos.

La Ley también establece una serie de reglas que ayudan a neutralizar los efectos de la inflación sobre las ganancias o las pérdidas de la sociedad.

Las empresas participadas en más de un 25% por personas o entidades no residentes, pueden optar por llevar su contabilidad en dólares y presentar sus declaraciones fiscales en esa moneda.

Los pagos realizados por la empresa y sujetos a retención, como intereses, cánones o salarios, son deducibles, a condición de que se haya practicado e ingresado la retención correspondiente.

Las provisiones por insolvencias de deudores no son deducibles, hasta el momento en el que el crédito deviene irrecuperable.

Las dotaciones anuales realizadas para la amortización del inmovilizado son deducibles, cuando sean el resultado de aplicar los coeficientes lineales establecidos por la ley, y se apliquen a activos utilizados en la producción de los ingresos de la empresa. Determinadas actividades industriales, agrícolas, hoteleras, constructivas, o de elaboración de software se benefician de porcentajes de amortización incrementados. También las approved enterprises se benefician de amortizaciones privilegiadas.

Las pérdidas derivadas del ejercicio de la actividad normal de la empresa pueden ser compensadas, en el año en que se obtienen, con los ingresos de cualquier tipo, incluyendo intereses, dividendos o ganancias de capital. En el caso de que reste algún importe por compensar, podrá compensarse con los beneficios de la actividad empresarial, o con las ganancias de capital de los ejercicios siguientes, sin límite temporal alguno.

El tipo de gravamen es del 36%, aunque se prevén exenciones y otros beneficios fiscales:

  • Approved enterprises: en virtud de una ley de 1959, Israel puede otorgar el estatus de approved enterprise a proyectos industriales o turísticos que proporcionen al país un beneficio económico. Las empresas que logran este estatus gozan de tipos de gravamen reducidos durante un período de hasta 10 años. La reducción de tipos varía en función del porcentaje de participación extranjera en la sociedad. Así, las empresas controladas totalmente por residentes en Israel tributan al tipo del 25%, mientras para las participadas por no residentes el tipo puede bajar hasta el 10%.
  • Los dividendos distribuidos por estas entidades están sujetos a una retención, configurada como un impuesto final, del 15%, en lugar del tipo general del 25%.

    Una vez deducido el importe pagado como Impuesto sobre Sociedades, los beneficios obtenidos por los establecimientos permanentes de sociedades no residentes con este estatus se reducen en un 15%, por la aplicación de un tributo adicional al Impuesto sobre Sociedades. Es posible solicitar a la Administración el diferimiento de este impuesto adicional hasta el momento en que los beneficios sean remitidos al exterior. Por otro lado, algunos convenios suscritos por Israel permiten su no aplicación.

    Otros convenios permiten al accionista no residente deducir, en su país de residencia, el impuesto que hubiera debido abonar en Israel si le hubiera sido de aplicación a la approved enterprise el tipo de retención general del 25%, en vez del reducido.

    Otros incentivos establecidos para las approved enterprises situadas en determinadas zonas del país consideradas de desarrollo prioritario incluyen financiación bancaria en condiciones privilegiadas, subvenciones de hasta el 38% sobre la compra de activos fijos, y un período de vacaciones fiscales de dos años.

    Alternativamente, las empresas con este estatus especial pueden renunciar a las subvenciones mencionadas y gozar de una exención total en el impuesto a aplicar a sus beneficios no distribuidos, por un período de entre 2 y 10 años, dependiendo del lugar del país donde se encuentre situada la empresa. Una vez finalizado el período de vacaciones fiscales, se siguen aplicando los tipos de gravamen reducidos.

  • Incentivos sobre rentas derivadas de bienes inmuebles: con el fin de promover la construcción de edificios destinados al arrendamiento, las rentas derivadas del arrendamiento de edificios comerciales, industriales o residenciales se benefician de los tipos de gravamen reducidos aplicables a las approved enterprises, si el proyecto adquiere el carácter de approved property.
  • Ciertas actividades, como las agrícolas, petroleras, de comercio internacional, cinematográficas, de financiación de I+D, gozan también de un trato fiscal preferente.

    El ejercicio fiscal israelí finaliza con el año natural, debiendo las sociedades presentar la declaración anual del Impuesto sobre Sociedades y las Cuentas Anuales, auditadas, dentro de los cinco meses posteriores. Asimismo, existe la obligación de realizar pagos a cuenta mensuales o bimensuales, cuyo importe se determina normalmente a partir de la facturación de la empresa.

    Los no residentes que desarrollan parte de su actividad empresarial en Israel están obligados a nombrar un representante fiscal en el país, similar al existente a efectos del IVA.

    Los dividendos distribuidos por sociedades residentes en Israel a otras personas jurídicas residentes están exentos de tributación para el perceptor. Sin embargo, si el socio es una persona física, el pagador debe aplicar una retención del 25%, que se configura como un impuesto final. Esa misma retención del 25% resulta aplicable a las distribuciones realizadas a favor de los socios no residentes, salvo que los convenios de doble imposición dispongan un tipo impositivo inferior.

    Por su parte, los dividendos distribuidos por las approved enterprises o por las empresas que desarrollan proyectos calificados como approved property soportan una retención, que constituye la carga fiscal final, del 15%.

    Los dividendos procedentes de sociedades participadas en el extranjero se incluyen en la base imponible del Impuesto sobre Sociedades del perceptor, como un ingreso más, a salvo de lo dispuesto en los convenios suscritos por Israel.

    Las sociedades israelíes que hayan obtenido rentas de fuente extranjera, gravadas tanto en el país extranjero como en Israel, pueden deducir el impuesto extranjero soportado. La deducción no puede superar el importe del impuesto que imponga Israel sobre esa misma renta, aunque el exceso puede deducirse del impuesto sobre ingresos de la misma naturaleza en los cinco años siguientes. En el caso de los dividendos, existen reglas especiales para la deducción del impuesto extranjero, que permiten evitar completamente la doble imposición.

    No existe, en principio, un régimen de consolidación fiscal del que puedan beneficiarse las sociedades matrices y sus filiales. Se permite sin embargo, en determinados casos, la consolidación de los resultados de sociedades industriales que realicen una misma actividad y su matriz holding. A estos efectos, se considera holding la sociedad cuyo activo está constituido, en al menos un 80%, por inversiones en sus filiales industriales, y posee una participación en éstas de al menos el 50%.

    Existe la posibilidad de solicitar el diferimiento del gravamen sobre las ganancias de capital surgidas en operaciones de reorganización empresarial, como fusiones, escisiones o canjes de valores.

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