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Nirvel es
una empresa familiar con 25 años de experiencia en el sector
de la cosmética, dirigiéndose específicamente al canal profesional de la peluquería para el que ha desarrollado
una completa gama de productos capilares bajo la marca comercial
Nirvel. Además, la empresa ha ampliado sus miras y ha creado
una línea de productos para el cuidado facial y corporal,
bajo la marca Levissime.
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Jorge
Vaquer |
La expansión está
ligada a la historia de esta empresa, primero por España,
posteriormente por Francia y Portugal y luego por todo el mundo.
Jorge Vaquer, gerente, explica el proceso: “La empresa se
funda en 1979 y, entonces, se dedicaba a la producción y
comercialización de lacas en spray, perfumes y colonias a
granel, pero rápidamente las grandes compañías
internacionales se instalaron en España, restándole
competitividad. Nuestro negocio necesitaba replantearse la situación,
porque éstas invertían grandes cantidades de dinero
en campañas de publicidad y marketing para lanzar sus productos.
Teníamos que demostrar a los propios interesados la calidad
de los productos”. Así fue como Jorge Vaquer se recorrió
España, abriendo mercado paso a paso, provincia por provincia
y zona por zona. El resultado fue positivo, porque “se hicieron
muchos contactos que se han mantenido con el tiempo”.
El método seleccionado
para esta primera etapa fueron los acuerdos con los distribuidores
y mayoristas. El gerente asegura que “un buen distribuidor
controla mejor el mercado local, conoce a sus clientes y les vende
mejor el producto. Nuestra experiencia nos dice que el negocio directo
con el peluquero profesional no es viable, ya que suelen ser excelentes
profesionales, pero no tan buenos gestores. Nosotros adquirimos
el compromiso de servir las gamas en tiempo y forma, así
como la posibilidad de envasar productos para terceros”.
En la segunda mitad de
la década de los noventa, el territorio nacional estaba prácticamente
cubierto. También se vendía parte de la producción
bajo marca blanca, que “es una opción interesante para
incrementar la producción, porque abarata los costes, pero
no es lo mismo que vender bajo nuestra marca comercial, que por
aquel entonces ya era Nirvel”, explica Jorge Vaquer. En esos
años, ya se habían realizado algunas ventas en el
extranjero, pero más por iniciativa de los importadores que
de la propia empresa, es decir, algunos clientes extranjeros que
conocían los productos compraban parte de la producción,
pero no eran porcentajes significativos. Francia y Portugal fueron
los primeros mercados donde estuvieron presentes los productos de
cosmética que fabricaban y fue, precisamente, en el país
luso donde se lanzó Freval, una segunda marca, “porque
la oferta estaba copada y teníamos que diversificar. Además,
ya era una marca conocida en España”, aclara el gerente.
Consolidada la posición
en el mercado nacional, se plantea salir al exterior de manera estructurada.
Las primeras incursiones no fueron muy positivas. “Participamos
en algunas misiones comerciales y entablamos relación con
las cámaras de comercio, pero no era exactamente lo que buscábamos.
Nuestro perfil es muy singular y necesitábamos un programa
singularizado”, explica Jorge Vaquer.
Entrada en el PIPE 2000
En 1999, la
empresa decide inscribirse en el plan PIPE 2000. Según Jorge
Vaquer, “la experiencia anterior nos aconsejaba buscar un
apoyo, alguien que nos enseñara una metodología y
unas estrategias adecuadas. No se trata de una decisión que
se tome de un día para otro, ya que la salida al exterior
tiene un importante carácter estratégico, porque repercute
en las ventas, en los beneficios y en la propia estructura de la
empresa. Teníamos mucha ilusión, aunque sabíamos
que era un plan a largo plazo, que nos requeriría un sobreesfuerzo
personal y mucha dedicación. Además sabíamos
que los resultados reales, los que se reflejarían en las
ventas, tardarían en llegar”.
Tras la fase de autodiagnóstico,
se valoró como un activo muy importante su experiencia anterior,
así como el conocimiento del cliente final que ya tenía
la empresa. La estrategia a desarrollar sería similar a la
llevada a cabo por Nirvel en España: se establecería
una relación sólida con los distribuidores de una
zona, si bien por circunstancias excepcionales algunos países
requerían la selección de un mayorista exclusivo,
como es el caso de México.
Sin embargo, Jorge Vaquer
reconoce que “no siempre establecimos la relación con
los principales distribuidores de un país, sino que buscamos
otras empresas interesadas en nuestro producto, ya que los líderes
trabajan con las multinacionales y dejan poco espacio para las recién
llegadas. Nuestra política es de apoyo al distribuidor, con
quien mantenemos una relación directa y personal, como lo
prueba el hecho de que todavía no hemos perdido clientes
en el extranjero”.
En una segunda fase,
de la mano del promotor del PIPE, se diseñó el proceso
de internacionalización. Los mercados objetivo que se plantearon
fueron Francia, Reino Unido, Italia y Portugal, porque “son
países líderes tanto en la oferta como en la demanda
y el consumidor tiene un perfil similar”. Llegados a este
punto, la gerencia decide crear una segunda empresa, Nirvel Cosmetics,
que sería la que comercializaría la producción
y que se uniría a la ya existente Nirvel S.L.
El gerente estima que
las técnicas de comercialización en el exterior representan
el auténtico salto cualitativo. “Lo más positivo
del programa ha sido precisamente la metodología que nos
han enseñado. El rigor, la precisión y la preparación
son las claves para el éxito. Lo experimentado ha repercutido
también en el mercado interior y en el diseño de la
empresa, ya que hemos reestructurado los departamentos y mejorado
la maquinaria. Gracias al PIPE 2000 hemos aprendido muchas cosas
y hemos crecido como empresa, pasando de 12 a 29 trabajadores”.
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