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A
primera vista, poco parecen tener que ver una lujosa residencia
situada en el selecto complejo urbanístico The Palm, a orillas
del Golfo Pérsico -dicen que se puede ver desde el espacio-,
con un acuario en un parque oceanográfico de última
generación. El agua aparece como elemento común y,
si uno se acerca y observa atentamente las instalaciones, descubrirá
la marca AstralPool en las piscinas de Dubai o en los sistemas de
tratamiento de aguas donde nadan los peces tropicales. ¿Qué
es y quiénes forman AstralPool, la empresa de la que tanto
se habló en los mundiales de natación de Barcelona
del año pasado, al construir la primera piscina olímpica
desmontable en el Palau Sant Jordi?
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Pere
Ballart |
Los orígenes
de AstralPool, y de todo el holding en el que está integrado,
se remontan a finales de los sesenta. En aquella época, Robert
Garrigós trabajaba con los primeros materiales de piscinas
procedentes de Estados Unidos. Por su parte, Joan Planes es un ingeniero
que tenía un taller de metalurgia. Juntos, y con la ayuda
de otros dos socios capitalistas, decidieron crear una sociedad
compartida para ir fabricando equipamientos metálicos para
piscinas: Astral SA de Construcciones Metálicas. Primero
fueron escaleras, duchas, skimmers (filtros)... Luego, poco
a poco, la gama se va ampliando.
Pere Ballart, director
general de AstralPool International -empresa del grupo AstralPool-,
subraya que la marca Astral surge con una vocación internacional
casi desde un principio. La situación geográfica de
la firma, ubicada en Cataluña, hace que los contactos con
el sur de Francia sean habituales por lo que, ya desde los inicios
de los setenta, Astral fabrica sus materiales para los dos países
y aprende de primera mano a adaptar sus productos a cada mercado.
Con los setenta, la firma
se sumerge en una etapa de intenso crecimiento productivo. Son los
años del boom turístico del Mediterráneo y
esto convierte a España y también a Francia en los
dos mercados del sector de la piscina más importantes de
Europa. Pero en la compañía no pierden de vista el
resto de oportunidades de negocio y Reino Unido pasa a ser muy pronto
otro de sus mercados de referencia. Después de abrir una
delegación en las islas, Astral amplía su presencia
en el continente y continúa su camino con Alemania y Portugal.
A mediados de los setenta, la firma ya ha conseguido echar raíces
en los mercados europeos.
La flexibilidad es, desde
entonces, una de las herramientas esenciales de todo el proceso
de consolidación en el exterior. Gracias a ella, la firma,
y consecuentemente sus productos y sus formas de hacer negocios,
se van adaptando a las peculiaridades de cada lugar “en un
proceso de aprendizaje que dura muchos años y que aún
continúa”, comenta Ballart.
La entrada de la firma
catalana en una etapa de madurez llegó con la fundación
de Astral Export en 1988. Pere Ballart subraya que esta creación
fue “la piedra angular para el crecimiento internacional del
grupo”. En este sentido, el responsable de internacionalización
de AstralPool destaca que “fue la especialización de
personas con conocimiento de idiomas y la creación de un
equipo para salir a la calle, lo que dio más cuerpo y conciencia
internacional a la empresa”.
Estructura
empresarial
Con
los noventa, llega una nueva etapa que va más allá
de la mera exportación. La marca Astral sustentará
desde finales de la década una estructura de holding, “cuya
formación no se vio como una necesidad hasta hace unos años
puesto que antes podía controlarse con pocas manos”,
explica Pere Ballart. Los propietarios deciden profesionalizar las
estructuras y agudizar el proceso de descentralización que
ya existía dentro de la compañía. Así,
la firma Astral da origen al Grupo ADBE, cuya facturación
global en 2003 superó los 400 millones de euros. Su objetivo
último: crear una multinacional que cubra todo el espectro
del sector del agua y de la piscina y utilizar las sinergias del
grupo para permitir que cada una de las empresas sea competitiva,
incluso con otras de la misma organización, puesto que “creemos
que las empresas perduran si son competitivas”, afirma Ballart.
De esta manera, las empresas
de producción de equipamientos para piscinas se agrupan en
torno a Auric Pool mientras que las de distribución y comercialización
quedan englobadas dentro de AstralPool. Juntas forman Aquaria de
Inversiones, el núcleo duro del grupo y en el que se encuentran
las raíces de Astral.
La parcela de los productos
químicos para el tratamiento del agua queda en manos de Neokem,
mientras que CEPEX agrupa a las empresas dedicadas a crear equipos
y accesorios para la conducción de fluidos. El organigrama
de ADBE se completa con SNTE, una empresa de origen francés
ubicada en el sector de tratamientos de aguas para usos industriales,
hoteleros o farmacéuticos.
La mayor parte
de las empresas del grupo ha surgido de la matriz de la antigua
Astral, mientras que otras fueron compradas. Con el tiempo y el
apoyo del resto de la compañía, muchas consiguieron
salir adelante y seguir su propio camino. Hasta hace poco tiempo,
AstralPool se encargaba de la distribución de casi todas
las empresas del grupo, pero “a medida que se ha ido creciendo,
se ha ido dotando a cada holding productivo de una fuerza comercial”,
explica Ballart.
Presencia
global
La
industria del agua se ha convertido en un negocio floreciente. A
grandes rasgos, los factores que influyen en el desarrollo de esta
industria son lógicos: la renta disponible -occidente es
el gran consumidor del ocio acuático- y la situación
geográfica.
Estados Unidos, Canadá,
México, Australia y los países europeos constituyen
los mercados de mayor interés, pero prácticamente
en cualquier país se puede encontrar una piscina o detectar
la intención de hacerla y, por lo tanto, una oportunidad
de negocio para el grupo catalán. En la actualidad, el grupo
AstralPool, integrado dentro del holding ADBE, tiene tres divisiones:
Europa, América e Internacional.
La parte europea de AstralPool
es fundamental debido a su peso específico, “aunque
también tenemos una presencia importante en Asia”,
subraya el director general de la firma. En América están
presentes tanto en el norte como en el sur y, en Estados Unidos,
el mercado más importante del mundo, cuentan con una fábrica.
Precisamente, “es allí donde somos más pequeños
en términos relativos puesto que tenemos una mayor competencia”,
matiza Ballart.
Si bien las líneas
generales que sigue esta industria en cualquier parte son comunes,
cada mercado funciona de manera diferente en cuanto al tipo de gustos
y a la competencia. Habitualmente son los propios competidores locales
los que mayores amenazas representan para AstralPool, puesto que
son los que disfrutan de una posición más robusta
y de un mayor conocimiento del mercado. Alguna empresa estadounidense
y ciertos exportadores franceses completan la terna de competidores
internacionales de la firma catalana.
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