INVERSIONES EN RUMANÍA
Su lugar en Europa  

Aunque Rumanía ha sido hasta ahora un mercado poco conocido por los empresarios españoles, viene ofreciendo, sobre todo en los últimos años, numerosos atractivos para la inversión española.

La economía rumana se caracterizó, hasta finales de los años 90, por su debilidad e inconstancia. En el año 2000 inició una tímida recuperación económica.

El buen resultado que, desde el punto de vista macroeconómico, registró en 2002, superó todas las previsiones iniciales, ofreciendo las bases para un crecimiento sostenido durante los próximos años. Pero no todo está hecho. Al país aún le quedan por solucionar muchas e importantes cuestiones. Todo con vistas a lograr su incorporación a la UE que, prevista para 2007, hará que desaparezcan las dudas sobre su estabilidad y consolidará al país como importante foco de interés.

 Inversión extranjera
Según los datos ofrecidos por el Ministerio de Planificación y Prognosis rumano, la inversión directa extranjera acumulada en el país entre 1991 y 2001 fue de 7.333,68 millones de euros.

Los últimos datos muestran, sin embargo, una clara tendencia ascendente y la Agencia de Inversiones Extranjeras estima que en 2003 superará los 1.600 millones de euros.

La Unión Europea es el principal inversor en Rumanía, con un 61,03% de la inversión directa acumulada durante estos diez años.

Según la Cámara de Comercio e Industria de Rumanía, la procedencia de la participación de los inversores extranjeros en Rumanía entre 1991 y noviembre de 2002 es la siguiente:

País Capital social suscrito total (en miles de euros)
Países Bajos 1.523.400
Alemania 832.741
EEUU 669.585
Francia 621.343
Austria 607.900
Italia 512.253
Antillas Holandesas 452.158
Chipre 407.196
Reino Unido 261.987
Turquía 259.763
Grecia 252.385
Corea del Sur 232.661
Suiza 223.455
Hungría 211.499
Luxemburgo 150.185
España 136.409

Los sectores que mayor inversión extranjera recibieron en estos últimos años fueron los de banca, petróleo, cemento, siderurgia, telecomunicaciones y distribución.

 ¿Cómo se desenvuelve la inversión española en Rumanía?
Hasta ahora, las inversiones españolas se han centrado en los siguientes sectores:

  • El sector maderero ha sido uno de los más atractivos, gracias a las grandes extensiones de bosque con las que cuenta el país. Destacan tres empresas:
    - Fadesa, fabricante de parqué.
    - Losán, elaborador de planchas de madera (con la participación de COFIDES y SODEGA).
    - Fupicsa, productor de semielaborados de madera de haya.

  • Este país tiene un gran potencial agrícola y el programa SAPARD puede abaratar la inversión.
    Las empresas españolas pertenecientes al sector agroalimentario establecidas en Rumanía destinan principalmente su producción al mercado local. Entre ellas, cabe resaltar:
    - Campofrío, que tiene un matadero en Tulcea.
    - Cren Internacional, que compró una fábrica de embutidos a las afueras de Giurgiu y una
    granja.

  • En el sector de la distribución, hay que citar:
    - Enaco (que hoy forma parte de Caprabo) en 1999 abrió un cash & carry en Bucarest,
    y en 2002 inauguró en Pitesti el segundo.

  • Las inversiones realizadas en el sector de tráfico de perfeccionamiento se han fomentado debido al bajo coste de la mano de obra rumana. Suelen darse en sectores como textil y confección, calzado y marroquinería, y en los que se hace un uso intensivo de mano de obra.

  • Otras inversiones importantes:
    - Nubiola adquirió una fábrica de pigmentos orgánicos.
    - Tatay compró una planta de plásticos en Bucarest.
    - Ged Capital gestiona un fondo de posprivatización del que es accionista mayoritario el
    Banco Europeo de Reconstrucción y Desarrollo (BERD).


  Por qué Rumanía
Son muchas las razones para invertir en Rumanía:

  • Se trata de un mercado de tamaño medio no saturado.
  • Ofrece una mano de obra muy competitiva, barata y altamente cualificada.
  • Cuenta con una gran abundancia de recursos naturales.

Es innegable que Rumanía tiene una clara vocación europeísta. Fue el primer país de la Europa Central y Oriental que entabló negociaciones con la CE.

En el ámbito internacional, Rumanía es miembro de la Organización Mundial del Comercio (OMC), pertenece al grupo de Cooperación Económica del Mar Negro, así como al Banco de Desarrollo creado por esta institución en 1998 y a la CEFTA. Ha suscrito acuerdos de Libre Comercio con Moldavia, la Asociación Europea de Libre Comercio (EFTA), Turquía e Israel y está en negociaciones para la firma de acuerdos similares con Egipto, Marruecos, Letonia, Lituania
y Estonia entre otros países.

Por otro lado, es un importante receptor de fondos comunitarios y de instituciones financieras internacionales. Es el principal objeto de las operaciones del BERD, después de Rusia y Polonia. También el Banco Europeo de Inversiones (BEI) trabaja activamente en Rumanía, y el Banco de Desarrollo del Consejo de Europa.

 Sectores de interés
Con todo este favorable panorama, es importante destacar los sectores más interesantes para que las empresas españolas se animen a dirigir a ellos su inversión:

  • La producción industrial: Para las empresas españolas de bienes de equipo puede ofrecer oportunidades de inversión la renovación de los equipos y maquinaria que la industria rumana debe desarrollar. En concreto, la maquinaria agrícola e industria alimentaria pueden verse favorecidas por el SAPARD.

  • Los materiales de construcción, aunque, en este caso, la creciente calidad de los azulejos y revestimientos cerámicos locales, pueden frenar el crecimiento de los españoles.

  • Confección, calzado y marroquinería.

  • El sector inmobiliario, ya que la caída de los precios desde mediados de los noventa parece haber tocado fondo, y el de servicios.

El sector público rumano, en general, no efectúa demasiadas compras con cargo al presupuesto nacional, y cuando se producen, se suele establecer una discriminación positiva a favor de las empresas locales.

La mayor parte de las compras públicas en Rumanía suelen cofinanciarse con fondos procedentes de la Unión Europea.

El sistema de concesiones es poco utilizado. Sin embargo, dada la necesidad de desarrollo de infraestructuras y la falta de fondos para ello, es muy posible que en el futuro jueguen un papel más importante.

Por último, en lo que se refiere a al proceso de privatización, todavía hay buenas oportunidades para la inversión, especialmente en los sectores energético y bancario. Otra posibilidad que se sugiere es comprar activos en lugar de sociedades existentes, tema del que se encarga la AVAB.

Rumanía, mercado que supone el 25% de la extensión y el 22% de la población del conjunto de los países candidatos a la UE, presenta, como vemos, un panorama atractivo para la inversión, que sin duda debería animar a los empresarios españoles a realizar inversiones en este cercano, aunque aún, desconocido país.