N.42
Mayo 2001
  Inteligencia competitiva  
  Opinión  
  Opinión de Nuestros Lectores  
  Tras las huellas de...  
  Primeros pasos  
  Actualidad  
  ¿Sabia Usted?  
  Así nos ven  
  Arabia Saudí  
  Fiscalidad  
  Panorama Financiero  
  Usos y Costumbres  
  Oficinas Económicas y Comerciales  
  Cuaderno de Bitácora  
  Inversiones. China  
  Industriales  
  Medio ambiente  
 
  





     
Inteligencia competitiva  
  Opinión  
  Opinión de Nuestros Lectores  

 

El análisis de la información es más importante que su búsqueda


El exceso de datos puede ser contraproducente

  NO HAY QUE ESPERAR A TENER UNA CRISIS  
 

No hay que esperar a tener una crisis

  Los casos de varias empresas


Alguien dijo que competir sin inteligencia competitiva (IC) es como participar en una carrera sin mirar a los otros corredores. La inteligencia competitiva se puede definir como los métodos y procesos, éticos y legales, de análisis de un sector económico, y de las capacidades y comportamiento de la competencia, para obtener y mantener la ventaja competitiva de la empresa.

Aunque sea difícil cuantificar económicamente el beneficio de tener una función de IC, las consecuencias derivadas de no tenerla pueden terminar siendo muy graves. Los exportadores españoles lo saben: un reciente estudio realizado entre 280 empresas de todos los tamaños y sectores demuestra que para el 71% de ellas, un buen conocimiento de las actividades de la competencia es fundamental. Sin embargo, al ser un concepto relativamente nuevo, la IC no goza aún de amplio reconocimiento en España. Hay otros factores
 

Como la tentación simplista de asociarla con el espionaje industrial, la creencia de que es una técnica compleja reservada a las grandes empresas, o de que es sólo un término sofisticado para denominar algo que siempre ha existido.

 que dificultan su comprensión.

Todo lo que la empresa necesita es una red organizada de personas que se responsabilicen de la obtención de información, y que a través de un sistema de filtrado y análisis, puedan transferirla en forma de inteligencia táctica y estratégica a quienes más se puedan beneficiar de ella, porque, no nos confundamos, el reto de la IC consiste en buscar la anticipación y la toma de decisiones, y está orientada a la obtención de resultados.

Según ese estudio, tres de cada cuatro empresas exportadoras analiza el entorno competitivo a través de sistemas informales o discontinuos. El resto, es decir, las empresas que utilizan procedimientos sistemáticos y formales de obtención, análisis y comunicación de la información, declaran tener un conocimiento de sus competidores muy superior a la media
 

Y al mejorar la comprensión del mercado y los competidores, la empresa goza de una clara ventaja competitiva, ya que puede anticipar tendencias del mercado y movimientos de la competencia, y preparar mejor sus decisiones.

.

En muchas ocasiones, lo que suele decidir a una empresa a establecer un sistema de IC es una acción inesperada del mercado que le sorprende, que le obliga a reaccionar, y que a veces hasta pone en peligro su propia existencia. Pero no hay por qué esperar a una situación de crisis: se puede comenzar a realizar actividades de IC de forma sencilla, sin que suponga una carga excesiva para la empresa.

>> Los procesos se adaptan a las necesidades de la empresa
Existe la falsa creencia de que la IC es sólo para grandes empresas con abundantes recursos. Sin embargo, no tiene por qué ser así
 

Es más, el menor tamaño de las pyme puede precisamente facilitar un mejor intercambio de la información, que como hemos visto es fundamental en cualquier sistema eficaz de inteligencia.

 si se utilizan procedimientos sencillos, poco costosos, y que no requieran una dedicación exclusiva del personal. Flexibilidad, utilidad, cooperación, simplicidad y rapidez son cualidades que deben estar presentes en todo proyecto exitoso.

No hay un único sistema de IC, sino varias fases de un ciclo que cada empresa deberá realizar y adaptar según sus necesidades y recursos.

>> Empezar decidiendo las necesidades
La función de inteligencia se puede realizar a través de unidades creadas específicamente para ello, o por departamentos previamente existentes en la empresa, como el de márketing o estrategia, si bien, sea la empresa pequeña o grande, será una única persona, un líder, la responsable de esta actividad.

Es importante que con el tiempo la IC se institucionalice, es decir, aunque exista un coordinador, la IC debe ser algo que impregne a la empresa, que forme parte de su cultura. Para ello es necesario preparar a los empleados para que la información se comparta y fluya.

El método más eficaz de convencer a los empleados de la utilidad de la IC es proporcionarles recomendaciones útiles, que respondan a sus necesidades
 

¿Cuáles son las áreas a las que hay que prestar más atención?, ¿quiénes van a ser los usuarios de la información y cuáles son sus habilidades, creencias, intereses y objetivos?

. Por ello es preciso definir estas últimas antes de empezar la fase de obtención y análisis de la información.

Por lo general, las necesidades de inteligencia de toda empresa están relacionadas con uno de los siguientes tres grupos:

  1. decisiones estratégicas y de márketing;
  2. desarrollos tecnológicos o legislación; y
  3. los principales agentes económicos, incluyendo competidores
     

    Como los competidores son numerosos, es importante definir bien quiénes son los que más nos interesan. Una definición demasiado estrecha del entorno podría deparar sorpresas desagradables.

    , suministradores y posibles socios
     

    De igual forma, suele ser interesante ampliar el radio de acción a industrias diferentes a las de la propia empresa, con el objetivo de obtener nuevas ideas y aplicarlas si es posible a la nuestra.

    .

 






  Portal del Conocimiento
Incluye interesantes artículos, así como foros y prácticas

 

El Exportador

Artículo de El Exportador sobre la información, arma para la competitividad

 

Estudio

Vigilancia tecnológica e inteligencia competitiva. Su potencial para la empresa española