POLONIA. Polonia no para el reloj  


Polonia trata de darse a conocer acercándose a Europa a toda velocidad. España pretende intensificar su presencia en el país. Ése es el objetivo de la especial participación española en la Feria Internacional de Bienes Industriales de Poznan 2000.



Tras el período de cambio sin conmoción iniciado en Polonia en 1989, cabe señalar un importante crecimiento económico durante los últimos años a pesar de que se ha atemperado en 1998-99 debido a tres factores. Aun así, el crecimiento del PIB en 1999 ha alcanzado un nada desdeñable 4,1%.

"Nuestro principal problema -señala Witold Gadomski, economista y redactor de Gazeta Wyborcza, el mayor diario de Polonia- es el déficit por cuenta corriente". Polonia consume más de lo que produce, lo que provoca un déficit comercial estructural que sólo es compensado en parte por la entrada de capital extranjero.

Los demás datos económicos son bastante favorables. Existe prácticamente un equilibrio presupuestario, la deuda externa no es alta y la inflación es moderada.

El Ministerio de Economía polaco prevé un crecimiento medio y una inflación, para la próxima década, cercanos al 6%, junto a una tasa de paro en torno al 7% de la población activa, unas cifras que pueden aproximar a Polonia a la media comunitaria.