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El mundo en sus baldas
El proyecto
de nuevo supermercado virtual está en marcha. Va a revolucionar
la vida doméstica -piensan sus creadores- que lo tienen casi todo
planeado: si ya se puede comprar por Internet, ¿para qué queremos
que los clientes se desplacen?, ¿para qué queremos incluso tener
locales abiertos al público? A partir de ahora, vamos a liberar
a nuestros compradores de la tarea de llenar el carrito, esperar
colas en la caja, embolsar los productos, meterlos en el coche
y llevárselos a casa. Nosotros nos encargaremos de todo -deciden-
pero… ¿qué hacemos? ¿Contratamos tantas personas como pedidos
tengamos para que manualmente los preparen? Quizá sea mejor idea
instalar uno de esos modernos almacenes robotizados -resuelven
finalmente-.
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Quien
así explica los cambios que se han producido en el sector
de la distribución y paralelamente en los sistemas de almacenaje
es Javier Carrillo, director comercial de Mecalux e
hijo del fundador de la compañía, José Luis Carrillo. |
Ésta es la
trastienda del comercio electrónico que ha dejado obsoleto gran
parte del parque de almacenes en apenas cinco años. "Hasta hace
poco los clientes nos pedían una solución para un almacén donde
físicamente iban a almacenar 300 ó 5000 paletas. Frente a esa
problemática, Mecalux organizaba logísticamente la distribución
del espacio. Hoy lo que demandan es una solución para hacer entregas
en un determinado territorio (que puede ser España, México o toda
Sudamérica) en 48 horas. Ya no importa la materialidad del almacén,
lo que necesitan es que su servicio sea ágil".
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Emprendedor del año
José Luis Carrillo, fundador de la compañia, aún
sigue al frente como presidente, de la que es ahora cuarta empresa
del mundo de su sector, 33 años después de haberla puesto en marcha.
Su labor le fue reconocida en el año 1998 con el premio "Emprendedor
del Año" concedido por Ernst &Young. Durante ese año, los titulares
de la prensa económica se llenaron con su nombre y no dudaron
en calificarlo de empresario audaz, valiente, decidido, testarudo,
optimista… al dar a conocer su historia.
En 1966, José Luis Carrillo tenía 29 años y era director general
de la entonces empresa líder de estanterías en España. Las cosas
iban bien y, sin embargo, se arriesgó. Salió de esa compañía,
vendió un piso que acababa de comprar y con los ahorros que tenía
hasta ese momento fundó Mecalux. En aquel momento tan sólo era
un taller de 200 metros cuadrados y cuatro empleados, pero compró
una máquina y después otra e inició la expansión comercial muy
pronto. Tan sólo un año después de haber fundado la compañía ya
tenía delegaciones en Madrid, Valencia y Sevilla. Y, con la misma
velocidad, se convirtió en la empresa líder del mercado español
a los cinco o seis años de existencia.
"Todo eso quizá se deba a la voluntad de investigar mucho en tecnología.
Al principio, cuando mi padre empezó sólo había un tipo de producto
en el mercado y él muy rápidamente desarrolló tres o cuatro con
lo que cubría mejor las necesidades de sus clientes. Además, desde
muy pronto llevó a cabo actividades de márketing muy agresivas
y le dio mucha importancia a las innovaciones tecnológicas para
fabricar más barato y dar un servicio rápido, y eso fue lo que
le catapultó al primer puesto del mercado tan rápidamente", explica
el director comercial de Mecalux. En estos momentos, la compañía
invierte anualmente un 2,5% de sus ventas en I+D.
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