Considere el potencial del mercado colombiano y no descarte realizar negocios por razones de inseguridad.
Se trata de un país de renta media con un crecimiento sostenido en los últimos años y gran estabilidad política. La vida empresarial y comercial en las principales ciudades colombianas es completamente normal.
Aproveche la cercanía cultural y empresarial.
El contacto personal es importante. Haga uso de las buenas relaciones bilaterales y la simpatía que en general tienen los colombianos hacia nuestro país. Es fácil que el empresario colombiano le sorprenda por su seriedad y alta cualificación.
Sea cuidadoso en la elección de su distribuidor o importador.
Busque empresas especializadas y con amplia experiencia en el sector. Si va a iniciar relaciones comerciales, preste especial atención a los medios de pago y las garantías acordadas.
No ceda sus derechos de marca ante el importador colombiano.
Los registros de importación deben quedar a nombre de la empresa española para poder cambiar de importador en el futuro. En la medida de lo posible, proteja sus productos de falsificaciones y copias. La piratería es una práctica extendida en el mercado colombiano.
Plantéese la opción de invertir en el país.
Aproveche los acuerdos arancelarios que ofrece el mercado colombiano frente a terceros países, la nueva legislación para atraer IDE y la actual seguridad jurídica. Los costes laborales y de producción son bastantes menos elevados que los que tendría que asumir en otros países de renta media y alta. Utilice las numerosas facilidades y apoyos que están ofreciendo las instituciones de atracción de inversiones tanto de ámbito nacional como regional
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