INDIA
Promesa cumplida  


La economía india crece con firmeza y está cada vez más volcada al exterior. La confianza de la clase empresarial, el creciente apoyo del Gobierno a la inversión extranjera y el progresivo recorte arancelario hacen de éste un momento único para hacer negocios en la India.

El Gobierno, las empresas, los medios de comunicación, las asociaciones... todos comparten un gran optimismo respecto al desarrollo económico que está experimentando el país. La India lidera el índice de confianza empresarial elaborado por la consultora Grant Thornton, con un 97% de las empresas encuestadas convencidas de que continuará la buena marcha de la economía. El país también lidera la clasificación del índice de confianza de los consumidores, seguido de Noruega y Dinamarca.

Crecimiento y optimismo generalizado
Este optimismo del que hacen gala los indios parece justificado:

  • El mercado de valores de Bombay, el índice Sensex, ha encadenado varios máximos históricos en 2006.
  • El crecimiento económico se sostiene: el año fiscal 2006-2007 se cerrará por segundo año consecutivo con un aumento del PIB superior al 9%.
  • Los servicios, tradicionales generadores de riqueza en la economía india, y los sectores manufactureros son los que están tirando del carro del desarrollo económico.
  • La creciente demanda de la población está estimulando también este repunte en la producción industrial.
  • El proceso de liberalización de la economía y la progresiva entrada de capital extranjero han contribuido a la favorable evolución que en la actualidad experimentan tanto los servicios como la industria.
  • La agricultura registrará previsiblemente un crecimiento poco significativo, en torno al 2,7%. Urge una reforma agrícola para aumentar la productividad del sector que más fuerza laboral emplea.

No obstante, hay ciertos nubarrones que empañan el crecimiento. La inflación, que a finales de enero se situaba por encima del 6%, es una de las principales preocupaciones del Gobierno y del Reserve Bank of India y conduce a la economía a un cierto recalentamiento.

“Pese a que la política monetaria ha sido razonablemente ortodoxa, los límites de la oferta local, así como las debilidades en infraestructuras y el insuficiente proceso de consolidación fiscal están provocando estas tensiones inflacionistas”, afirma José Antonio Bretones, consejero de la Oficina Económica y Comercial de España (Ofecomes) en Nueva Delhi.

Por otro lado, las pérdidas crónicas de las empresas estatales exigen un empuje más decidido hacia la privatización para aumentar el ahorro público y potenciar la inversión, especialmente en infraestructuras.

Ésta es una de las grandes asignaturas pendientes de la India: “Las rutas no están bien acondicionadas y los medios de transporte están anticuados, lo que se traduce en unos costes extra del 35%”, apunta Mariano de Lasa, director financiero de la empresa española de ingeniería Elsamex.

Voluntad aperturista
India mantiene en la actualidad negociaciones para cerrar acuerdos de libre comercio con sus vecinos del Sudeste Asiático (ASEAN), Corea del Sur, Suiza o Islandia. Además, espera entablar conversaciones pronto con Japón y la UE, su mayor socio comercial. Existen igualmente planes para iniciar contactos con Australia y con China.

El país ha sido tradicionalmente muy proteccionista: los aranceles suponían hace unos años hasta un 30% de los recursos corrientes del Estado central. Pero en los tres últimos años, los aranceles se han rebajado a un ritmo anual de 2,5 puntos porcentuales y el Gobierno indio se ha comprometido a converger con la estructura arancelaria de los países de la ASEAN.

El rápido crecimiento que experimenta el país le lleva a necesitar tecnología extranjera. El Gobierno, consciente de las limitaciones de la oferta nacional, promueve los incentivos para la importación de maquinaria. Estas reducciones arancelarias e incentivos se han traducido en un incremento del 55% en las importaciones de bienes de equipo en los últimos meses.

El proceso de apertura del país se ve en cierto modo ralentizado por la composición del actual
Gobierno. Los partidos de izquierda que forman coalición con el partido del Congreso Nacional Indio se muestran reacios a una excesiva liberalización de la economía, a lo que se añade la escasa popularidad de estas medidas en amplios segmentos de la sociedad.

En busca de inversión extranjera
Son muchas las señales de apertura que están empujando a las grandes multinacionales a planificar su incursión en la India. Gigantes de la distribución como Wal-Mart, Tesco o Carrefour ultiman sus planes de entrada ante la progresiva apertura del sector.

La inversión extranjera en la distribución minorista está prohibida para las tiendas multimarca y todavía está limitada al 51% en el caso de tiendas de marca única. Pero para el comercio mayorista no existen límites a la inversión.

El sector de la distribución está aún poco desarrollado en la India y predomina la distribución tradicional en pequeñas tiendas llamadas kiranas. El total de establecimientos minoristas en el país llega a los 12 millones, de los cuales dependen numerosas familias. Es en este punto donde nace el recelo del país a abrir este sector. De ahí que los grandes grupos tengan que buscar socios locales.

“Una vez creada una sociedad con un socio indio, es recomendable que el socio español mantenga la gestión y la toma de decisiones. El personal local trabaja muy bien cuando tiene unas pautas bien marcadas y ayuda a lidiar con la burocracia y la peculiar idiosincrasia del país”, explica Mariano de Lasa, de Elsamex.

Las empresas estatales suelen partir con trato favorable en los concursos públicos. De hecho, existe un criterio de adjudicación para estos concursos, el llamado purchase price preference. Esta cláusula sólo se aplica a proyectos de valor inferior a los 18,5 millones de euros y no afecta a las
joint-ventures de empresas públicas y privadas, pero los empresarios recomiendan asociarse con un partner indio para entrar con mejor pie en este tipo de concursos.

El Gobierno indio está mostrando un creciente interés en atraer inversión extranjera para fomentar el desarrollo económico. La inversión que recibe está todavía muy por debajo de la de otros países emergentes como China.

La tendencia, sin embargo, es claramente alcista: si el año fiscal 2005-06 se cerró con una inversión directa extranjera total de 4.700 millones de dólares, los datos que se manejan 2006-07 cifran en 9.000 millones de dólares los flujos recibidos. Además, el Gobierno discute la apertura a la inversión extranjera en sectores como el financiero, la aviación civil, la minería o las telecomunicaciones.

Un hueco para España
España mantiene todavía una presencia reducida en la India de acuerdo con sus posibilidades. No obstante, cada vez son más las empresas que desembarcan en el país.

“Apenas hay competencia”, señala Mario Gil, director de Indolink Consulting S.L. y con diez años de experiencia en este mercado. “Las empresas locales ofrecen menores costes pero poca calidad y las grandes multinacionales necesitan tiempo para adaptarse. Las pymes españolas tienen grandes oportunidades gracias a su flexibilidad y know-how”.

La India, por disponibilidad de personal cualificado, extendido conocimiento del inglés y su estructura industrial, supone una mejor opción frente a China para la fabricación de un producto de calidad media o media-alta, así como de alto contenido tecnológico. El Centro para el Desarrollo Tecnológico e Industrial (CDTI), dependiente del Ministerio de Industria, Turismo y Comercio, estableció recientemente una delegación en la India con el objetivo de promover la cooperación tecnológica empresarial.

Mutuo desconocimiento
España, por el contrario, nunca ha tenido vínculos históricos con la India. El mutuo desconocimiento es, por tanto, el mayor problema que separa a ambos países y la falta de una imagen-país consolidada juega en contra de nuestros intereses.

El Plan Integral de Desarrollo de Mercados (PIDEM) diseñado para la India en 2005 (ver El Exportador Digital, nº 97) ha sido proyectado con el objetivo prioritario de dar a conocer y mejorar la imagen de los productos, servicios y tecnología españoles.

La experiencia es un grado

  • Rinder
    “El mercado indio de motocicletas es cuatro veces superior al europeo en cuanto a volumen”, señala Xavier Eskibel, director general, evidenciando el potencial que significa el país para esta compañía. Rinder planea ahora entrar en los mercados japonés e indonesio desde sus plantas productivas de la India.
  • Elsamex
    Mariano de Lasa, director financiero del grupo para Asia, asegura que las expectativas de la empresa en la India son importantes. Prueba de ello son sus planes de apertura de laboratorios de control de calidad en la construcción así como el inicio de la división de mantenimiento de edificios.

  • Zahonero
    “La principal razón para entrar en el país fue estar cerca de la industria local del calzado y no tanto abaratar costes en mano de obra, puesto que en nuestro caso los procesos están muy mecanizados”, apunta Silvio Lucas, director general en la India, quien añade que “en este sector es necesario estar cerca del cliente”.

  • Indolink Consulting
    Mario Gil, director, advierte de muchas posibilidades en este mercado: “Desde la India se puede llegar a un gran número de empresas de diferentes países que tienen aquí fábricas o centrales de compras, a lo que hay que añadir el atractivo del mercado local y de otros cercanos como África Oriental u Oriente Medio”.

En la edición en papel de El Exportador se ofrece una relación de los sectores de actividad en la India con mayor potencial para las empresas españolas.

Documentación
Country Report: India
The Economist Intelligence Unit (EIU), diciembre 2006, 41 págs; en inglés.

Informe Económico y Comercial India
Oficina Económica y Comercial de la Embajada de España en Nueva Delhi, febrero 2007, 29 págs.

India hoy
Economía Exterior
, número 39; 2006/2007, 152 págs.