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Promesa cumplida |
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El Gobierno, las empresas, los medios de comunicación, las asociaciones... todos comparten un gran optimismo respecto al desarrollo económico que está experimentando el país. La India lidera el índice de confianza empresarial elaborado por la consultora Grant Thornton, con un 97% de las empresas encuestadas convencidas de que continuará la buena marcha de la economía. El país también lidera la clasificación del índice de confianza de los consumidores, seguido de Noruega y Dinamarca.
No obstante, hay ciertos nubarrones que empañan el crecimiento. La inflación, que a finales de enero se situaba por encima del 6%, es una de las principales preocupaciones del Gobierno y del Reserve Bank of India y conduce a la economía a un cierto recalentamiento. “Pese a que la política monetaria ha sido razonablemente ortodoxa, los límites de la oferta local, así como las debilidades en infraestructuras y el insuficiente proceso de consolidación fiscal están provocando estas tensiones inflacionistas”, afirma José Antonio Bretones, consejero de la Oficina Económica y Comercial de España (Ofecomes) en Nueva Delhi. Por otro lado, las pérdidas crónicas de las empresas estatales exigen un empuje más decidido hacia la privatización para aumentar el ahorro público y potenciar la inversión, especialmente en infraestructuras. Ésta es una de las grandes asignaturas pendientes de la India: “Las rutas no están bien acondicionadas y los medios de transporte están anticuados, lo que se traduce en unos costes extra del 35%”, apunta Mariano de Lasa, director financiero de la empresa española de ingeniería Elsamex.
El país ha sido tradicionalmente muy proteccionista: los aranceles suponían hace unos años hasta un 30% de los recursos corrientes del Estado central. Pero en los tres últimos años, los aranceles se han rebajado a un ritmo anual de 2,5 puntos porcentuales y el Gobierno indio se ha comprometido a converger con la estructura arancelaria de los países de la ASEAN. El rápido crecimiento que experimenta el país le lleva a necesitar tecnología extranjera. El Gobierno, consciente de las limitaciones de la oferta nacional, promueve los incentivos para la importación de maquinaria. Estas reducciones arancelarias e incentivos se han traducido en un incremento del 55% en las importaciones de bienes de equipo en los últimos meses. El proceso de apertura del país se ve en cierto modo ralentizado por la composición del actualGobierno. Los partidos de izquierda que forman coalición con el partido del Congreso Nacional Indio se muestran reacios a una excesiva liberalización de la economía, a lo que se añade la escasa popularidad de estas medidas en amplios segmentos de la sociedad.
La inversión extranjera en la distribución minorista está prohibida para las tiendas multimarca y todavía está limitada al 51% en el caso de tiendas de marca única. Pero para el comercio mayorista no existen límites a la inversión. El sector de la distribución está aún poco desarrollado en la India y predomina la distribución tradicional en pequeñas tiendas llamadas kiranas. El total de establecimientos minoristas en el país llega a los 12 millones, de los cuales dependen numerosas familias. Es en este punto donde nace el recelo del país a abrir este sector. De ahí que los grandes grupos tengan que buscar socios locales. “Una vez creada una sociedad con un socio indio, es recomendable que el socio español mantenga la gestión y la toma de decisiones. El personal local trabaja muy bien cuando tiene unas pautas bien marcadas y ayuda a lidiar con la burocracia y la peculiar idiosincrasia del país”, explica Mariano de Lasa, de Elsamex. Las empresas estatales suelen partir con trato favorable en los concursos públicos. De hecho, existe un criterio de adjudicación para estos concursos, el llamado purchase price preference. Esta cláusula sólo se aplica a proyectos de valor inferior a los 18,5 millones de euros y no afecta a las El Gobierno indio está mostrando un creciente interés en atraer inversión extranjera para fomentar el desarrollo económico. La inversión que recibe está todavía muy por debajo de la de otros países emergentes como China.
“Apenas hay competencia”, señala Mario Gil, director de Indolink Consulting S.L. y con diez años de experiencia en este mercado. “Las empresas locales ofrecen menores costes pero poca calidad y las grandes multinacionales necesitan tiempo para adaptarse. Las pymes españolas tienen grandes oportunidades gracias a su flexibilidad y know-how”. La India, por disponibilidad de personal cualificado, extendido conocimiento del inglés y su estructura industrial, supone una mejor opción frente a China para la fabricación de un producto de calidad media o media-alta, así como de alto contenido tecnológico. El Centro para el Desarrollo Tecnológico e Industrial (CDTI), dependiente del Ministerio de Industria, Turismo y Comercio, estableció recientemente una delegación en la India con el objetivo de promover la cooperación tecnológica empresarial.
El Plan Integral de Desarrollo de Mercados (PIDEM) diseñado para la India en 2005 (ver El Exportador Digital, nº 97) ha sido proyectado con el objetivo prioritario de dar a conocer y mejorar la imagen de los productos, servicios y tecnología españoles.
En la edición en papel de El Exportador se ofrece una relación de los sectores de actividad en la India con mayor potencial para las empresas españolas.
Informe Económico y Comercial India India hoy
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