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COMPROMISO, POR DENTRO Y POR FUERA
Win-win en la pyme internacional
 ¿Qué es realmente la responsabilidad social de la empresa?


La situación win-win se produce cuando todos salen favorecidos; en el ámbito de la RSE, gana la empresa, gana la sociedad. ¿Puede la pyme beneficiarse igualmente de una actuación responsable?, ¿son relevantes sus aportaciones a la mejora de la sociedad?

Para la pequeña y mediana empresa con negocios internacionales, la cuestión no es baladí, sobre todo para las que trabajan en países en desarrollo donde la legislación es muchas veces más laxa en términos laborales y de medio ambiente.

Es evidente que las empresas de menor tamaño carecen de los recursos e influencia de las grandes corporaciones. Existe sin embargo un número creciente de casos de referencia, como señala la Unión Europea en su Informe sobre Responsabilidad Social de las Empresas, que muestra cómo empresas pertenecientes a diversos sectores han percibido beneficios derivados de prácticas responsables, contribuyendo, además, a una sociedad mejor. Éste es el caso de la empresa española Euroquímica, que actúa en el área de revestimientos y pinturas especiales destinadas al sector industrial.

Estas pequeñas y medianas empresas han identificado al menos ocho aspectos beneficiosos derivados de la implantación de políticas de RSC:

  • el incremento de la motivación y del compromiso de los empleados;
  • la mejora de las aptitudes del personal;
  • el aumento de la satisfacción en la propia compañía y en su entorno empresarial;
  • el establecimiento de relaciones más amigables con la localidad en la que trabajan;
  • una mejora de la imagen y de la reputación corporativa por parte de la comunidad, clientes, proveedores y distribuidores;
  • una mayor atención por parte de los poderes públicos;
  • la creación de redes de contacto que facilitan la relación con socios y proveedores o la identificación de nuevos clientes;
  • y la diferenciación en el mercado, en cuanto que son considerados socialmente responsables.

No es frecuente encontrar pymes en España que elaboren memorias de sostenibilidad: Bodegas Pirineos y Harineras Villamayor son algunas de las excepciones.

Aun en ausencia de este informe, algunas pequeñas y medianas empresas utilizan otros medios a su alcance: campañas publicitarias, noticias en prensa, premios y reconocimientos, desarrollo de páginas web, circulares internas, revistas profesionales o material de promoción.

Para movilizar los recursos y las capacidades de las empresas europeas y hacer de Europa un polo de excelencia en este ámbito, la Comisión Europea ha anunciado su apoyo a una Alianza Europea para la Responsabilidad Social de las Empresas. Alianza que está abierta a todas las empresas europeas, independientemente de su tamaño, a las que se invita a expresar su apoyo al proyecto. No es un instrumento jurídico que deban firmar las empresas, sino un marco político general para las iniciativas en curso o que vayan a emprender en este ámbito las grandes empresas, las pymes y las partes interesadas.

En España, el futuro Libro Blanco de la Responsabilidad Social Corporativa, que ha de ser redactado por la Subcomisión Parlamentaria de RSE y que previsiblemente verá la luz esta primavera, versará probablemente sobre las diferentes medidas de apoyo público previstas para el desarrollo de la responsabilidad social en el ámbito de la pequeña y mediana empresa. El esperado documento definirá además, el papel del Gobierno en el desarrollo general de la RSE en España.

Sobre el terreno
De momento, y desde hace unos años, cada vez son más las compañías que elaboran una memoria de sostenibilidad e invierten tiempo y dinero en comunicar a los mercados lo que hacen en este terreno. En España lo hacen ya el 25% de las grandes empresas, cuando en 2002 ese porcentaje se quedaba en el 11%, según un reciente estudio realizado por la auditora KPMG sobre responsabilidad corporativa. En Japón y en el Reino Unido este porcentaje llega al 80% y al 70% respectivamente, mientras que en Francia o Italia alcanza en 40% y el 31%.

La tendencia no parece que se vaya a detener. Éstas son algunas de las compañías españolas que se van decantado por este modo de gestión. Todas ellas, adheridas al Pacto Mundial, elaboran una memoria de sostenibilidad y algunas conforme a los criterios GRI.

  • ACCIONA
    “Nuestro reto es desarrollar nuestra actividad sin incrementar el uso de recursos ni el deterioro medioambiental, a través de una política de gestión que nos permita crear más valor al accionista y a la sociedad, y con el menor impacto ecológico posible”, aseguran fuentes de la compañía.

    Acciona fue la primera empresa española del Ibex 35 que se incorporó al Consejo Mundial Empresarial para el Desarrollo Sostenible.
    “Nuestra experiencia, nuestra forma de trabajar y nuestro compromiso con la sociedad son factores que pueden facilitar a buen seguro un mayor volumen de negocio internacional”, concluyen.

  • GRUPO SANTANDER
    La actividad del Grupo Santander en esta materia se centra en una actividad, estructura y entorno sostenibles.

    En esta línea, Borja Baselga, director de Responsabilidad Social Corporativa, destaca la cesión de microcréditos en Latinoamérica para la financiación de diferentes proyectos.

  • GRUPO SOS
    Como aseguran desde el Grupo SOS, “en muchos países la RSE ya es una exigencia, por lo que no cumplir los criterios de la misma, sería renunciar a tener una presencia activa en dichos mercados. No obstante, estamos convencidos de que nuestro compromiso debe ser global, ya que es la única forma de dar credibilidad a nuestras actividades en este sentido”.

    Dentro de la estrategia de responsabilidad social del Grupo SOS se enmarca el programa de desarrollo local llevado a cabo en la factoría que tiene en la ciudad tunecina de Nefta. “El objetivo ha sido mejorar las condiciones laborales de las personas que trabajan en la fábrica, en su mayoría mujeres. Gracias a ello, se ha conseguido su integración social en un entorno predominantemente masculino. Acción que ha obtenido el reconocimiento de las autoridades locales”.

  • INDRA
    Indra ha puesto en funcionamiento la unidad de Centros de Desarrollo para potenciar la descentralización de la producción basada en métodos de gestión de industrialización de la producción de software. “Esta red de centros de desarrollo, que cuenta en la actualidad con un Centro de Alto Rendimiento (CARMA) en Buenos Aires, con unas 100 personas que dan servicio tanto a Latinoamérica como a España, es un  motor de desarrollo local, ya que la riqueza se genera y se queda en la zona”, asegura Beatriz Sánchez Guitán, su gerente de Desarrollo Corporativo y Marketing.

  • MANGO
    En Mango consideran que la responsabilidad social abarca toda su cadena de suministro.

    Las actuaciones de Mango durante el último año en materia de RSE se han centrado, fundamentalmente, en la verificación de su Código de Conducta para fabricantes y talleres de producción por parte de sus auditores externos. “El objetivo ha sido auditar el 100% de las fábricas en Marruecos e iniciar las auditorías en China. De forma paralela se está realizando también la auditoría en las fábricas ubicadas en el resto de países que trabajan para nuestra organización”, explica Nicolás Olive, adjunto a gerencia.

¿Cómo se valora el éxito empresarial?
A la hora de enfrentar la responsabilidad social y las relaciones con los grupos de interés, quizá toda empresa debería hacerse la pregunta previa sobre qué se entiende por éxito empresarial. A esta cuestión se darán sin duda diferentes respuestas. Todas ellas reflejarán prioridades y objetivos, pondrán límites a las actuaciones presentes y futuras, y establecerán pautas y compromisos para el desarrollo de la empresa.

Preguntas concretas, como las que plantea Accountability, institución británica destacada por su actividad de desarrollo de competencias empresariales para el comportamiento ético,en su Manual para la Práctica de las Relaciones con los Grupos de Interés, determinan las posibilidades de que los esfuerzos realizados en la comunicación con los grupos de interés pueden resultar beneficiosos para la compañía. Entre otras, es recomendable que las empresas se formulen las siguientes preguntas: ¿su relación con los stakeholders responde a un interés auténtico de evaluar los impactos relevantes de su negocio o responde a un deseo de mejorar sus relaciones públicas?, ¿el proceso incluye a todos los grupos de interés o está eludiendo a grupos seriamente afectados?,¿cómo pretende evaluar sus actuaciones?

Si las respuestas a estas cuestiones conducen a una aproximación oportunista a los temas sociales o a las relaciones con los stakeholders, los esfuerzos realizados podrían resultar estériles e incluso contraproducentes.

(En la página 11 de la edición en papel de El Exportador, se recogen en un cuadro algunos ejemplos de prácticas responsables, ámbitos y acciones.)

La información presentada se ha extraído de un artículo que, elaborado por Ainhoa Marín Egoscozábal y Marybel Pérez Suárez de la Cátedra en Análisis de la Responsabilidad Social de la Empresa de la Universidad Antonio de Nebrija, se puede consultar, en su versión íntegra, en la edición en papel de El Exportador.