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HUNGRÍA
Hacia la convergencia | 1 | 2 |


Un rasgo geográfico característico de Hungría es la enorme llanura que forma su territorio. La llanura parece sugerir, en general, equilibrio, homogeneidad y otros conceptos similares. Exactamente eso es lo que ocurre también con el sistema político, la economía y la sociedad húngaras. Un clima de estabilidad, aunque no exento de problemas.

Desde comienzos de los años 90, se han producido unas profundas transformaciones que han otorgado confianza a los inversores, tanto nacionales como extranjeros, y han catapultado a la iniciativa privada. (Ver El Exportador Digital nº 45).

Buenos cimientos
El consejero económico y comercial de la Embajada de España en Budapest, Walden Fernández Lobo, cree que “Hungría es seguramente el país más avanzado en la transformación estructural de la región, aunque con las lógicas dificultades económicas”.

Sin embargo, son tres los problemas macroeconómicos más preocupantes de la economía húngara, que no son además nuevos, pues vienen arrastrados desde la década de los 90:

De todas formas, a pesar de mantener un sistema político estable y un entorno de negocios muy dinámico, Hungría ha sufrido una degradación en su calificación de riesgo-país a lo largo del año 2005 por parte de algunas de las agencias internacionales, principalmente a causa de su incapacidad para eliminar sus carencias en materia de fiscalidad y de balanza corriente. Ello no debe ser, sin embargo, un obstáculo para continuar confiando en el mercado húngaro, “una economía con ciertas dificultades de tipo macroeconómico, pero moderna y pujante en algunos sectores y camino de serlo en otros, como por ejemplo el de las infraestructuras”, sentencia Juan José García, responsable de área de CAF.

Volcado al exterior
El mercado húngaro es uno de los más abiertos del panorama internacional. Walden Fernández Lobo, consejero económico y comercial español, destaca: “La tasa de apertura es nada menos que del 117% de su PIB, siendo su principal socio comercial la UE. De hecho, el mercado de la UE-15 ha absorbido más del 75% de las exportaciones de Hungría en los últimos tres años”.

Un elevado porcentaje de estas exportaciones proviene de empresas de capital extranjero, sobre todo comunitarias, que se han instalado en el país.

Del lado de las importaciones, las dos terceras partes proceden también de sus socios europeos. Hungría adquiere fuera de sus fronteras principalmente maquinaria eléctrica (ver El Exportador Digital nº 66) y mecánica; vehículos y combustibles, sectores que representan en conjunto el 60% de sus compras.

Merece la pena destacar, por la significación que tiene para nuestro país, el enorme auge que está adquiriendo el turismo internacional en Hungría (ver mapa). Huelga señalar las posibilidades que se abren para las empresas españolas de estos sectores, y que no están siendo convenientemente aprovechadas.

El comercio exterior húngaro se encuentra liberalizado prácticamente en su totalidad. A la hora de comercializar productos en el mercado húngaro, es necesario señalar que los canales de distribución de bienes de consumo se encuentran en proceso de redefinición, expansión y búsqueda de nuevas posibilidades: las pymes locales están perdiendo parte de su preponderancia en favor de las empresas con capital extranjero, principalmente los grandes líderes alemanes y austriacos, y cada vez se pone en marcha un mayor número de centros comerciales nuevos.

Por lo que se refiere a los productos industriales, de nuevo los canales de distribución están dominados por firmas alemanas o austriacas, cuyas decisiones de comercialización dependen, en muchos casos, de las empresas matrices.

Inversión extranjera por doquier
Hungría fue uno de los pioneros entre los antiguos países del Telón de Acero en abrirse a la inversión extranjera. La participación del capital extranjero en el programa de privatizaciones se aproxima al 60%.

Hasta el tercer trimestre de 2005, la inversión directa extranjera acumulada alcanzaba los 42.000 millones de euros. El país magiar puede presumir de uno de los mayores índices mundiales de inversión foránea per cápita, 3.650 euros.

Europa ayuda
En general, puede decirse que formar parte de la UE se corresponde con los deseos de los húngaros aunque aprecien que, como expresa el consejero español Fernández Lobo, “de todos modos, no podrán beneficiarse tanto como lo hizo España en su momento de la política de cohesión impulsada desde Bruselas”.

Para el período 2007-2013, Hungría percibirá 22.600 millones de euros en fondos estructurales y de cohesión, una cantidad nada despreciable. (Ver mapa.)

El Banco Europeo de Inversiones (BEI) es la institución que proporciona una mayor asistencia financiera al país. Por su parte, el Banco Europeo de Reconstrucción y Desarrollo (BERD), aunque está fuera de la órbita de la UE, también contribuye a la financiación del país.

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