El turismo
residencial tiene una repercusión económica de 21.000
millones de euros, si se toma como base la demanda anual de 65.000
viviendas, según se recoge en el estudio Turismo Residencial
Español: Diagnóstico y Propuestas de Internacionalización
(T.R.E.S.), editado por el ICEX en colaboración con la Asociación
de Promotores Constructores de España (APCE).

Además,
este sector se erige entre dos de los principales pilares
de la economía española:
- La
construcción:
El parque actual de viviendas destinadas a segunda residencia,
constituido por 3,8 millones de casas, equivale casi al 18%
del total censado. El sector del turismo residencial podría
suponer un confortable colchón en caso de que se produjese
la tan anunciada fase de desaceleración de la demanda de
primeras viviendas en España.
- El
turismo: En él muestra su poder de fidelización,
desestacionalización y estabilización, como se pone
de manifiesto en la Costa del Sol-Costa del Golf. Se observa que
el 60% de los más de 50 millones de turistas que visitan
anualmente España repite destino por tercera vez.
California versus Florida
Los grandes desplazamientos
que hicieron millones de estadounidenses de los Estados del norte
a Florida o a California, en
los años 60 y 80 respectivamente, son los dos grandes modelos
objeto de reflexión dentro del sector.
Los expertos
aseguran que en España, hasta este momento, se ha estado
produciendo lo que se podría denominar el efecto Florida,
aunque “hemos observado indicios de traslados parciales de
actividades económicas”, afirma Manuel Gandarias, presidente
de Live in Spain,
una asociación de promotores inmobiliarios, constructores
e intermediarios.
Pero en el sector
de la vivienda residencial, la opción es clara: “El
modelo California es a lo que deberíamos aspirar, ya que
genera empleo y riqueza, a la vez que fija las poblaciones”
sostiene José Manuel Galindo, presidente de la Comisión
de Turismo Residencial de la APCE y secretario general de la Asociación
de Promotores Inmobiliarios de Madrid (ASPRIMA).
“La idea
es crear un paraíso de la nada, un complejo residencial con
todo incluido”, expresa Gabriel Fernández-Álava
de la Vega, director comercial del grupo inmobiliario Gomendio.
¿Cómo? “Respetando el medio ambiente y creando
un entorno urbano agradable, preferiblemente ubicado cerca de un
núcleo urbano consolidado; manteniendo un nivel de exigencia
muy alto en limpieza y seguridad; ofreciendo una oferta adecuada
de servicios y limitando el uso del vehículo particular,
potenciando los desplazamientos a pie y en bicicleta”. En
definitiva, “poniendo todos los medios para que los propietarios
desarrollen un sentimiento de pertenencia, de orgullo por vivir
allí”, precisa Jordi Ferrer Graupera, socio-director
de la consultora Tourism & Leisure–Europraxis.
Convivencia entre grandes y pequeños
“Hasta
no hace mucho tiempo, tanto la construcción como la promoción
de la vivienda turística se consideraba un negocio de riesgo.
Sin embargo, el proceso de integración europea en su conjunto
y la adopción del euro han modificado el panorama del sector,
pasando a convivir en la costa española las promotoras locales,
de baja capacidad financiera, con las nacionales”, señala
Galindo.
De entre las
50 primeras promotoras españolas por volumen de facturación,
39 ya han incorporado a su actividad diaria la promoción
de viviendas vacacionales, según un estudio realizado por
la consultora especializada en servicios inmobiliarios Grupo
i.
La capacidad
de respuesta de la industria inmobiliaria española a posibles
incrementos de demanda es casi absoluta, coinciden en afirmar todas
las fuentes del sector. Posibilidad que, aunque ha estado siendo
impulsada por distintos motivos, se mantendrá
en suspenso a causa de los últimos acontecimientos en Madrid,
que hacen prever un período de incertidumbre.
Para Rafael
Codoñer, director gerente de CISA,
la compañía inmobiliaria de Bancaja, “España
es uno de los países donde más rápido se comercializa
la vivienda, lo que nos permite dar una inmediata satisfacción
a la demanda emergente. Todo un símbolo del dinamismo del
sector”.
Asignaturas pendientes
“Las viviendas
turísticas en el extranjero, sobre todo las localizadas en
España, se presentan como una excelente alternativa de inversión
y una buena forma de vivir, llegando a convertirse en el símbolo
del bienestar de la clase media”, asegura José María
Morillo, director del departamento de Inversiones Exteriores de
la Oficina Económica
y Comercial de la Embajada de España en Londres.
El protagonismo adquirido
por el sector no debe diluir otras asignaturas que quedan por aprobar:
- la escasa internacionalización
de las empresas y su actitud pasiva ante los mercados exteriores,
- el desconocimiento
y la falta de control de los canales de distribución en
los principales focos de demanda,
- la exigua labor de
promoción en países como Reino Unido, Alemania o
Noruega y
- el insuficiente desarrollo
de redes comerciales internacionales, lo que trae consigo una
alta dependencia de agentes externos.
La preocupación
por paliar estas trabas y facilitar el proceso de internacionalización
del turismo residencial ha llevado al ICEX, a petición de
la APCE y de Live in Spain y en colaboración directa con
la primera, a elaborar anualmente planes sectoriales. El objetivo:
“Poner en manos de los empresarios españoles los instrumentos
necesarios para neutralizar los problemas que puedan surgir en función
de las deficiencias del sector y concienciarles sobre la importancia
tanto de tener un mayor control sobre los canales de comercialización,
como de mantener un conocimiento profundo de la competencia y de
los clientes”, expone Juan Miguel Márquez, director
de la división de Promoción de Servicios y Coordinación
del ICEX.
El quinto plan sectorial
ya se ha echado a rodar con el diseño del sello de confianza,
que será dado a conocer al sector probablemente el próximo
mes de junio.
Misiones de
compradores a los países considerados como de demanda emergente,
tales como Rusia o Noruega, misiones de intermediarios al Salón
Inmobiliario de Madrid; la organización de un pabellón
oficial HomeSpain en Londres y de otro informativo en la Homes
Overseas de Dublín; y la visita a otros foros de turismo
residencial como el Marbella
Meeting Point, completan las principales acciones recogidas
en el Plan Sectorial de 2004.
HomeSpain:
reconocimiento del sector
Por su
apoyo institucional al sector inmobiliario turístico y por
la organización de la Feria Oficial de Turismo Residencial
Español en el mercado británico, HomeSpain, el ICEX
fue premiado en la I Edición de los Premios Live in Spain–CISA,
otorgados por primera vez el pasado año y organizados a instancia
de Live in Spain, bajo el patrocinio de CISA.
Con solo dos ediciones,
HomeSpain es considerada por el sector como un escaparate único
para mostrar en el Reino Unido la variada oferta de turismo residencial
existente en España. Unas 36 empresas y unos 1.500 visitantes
son las cifras con las que se cerró su última convocatoria,
a finales de octubre del pasado año.
Ganar confianza
El primer paso ya está dado: la APCE prepara un sello de
confianza para las promociones de viviendas residenciales. “Dirigido
a los potenciales compradores, este marchamo estará homologado
por operadores, agencias inmobiliarias y todas aquellas instituciones
oficiales o agrupaciones profesionales relacionadas con el negocio
inmobiliario en el país origen de la demanda”, precisa
José Manuel Galindo.
Se trata de configurar
una imagen de seriedad y de cumplimiento con las normas. Como señala
Galindo, “la confianza no es sólo un problema jurídico,
sino de información y percepción en última
instancia”.
Más allá de los agentes
Abrir los canales de distribución con el objetivo de dejar
de depender de los agentes o intermediarios en el clima de seguridad
conseguido resulta fundamental para acabar con el pago de las comisiones,
que van del 12% al 20% por venta realizada, lo que encarece el coste
de las viviendas en un momento en que los mercados exteriores se
muestran muy sensibles a las subidas de los precios.
Hoy en día son
la figura clave puesto que son ellos los que tienen la confianza
del posible comprador.
Firmas como Fadesa, Proincasa
o Marina D’Or han decidido invertir para mantener la competitividad.
Todas ellas han abierto una oficina en Londres como paso previo
a la creación de su propia red de ventas. Otras como el Grupo
Pinar se lo están planteando seriamente.
Los proyectos
de coinversión, como el que ha dado vida al proyecto Alfaz
del Sol en la localidad alicantina de Santa Pola, promovido por
CISA en asociación con el grupo inmobiliario noruego Selvaag
Gruppen y con Exsos, todavía no es un recurso
muy extendido entre las empresas del sector.
El presidente
de Live in Spain advierte de la existencia de nuevas vías
todavía por explotar como son las agencias de seguros, las
instituciones financieras, los grandes almacenes como Harrods y
Selfridges o los touroperadores de viajes especializados
en destinos turísticos, “apreciados por los clientes
extranjeros y acostumbrados a mover importantes cantidades de clientes,
gracias a sus propias redes de comercialización”.
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