En portada
Empresas
Mundo
Mercados
Gestión
En cifras
Libros
¿Sabía usted?
Suscripción
edición papel
Newsletter
Archivo
Buscar
Contacte con
nosotros



MARRUECOS
Hacia la apertura | 1 | 2 |


Marruecos, tan cerca de España, y en ciertos aspectos, quizá tan lejos. Pero en uno de ellos, la cercanía es cada vez mayor: las relaciones comerciales, los contactos entre empresas, el deseo de establecer negocios de forma conjunta. Un país que se está abriendo al mundo y que está ávido de recibir capital desde el exterior para financiar su propio desarrollo.

Un dato que avala la paulatina transformación de la estructura económica de Marruecos es el mayor peso que está adquiriendo el sector industrial, que genera ya el 19% del PIB. Sin embargo, conviene subrayar que la economía continúa caracterizándose por el significativo peso de la agricultura (según las cosechas, varía entre el 12% y el 20%), la artesanía (19%), el comercio (12,6%) y el sector público (11%). Asimismo, otros sectores destacados, especialmente por su enorme incidencia en las exportaciones, son la minería y la pesca.

Por otra parte, en los últimos años, y aunque con cierta lentitud, se está desarrollando el sector servicios que contribuye al PIB con un 5%, y que, junto con las cuantiosas remesas de emigrantes ayudan a compensar en la balanza corriente el tradicional déficit comercial.

Proceso de liberalización económica
La economía de Marruecos presenta un importante potencial de crecimiento y se halla en pleno proceso de liberalización, habiendo alcanzado, especialmente en los últimos años, una estabilidad macroeconómica digna de reseñar. Sin embargo, no puede ignorarse una serie de problemas de tipo estructural:

  • Excesiva dependencia del sector agrícola o de la artesanía.
  • Un sector público sobredimensionado.
  • Altos índices de pobreza.
  • Un paro estructural elevado.
  • Baja cualificación de la mano de obra.
  • Y cierta lentitud en las reformas estructurales más necesarias.

Aunque durante la década de los 90, la evolución de la economía marroquí fue irregular y el crecimiento más bien débil (no superando en media el 1,9%), la tendencia ha cambiado debido a dos factores: unas excelentes campañas agrícolas y una mejora de la confianza económica por el mayor compromiso de las autoridades con el proceso de reformas.

El bajo nivel de inflación constituye un dato muy llamativo. Así lo destaca, en Claves de la Economía Mundial (edición 2003), Mónica Goded, profesora de economía mundial de la Universidad San Pablo CEU, al señalar que “la política de estabilización, iniciada en la década de los años ochenta, ha logrado sus objetivos en cuanto al control de la inflación, ya que ésta permanece en niveles más propios de países desarrollados que de economías emergentes”.

Además, Marruecos ha llevado a cabo una importante reducción de su deuda externa, a través de una gestión activa. Sin embargo, dos indicadores de coyuntura se mantienen como los más preocupantes para la evolución de la economía marroquí:

  • El desempleo, y en especial el desempleo urbano.
  • Y el déficit público, que se incrementó en 2002 hasta el 4,3%situándose en 2003, contabilizando las privatizaciones, en el 3,6%.

Marruecos y la UE
Las relaciones entre Marruecos y la UE vienen marcadas por el Acuerdo Euromediterráneo de Asociación, que entró en vigor en marzo de 2000. Enrique Verdeguer, consejero económico y comercial de la Embajada de España en Rabat, subraya que “este acuerdo implica la liberalización del comercio de bienes industriales. A partir de marzo de 2003, aquellos productos industriales que todavía continuaban sujetos a gravamen han visto reducido el mismo en un 10% anual, y así continuarán hasta su desaparición total en 2012.”

La UE acompaña este trascendental acuerdo con importantes ayudas financieras, principalmente a través del programa MEDA II (2000-2004) y del Banco Europeo de Inversiones. Los ámbitos de actuación de estos proyectos comunitarios son muy variados y en todos ellos, los concursos convocados por la Comisión Europea ofrecen múltiples oportunidades de negocio para las empresas españolas.

Para Marruecos, el Acuerdo de Asociación con la UE constituye uno de los principales retos de su economía, que va unido al más amplio de su progresiva integración en la economía mundial, como lo prueban los recientes Acuerdos de Agadir y el de Libre Cambio con EEUU. Ante este enorme desafío, el Gobierno puso en marcha, en diciembre de 2002, un programa de modernización de la economía, conocido como Mise à Niveau. Se trata de un programa global que pretende modernizar las empresas, fomentando la inversión en tecnología e I+D, así como la formación de los recursos humanos.

Atención a los aranceles
A pesar de la pertenencia a la OMC y de la existencia del ya mencionado Acuerdo de Asociación
UE-Marruecos, el mercado marroquí dista aún de una verdadera apertura comercial.

Según destaca la Oficina Económica y Comercial española en Rabat, “la principal traba a las importaciones siguen siendo los aranceles. Desde febrero de 2001, sólo existen cuatro derechos base para el cálculo de los derechos de importación, que van de un mínimo del 2,5% a un máximo del 40%. Sin embargo, se establecen numerosas excepciones según el producto”.

Por lo que se refiere a las compras en el exterior, Marruecos ha pasado a importar un porcentaje creciente de bienes de consumo y bienes de equipo. Entre los principales productos que Marruecos compra del exterior y que, por tanto, ofrecen un elevado potencial para las empresas exportadoras españolas destacan: los tejidos, la maquinaria y aparatos diversos, los productos químicos, las materias plásticas artificiales, los aparatos receptores de radio y televisión, los turismos y vehículos industriales, los aviones y los medicamentos.

| 1 | 2 |