El
Gobierno húngaro va a fomentar la inversión en el
país inyectando 33.400 millones de forintos húngaros,
130 millones de euros, a lo largo del año 2004.
Estos programas
de inversión son aplicables a empresas españolas que
ya estén registradas en Hungría y se encuentren funcionando.
El origen del capital de la empresa no es determinante para la concesión
de estas ayudas: puede ser 100% extranjero.
En la edición en papel de El Exportador se ofrece información
más detallada sobre las distintas ayudas y programas, así
como sobre los diferentes tipos de sociedades húngaras.
Ayudas
para grandes inversiones…
Los programas más interesantes
para la empresa española son los de:
- Modernización
Tecnológica, que cubre los gastos de instalación
tanto materiales como inmateriales para empresas manufactureras.
- Creación
de Centros Corporativos Regionales para grandes empresas de servicios.
- Desarrollo
de Servicios Logísticos.
- Establecimiento
de centros de I+D tecnológica.
Todos ellos
se caracterizan por tener un máximo de financiación fijado por el Gobierno.
Al presentar
las solicitudes hay que tener en cuenta, como detalle de especial
relevancia, que deben ser redactadas en húngaro.
El plazo para
la presentación de proyectos financiables se ha iniciado
a mediados de febrero y se cerrará el 31 de octubre de 2004.
El organismo evaluador es el Banco de Desarrollo Húngaro
(MFB).
Ayudas
para pymes
Las pymes en Hungría
van a recibir especial atención a partir de 2004.
La línea
principal de actuación va a ser la modernización tecnológica
de las mismas, y el desarrollo de clusters industriales de pymes
en dos fases.
En todos los
casos, se trata de subvenciones a fondo perdido.
Todas estas
medidas se caracterizan por ser pagaderas con posterioridad al pago
original realizado por la empresa objeto de ayuda y por no ser aplicables
a acciones que hayan comenzado sin la supervisión previa
del Gobierno.
Otras
ayudas
Existen otros modos de actuación
para impulsar el desarrollo económico de las empresas en
Hungría.
- La Sociedad
Financiera para el Desarrollo de la Pequeña y Mediana Empresa
(KVFP) inyecta capital
en efectivo a cambio de una participación porcentual en
la empresa que no suele superar el 25%. Estas ayudas se destinan
en general a compañías que no pueden acceder a los
circuitos normales de financiación y que requieren una
baja inversión para ponerse en funcionamiento.
Aunque pueden pertenecer a cualquier sector, salvo el financiero
y el agrícola, se consideran prioritariamente financiables
las firmas dedicadas a la exportación, lo cual puede resultar
de especial interés para el empresario español que
desee distribuir desde allí sus productos a Europa central
y del Este.
- El Ministerio
de Economía húngaro dispone de numerosas facilidades
crediticias aplicables a las micro y pequeñas empresas.
Hay disponibles ayudas financieras desde 3 a 500 millones de forintos
aunque lo más común son los créditos
de tamaño mediano entorno a 10 millones de forintos (38.500
euros). El tipo de interés está subsidiado, y se
reduce conforme se incrementa el capital demandado por la empresa.
- Por último,
el Gobierno también ayuda a que las empresas puedan recibir
diversos préstamos en condiciones de mercado que, de otra
forma, no estarían a su alcance. Así, el Estado
puede ayudar a pagar hasta el 50% de los depósitos de garantía
que son requeridos por los bancos húngaros, con un límite
de 40 millones de forintos (150.000 euros).
Creación
de empleos y formación
El Gobierno húngaro entregará
800.000 forintos (3.000 euros) por cada nuevo empleo que se cree,
pudiendo incrementarse esta ayuda si el trabajador se encontraba
en el paro con anterioridad, y más aún si la contratación
se está llevando a cabo en una región económicamente
deprimida.
Estas ayudas
están gestionadas por el Ministerio de Trabajo húngaro.
La primera convocatoria de estas ayudas se cerrará en primavera,
pero se espera que se vuelvan a abrir en verano.
Los trabajadores,
tanto nuevos como no, que vayan a recibir información útil
para su labor productiva, pueden ser objeto de ayudas por parte
de las Oficinas Regionales húngaras y el Ministerio
de Educación.
Por último,
no hay que olvidar la importancia de los fondos del programa PAPI
para proyectos de inversión productiva y del programa PIEX
para empresas de servicios.
(Esta información
es la síntesis de un artículo que, elaborado por José
Jorge Sanz, becario ICEX de la Oficina
Económica y Comercial de la Embajada de España de
Budapest, se puede consultar íntegramente en la edición
en papel de El Exportador.)
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