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La economía
finlandesa está cada vez más centrada en los sectores de las nuevas
tecnologías, un aspecto que dominan a la perfección tanto las
empresas como la población del país.

Finlandia
se enorgullece de sus empresas de telecomunicaciones y de alta
tecnología, entre las cuales la multinacional Nokia, primer fabricante
mundial de teléfonos móviles, es la más importante y juega, además,
un papel fundamental en la economía del país. Por dar
dos datos: en porcentaje de población, es el primer país del mundo
en la utilización de la telefonía móvil e Internet; y más de un
móvil de cada tres vendidos en todo el mundo está fabricado por
una compañía finlandesa.
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Sociedad y economía
Finlandia
tiene la mayor tasa de graduados medios del mundo. Quizá
ésta sea una de las bases sobre las que se asienta el alto
nivel tecnoindustrial del país, y una de las razones que
han convertido a una economía fundamentalmente agrícola
a finales de la Segunda Guerra Mundial en uno de los países
tecnológicamente más avanzados del planeta.
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Ciclo de inestabilidad
Desde su incorporación a la UE en 1995, la economía
finlandesa ha mantenido un crecimiento sostenido y ha fortalecido
su economía, rompiendo su tradicional aislamiento y su
vieja dependencia respecto de la economía rusa. Los motores
de este impulso han sido la renovada fortaleza de su sector exterior
y la mejora de la inversión y el consumo privado. Tal como
señala Juan Francisco Martínez, Consejero jefe de
la Oficina Económica y Comercial de la Embajada de España
en Helsinki, "su integración en Europa ha sido la
más profunda de todos los países nórdicos,
y ha sido el único de ellos que ha adoptado la moneda común
europea".
Sin embargo,
Finlandia presenta un historial de enorme inestabilidad cíclica,
según señala CESCE
en un breve informe sobre el país nórdico. Tras
una espectacular expansión económica a finales de
los años ochenta, a comienzos de los noventa atravesó
una recesión. Desde entonces, la economía se ha
transformado totalmente gracias a las exportaciones, cuya participación
en el PIB se ha incrementado hasta el 45% (frente al 30% de España,
por ejemplo). Sin embargo, últimamente el PIB ha pasado,
de crecer un 5,6% en el año 2000, a hacerlo tan sólo
un 0,5% en 2001.
De todas formas,
en opinión de Juan Francisco Martínez, "pese
al revés que ha supuesto la brusca disminución de
la tasa de crecimiento en 2001, Finlandia es, junto con Irlanda
y España, uno de los países que más ha crecido
en Europa durante los últimos años. Las previsiones
para el futuro siguen siendo optimistas y todo parece indicar
que el país seguirá en la misma línea, aunque
tal vez con incrementos de su PIB algo inferiores".
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