
>> Los acuerdos comerciales
El primero de los problemas del sector de hilados y tejidos se
debe al Acuerdo
sobre los Textiles y el Vestido (ATV), que entró en
vigor en 1995 en sustitución del Acuerdo Multifibras (AMF).
En virtud de este acuerdo, el 1 de enero del año 2005 las
importaciones de estos productos, procedentes principalmente de
países asiáticos, serán totalmente libres
tanto en el mercado español como en el resto de la Unión
Europea y en los de otros países desarrollados donde los
hilados y tejidos españoles tienen presencia.
>> El apoyo de los planes sectoriales
El Consejo Intertextil Español (CIE) y el Instituto Español de
Comercio Exterior negocian anualmente, para los sectores de hilados
y de tejidos, sendos planes sectoriales de promoción exterior.
No hay glamour ni moda sobre la pasarela, pero el sector
textil español de cabecera, el de hilados y tejidos, se
dispone a superar las dificultades que le plantea la liberalización
comercial, sobre la base de analizar las posibilidades de nuevos
mercados, acelerar su internacionalización, superar los
inconvenientes de la pequeña dimensión de muchas
de sus empresas y mejorar su imagen en los mercados exteriores.
Precisamente, la introducción en nuevos mercados es uno de los
objetivos tanto del plan sectorial de hilados como del de tejidos
para el año 2002. En este sentido, el ICEX, como explica Ana Moreno
Marcos, jefa del Departamento de Complementos de Moda y Ocio se
propone "ir reduciendo el apoyo a las actividades en el ámbito
de la Unión Europea y buscar otras áreas, como China, que será
uno de los mercados más relevantes en el futuro".
Tanto el sector
como el ICEX coinciden en que este cambio debe hacerse gradualmente.
Desde el punto de vista de los empresarios no sólo porque siguen
vendiendo a Europa las dos terceras partes de la producción, sino
porque estas ferias tradicionales, como Expofil,
de carácter mundial, son el modelo que vienen a ver (y hasta a
copiar) los fabricantes de otras zonas, por lo que no se debiera
producir una sustitución inmediata de las herramientas actuales
por otras de posicionamiento fuera de Europa.
Ana Moreno confirma que "en hilados, este año dejaremos la feria
Filo, que es esencialmente para el mercado doméstico italiano,
pero seguiremos en Pitti
Filati, de Florencia, que aporta mucho valor añadido y mucha
imagen. Por su parte, en tejidos, seguiremos en Francia en Première
Vision, y en Tissu Premier, apoyando a las empresas que no
pueden participan en la otra; en cuanto a Milán, en Moda
In habrá un stand informativo y de imagen."
Para tranquilizar a los empresarios que teman una sustitución
demasiado rápida de las plataformas de promoción, hay que señalar
que los planteamientos del ICEX están muy consensuados con el
sector. Además de que ambos planes sectoriales sitúan a los mercados
francés e italiano como prioritarios entre los tradicionales,
eso no es incompatible con la apertura de nuevos horizontes. Por
ejemplo, Carmen Sánchez, del mismo departamento, señala que "en
tejidos, vamos a realizar una prospección personalizada para un
grupo de empresas en China y organizaremos también un seminario
informativo sobre este mercado".
En la edición en papel de El Exportador, así como en el portal
del ICEX, se puede consultar una descripción detallada de las
principales actividades previstas en el plan sectorial de tejidos
y en el de hilados 2002.
>> Atomización
La escasa dimensión de las empresas es otra asignatura
pendiente del sector del textil y la confección donde predominan
las sociedades pequeñas y medianas. Este factor, aunque
permite una mayor flexibilidad para seguir las evoluciones de
la moda, sin embargo, teniendo en cuenta el proceso de globalización,
implica importantes inconvenientes por la necesidad de ganar masa
crítica para alcanzar unas mínimas garantías
de éxito en el mercado mundial.