|
Esta empresa de mobiliario de oficina se abre camino en el mercado
internacional mediante diseño, buen servicio a distribuidores
y una estrategia exportadora reforzada por el programa PIPE 2000.
|
|
Elías
Peña, (sentado), miembro fundador de Herpesa,
y su hijo Emilio Peña, director de exportaciones
de Novoforma Sistemas |
>>
Oficina a la medida
El equipamiento de una oficina incide decisivamente en la salud
y en el buen hacer de un trabajador. Con su afán innovador
y su espíritu de equipo, Novoforma Sistemas ha conseguido
hacer más confortable y estética la vida de directivos,
profesionales liberales y administrativos de sitios tan dispares
como España, Portugal, Francia, Italia y Países
Bajos.Desde una zona de montañas cubiertas de bosques en
Cantabria, esta pyme, fabricante de muebles de oficina, ha sabido
lanzarse a la conquista del gusto de los consumidores más
exigentes. Y lo ha hecho mediante un trabajo duro en todos los
frentes: sus armas han sido un diseño avanzado, buenos
materiales y la excelencia en el servicio a los distribuidores,
tanto en logística como en atención de sus demandas.
En 1975, España
estaba saliendo de un largo sueño de subdesarrollo y comenzaban
a plantearse nuevas necesidades de equipamiento. Elías
Peña, José Herrán y Venancio Cagigas decidieron
cubrir el hueco que existía en la oferta de muebles de
oficina. Fue así como ese año nació Herpesa,
que en 1998 se ramificaría en Herpesa, dedicada a la sillería,
y en Novoforma Sistemas, volcada en el resto de muebles de oficina.
Emilio Peña,
director de exportaciones de Novoforma Sistemas, es el hijo de
Elías y representa la segunda generación que se
está abriendo paso en la empresa. Estudió Economía
en España y el Reino Unido y siempre tuvo una vocación
claramente exportadora: "La proyección de los fundadores
era hacia el mercado nacional. Frente a ellos, planteé
la necesidad de internacionalizarnos. Sin embargo, siempre ha
habido un buen entendimiento. No comparten todas mis ideas, pero
para mí es más importante que me hayan dejado un
hueco para llevar a cabo mis proyectos".
>>
Mercado en gestación
En
la segunda mitad de los años 70, todo estaba por hacer
en un mercado donde escaseaba la oferta: "Los valores aportados
por nuestros productos" -continúa- "coincidían
con las exigencias del momento: solidez en el acabado y fabricación
y entrega rápidas. Los distribuidores hacían pocos
pedidos al año, pero de una enorme cantidad de muebles,
para evitar que la falta de logística les dejase sin existencias
en el almacén en momentos concretos", como apunta
Emilio Peña.
El ingreso
de España en la UE en 1986 fue crucial para la empresa:
"Se desarrolló una fortísima competencia para
surtir de mobiliario a los colegios y al mundo de la hostelería.
Fue entonces cuando Cagigas, Herrán y Peña decidieron
orientar la producción esencialmente hacia el mundo de
las oficinas".
Los tiempos
cambiaron y, en consecuencia, los valores que se pedía
que transmitieran los productos: "Ya había un mercado
totalmente desarrollado, con oferta no sólo de España
sino de los países de la UE, sobre todo Francia e Italia.
Además, la notable mejora de las comunicaciones hacía
que la rapidez en el servicio fuera algo normal. Ahora se exigían
nuevos valores como calidad de los materiales, aprovechamiento
de los espacios y diseños atractivos".
Las modificaciones
siempre han venido de la mano de los clientes, que en su caso
son los distribuidores: "Sus pedidos eran más numerosos
a lo largo del año y cada vez se aproximaban más
a sus necesidades en tiempo real. Asimismo, el aumento de la calidad
en los acabados nos hacía invertir más en maquinaria
y formación de los trabajadores".
Para atender
a esos cambios, Novoforma mantuvo intacto un valor: la atención
al cliente: "Realizamos reuniones periódicas con los
distribuidores para enseñar nuestros nuevos diseños
y aceptar sus ideas sobre los cambios en los mismos, ya que en
cada país imperan gustos estéticos y sobre confort
muy distintos".
El negocio
adquiría ya unas dimensiones notables y se estaban realizando
constantes ampliaciones de fábrica y almacén: "Llegábamos
a todos los puntos de la geografía nacional con delegados
para las zonas de Levante, Norte y Sur. Tras la crisis económica
que hubo en España entre 1993 y 1995, nuestra facturación
tenía ya unas dimensiones más que notables y esto
nos hizo pensar en lanzarnos al extranjero".
Esta situación
de crecimiento y consolidación ha tenido su reflejo en
que Novoforma fuese escogida por grandes corporaciones para abastecer
a sus oficinas. La equipación de los despachos directivos
del Grupo Santander, de las oficinas de Winthertur en Madrid y
de las de Mapfre en Barcelona ha sido la confirmación de
un trabajo que ha cubierto todos los flancos para llegar a ser
una marca reconocida.
|